Primicia!! Primer contacto físico y fotos de la nevera RFID

La reportera más dicharachera de los blogs sobre privacidad informando desde Manchester. Recientemente anunciamos el lanzamiento de la nevera RFID de Samsung. Pero esta noche acabamos de tener un primer contacto en vivo y en directo con una nevera RFID. En realidad es el frigobar de la habitación del hotel.

De un primer vistazo parece un minibar normal, pero podemos apreciar este cartel de aviso…

Dice, literalmente:

«IMPORTANT
Every item that you take out of the mini bar will inmediately be charged to your account. Please stock your personal products in the appropriate space.»

O sea,

«IMPORTANTE
Si saca algo del minibar se lo cobraremos automáticamente. Por favor, guarde sus cosas en el lugar adecuado.»

Esto es lo que creemos que es el lector RFID. No nos hemos atrevido a tocar ningún botellín para buscar el correspondiente chip por miedo a que nos cobren (¡¡¡¡y a que el jefe, que está a 5 habitaciones de distancia, crea que nos bebemos los whiskies del minibar!!!!)

(Hemos intentado entrevistar al minibar pero como estamos en un SAS Radisson, solamente habla sueco. Lo sentimos.)

El invento es de la empresa BARTech. Y este cacharro es una e-nevera (e-fridge).

Más sobre BARTech en la publicación hotel-online.com.

Y más sobre minibares aquí.

Puede parecer un sistema de pago como otro cualquiera, pero entre lo de la cámara de antes, y ahora tener que pasar la noche junto a un «minibar espía»… Brrrr. Vaya viajecito.

UK: Cámaras hasta en la sopa


Hace un rato estaba esperando el cambio de semáforo en una de esas islitas para peatones que los ingleses llaman «pelican crossing» y de repente sentí una sensación rara. Como si no estuviera sola. Miré a mi alrededor: campiña y coches, una gasolinera lejana con el logotipo verde de BP – nada. La sensación persistía. Miré hacia arriba: ahí estaba mi amigo, mirándome a través de una cámara de videovigilancia.

Felicidades! Hoy es el Día Europeo de la Protección de Datos


No, no es coña.

El Consejo Europeo y la Comisión Europea han impulsado la celebración del Día Europeo de la Protección de Datos, con el loable objetivo de difundir entre los ciudadanos el conocimiento de sus derechos con respecto a su vida privada, y sus responsabilidades en la materia.

La Agencia Española de Protección de Datos ha decidido dedicar la celebración de este año a intentar concienciar a los adolescentes de la importancia de su privacidad. El lema de esta acción ha sido «No des tus datos en internet ni en un papel sin saber para qué se van a utilizar».

Hoy es el día: 28 de enero. Para más información, esta es la sosa, sosísima página que la AEPD ha dedicado a la efeméride.

Libro: The Anarchist in the Library

Fue a través de este libro que encontré a Siva Vaidhyanathan, profesor en la Universidad de Columbia y autor del blog «Sivacracy«. Siva se ha especializado en cultura y medios, y en este libro de curioso título (el anarquista en la biblioteca) nos explica cómo la pugna entre el control que los poderes quieren imponer a la población, y el ansia de libertad que de tanto en tanto nos surge como un sarpullido. Analiza la introducción de Internet en la sociedad actual como una bocanada de aire fresco y libertario, pero también como posibilitador de cambios y optimizaciones radicales en el entramado económico mundial, y cómo los angustiosos intentos del poder por controlar este medio de información puede acabar por matar el libre flujo de ideas e Internet… y con ella, esta espina dorsal por la que la información fluye a velocidad de electrón (¡o fotón!) y en que se sustenta el modelo económico neoliberal.

Mucho Creative Commons, propiedad intelectual, Peer to Peer, Hacker, RIAA, neutralidad de la red… y también bastante de historia de la política en los últimos 200 años, incluida una reivindicación de la esencia anarquista.

A mí me gustó mucho, en especial el capítulo sobre ciencia y libre intercambio de ideas, algo inherente al proceso de investigación científica, que por pagarle la casa en Miami en Bisbal (bueno, al Bisbal no, en este caso a los accionistas de Celera Genomics y similares) se está incluso poniendo en entredicho.

Prüm existe, pero ¿qué diablos es una base de datos de ADN?

En el post anterior descubrimos que Prüm existe y anteriormente habíamos dado nuestra opinión sobre la base de datos de ADN con motivo de la presentación de la vicepresidenta del gobierno, Fernández de la Vega, del proyecto de ley de creación de esta base de datos de ADN en España. También nos han dicho que no hay de qué preocuparse, que lo que se guarda en esta base de datos no es «todo el ADN» de una persona con la información que eso conlleva (defectos genéticos, predisposición a enfermedades, etc) sino un cachito de ADN «basura» que no se sabe para qué vale pero que tiene la característica de ser único para cada individuo, y prueba de ello es que ni siquiera se le va a dar la consideración de datos médicos y por lo tanto al aplicarle la LOPD a la base de datos esta ni se le va a dar el máximo rango de sensibilidad contemplado. Esas palabras no me han tranquilizado y el sentido arácnido sigue dibujando rayas negras en torno a mi cabeza (como le sucede al mejor Spiderman, el bidimensional de cómic) y me he puesto a buscar cosas sobre el tema.

De momento me he reencontrado con la especialista en privacidad de la universidad estadounidense Carnegie Mellon, Latanya Sweeney, que está trabajando activamente en un proyecto justamente llamado «Genomic Privacy Project«.

Están desarrollando su investigación con el objetivo concreto de dar respuesta a estas preguntas:

1. Imagina que se ha logrado conseguir el ADN para todos las personas de una población. ¿Cómo se podría re-identificar cada muestra de ADN con el individuo a quien pertenece?

Pues sorpresa, sorpresa, sí se puede: mediante ataques de inferencia usando datos médicos para cada uno de los miembros de la población (si mides 1.97 y tienes el colesterol altísimo, es posible que tengas los genes X23 y X44 -me lo invento- chungos. Hala, mira, y además ¡esquizofrénico!), por ejemplo (dan otras posibilidades).

2. ¿Cuáles serían prácticas buenas y malas para la compartición de secuencias de ADN?

Para esto analizan las tecnología existente de protección de datos del genoma, y proporcionan contraejemplos al respecto.

3. ¿De qué manera se puede compartir información sobre el ADN con garantías sólidas de protección de la privacidad?

¡De momento no hay manera! Están investigándolo.

Bueno, pues ya tenemos lectura y aprendizaje para un buen rato.

España ratifica el convenio de Prüm

Por el blog de Javier Prenafeta me entero de que en el BOE se publicó recientemente el instrumento de ratificación en España del Convenio de Prüm, llamado así porque se acordó en esa ciudad el 27 de mayo del 2005. Ni idea de qué estoy hablando, ¿verdad? Parece ser que es un acuerdo de cooperación transfronteriza para la lucha contra los malos habituales: terrorismo, etc, y que contempla la creación y compartición de bases de datos de huellas dactilares, matrículas de coche… y claro, ADN. De ahí sale el tema del proyecto de ley sobre la creación de la base de datos de ADN de la que hablamos todos hace unos días.

Me estoy aficionando a los blogs de buenos abogados, estoy redescubriendo el placer de leer textos bien articulados, bien redactados y bien documentados. Y así de paso me entero de cosas. Es una pena que estando tan interesados en temas de privacidad y libertades, hasta ahora haya trascendido lo que es Prüm.

El PIRATA ya es un partido político en España


Lo leemos en la Web del Partido Pirata:

«PIRATA ya es oficialmente un partido político desde el 22 de Enero de 2007, y así lo atestigua el registro de partidos políticos del Ministerio del Interior.

En breve se liberará un comunicado oficial, y cuando se haya cumplido con los trámites burocráticos con la AEPD abriremos el proceso de afiliación.»

Así que se acabó lo de quejarse. Nada de repetir hasta la saciedad en las conversaciones de café que el Rajoy es un capullo, que el Zapatero un bambi, el Zaplana un ladrón y la ministra Calvo una impresentable y todos los políticos unos caraduras. AHORA SE PUEDE HACER ALGO. Y SI NO HAY TIEMPO DE COOPERAR, SIEMPRE SE PUEDE DAR APOYO AL PIRATA EN LAS URNAS.

Robot rastreador de olores


En esta nota de El País leemos que se ha desarrollado un algoritmo de búsqueda de olores que incluso hace plausible el sustituir a los perros entrenados en controles anti-droga por robots que desarrollen la misma función.

Este párrafo sintetiza muy bien qué es exactamente el avance realizado:

«El problema no es de detección, sino de inteligencia, porque las pistas olfativas del mundo real no forman trayectorias continuas: el viento las fragmenta, las esparce y las desordena. Científicos franceses y norteamericanos acaban de resolver el problema imitando la estrategia de los insectos: la infotaxis, un algoritmo que no busca la máxima concentración de la sustancia, sino la máxima información sobre su fuente.»

Y estamos en lo de siempre. Aun a riesgo de sonar reaccionaria, carca y apolillada, tengo que decirlo. Ojito con según qué cosas se inventen, si estos avances tecnológicos no van de la mano de avances similares tanto en la legislación, como en la definición de mejores prácticas del sector privado, así como en la psique colectiva de la sociedad, esa cosa que algunos le dicen «ética».

A mí el avance este me parece estupendo para la lucha contra el narcotráfico en ambas vertientes: la de atajar el tráfico y la de atajar la demanda de drogas ilegales (y que se adapte la legislación para que esta condición de legalidad o ilegalidad se ciña a lo dañino que sea el producto en sí). También me parece muy bien la detección de enfermedades a través del olor (han habido avances de detección temprana de cáncer mediante perros entrenados para detectar el olor de ciertas sustancias). Pero hay que asegurar que esos mismos mecanismos no son usados para subirme la tarifa del seguro médico privado, denegarme el empleo o no concederme un ascenso «porque según mi olor tengo más probabilidades de enfermar», y un largo etcétera de posibilidades que podrían destrozar mi vida… sencillamente por mi olor.

Lo que venimos diciendo: la privacidad es un derecho que hay que reclamar no «por llevar la contraria», sino porque por desgracia no todo el mundo tiene siempre buenas intenciones, los gobiernos, los criminales y las empresas los primeros, y hay tipos de información personal que, sin ser delictiva ni denotar que somos unos «joputas», puede ser usada en nuestra contra.

¿Tatuajes RFID?

Haciendo las búsquedas habituales para estar al día de las amenazas a nuestra privacidad, me he encontrado con esta nota de Slashdot en la que explican que una empresa de St Louis, Missouri, llamada Somark Innovations ha probado de manera satisfactoria una tinta RFID que puede usarse para «marcar» tanto a ganado como a humanos (yo, en el metro a hora punta, también me considero ganado, pero no me va a gustar que me marquen).

Hay pocos detalles sobre el producto, pero se sabe que no contiene metal (por lo que es verdaderamente más inocuo que el Verichip, ¡un peligro si te tienen que hacer una radiografía!) y que se puede leer a algo más de un metro de distancia. El procedimiento de «instalación» es el habitual en el caso de los tatuajes: mediante una aguja esta tinta se inyecta bajo las capas más superficiales de la piel.

Hitler hubiera estado contento si hubiese podido marcar a los prisioneros de campo de concentración con esta tinta RFID y así haber podido optimizar la cadena de suministro «holocausto» y haber podido asesinar más millones de personas en menos tiempo, con un consumo de gas inferior y empleando menos personal. Siento la referencia macabra pero es que así lo veo yo. Espero que nadie que desempeñe sus labores en el ámbito empresarial se sienta ofendido por estas palabras.

Veo en mis feeds habituales que Félix Haro también habla del tema.

RFID en la nevera


Nada, para dar una alegría al personal, aquí tenéis la nota sobre la nevera con RFID que está a punto de lanzar Samsung.

Esta nevera lo que tiene es un lector de RFID y un pequeñín ordenador y pantalla LCD. El lector RFID detecta las etiquetas RFID que tienen los productos de la nevera (como los de leche Pascual, que jamás jamás hay que volver a comprar) y nos avisa del stock, si se tienen indicados unos mínimos por producto puede hacernos la lista de la compra, y enviarla por ejemplo a nuestro móvil. Probablemente cuando los supermercados le vean la utilidad económica permitirán que a través de plataformas B2C (business to consumer) esta lista de la compra se pueda enviar a la plataforma de e-business del súper en forma de pedido de compra, aprovechando la WiFi de casa…

Todo esto está estudiado y bien analizado. Por ejemplo, Johanna Smaros y Jan Holmström de la universidad de Helsinki, lo hicieron en su artículo «Viewpoint: reaching the consumer through e-grocery VMI» (ahí os va el resultado de Google Scholar para este artículo, por si de casualidad estuviese «en abierto» (¡como los partidos en la tele!) y se pudiera leer libremente).

VMI significa «Vendor Management Inventory» y es este sistema que acabo de describir mediante el cual el vendedor (Caprabo, Wal-Mart, Carrefour) puede llevar un control de stocks de «sus» productos en casa del cliente (o más específicamente, en su nevera). Es por esto que el RFID es el «sueño húmedo» de los mercadólogos y empresas de consumo, permite integrar al cliente en la cadena de suministro, porque permite metérsenos en casa y controlar lo que tenemos, lo que no tenemos… y por inferencia, saber lo que hacemos y lo que somos. Estas dos últimas cosas les interesan enormemente para saber con qué nos pueden tentar y sacarnos más dinero todavía. Así que estos sistemas matan dos pájaros de un tiro: te venden cartones de leche «just in time» para que nunca dejes de consumir ni tengas la opción de parar en la tiendita de la esquina y comprar un cartón, y encima conocen al dedillo tus hábitos alimenticios y te pueden sugerir «cosas nuevas que nunca se te habían ocurrido» pero que coinciden con tu gusto y que si caes, repetirás. Jugada maestra.

Después de semejante rollo, espero que estéis de acuerdo conmigo en que productos con RFID ni regalados, hay que mantenerlos bien lejos de nuestras casas. Como bien dice Versvs, la rueda, una vez inventada, no se puede desinventar. Así que intentemos que coches con estas ruedas no lleguen a ninguna parte. Os invito a ejercer vuestro poder de consumidores que es no darles vuestro dinero. No más productos Pascual en casa, por favor.

Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?