Schneier se hace eco de un artículo de The Economist sobre la privacidad, presente y futuro.
Todavía no he leido el artículo de The Economist, pero el resumen de Schneier es muy interesante. Me quedo con esta anécdota:
En palabras de un profesor de Cambridge, Ross Anderson, el deterioro progresivo de la privacidad hoy en día es equivalente a lo que pasa cuando se mete a una rana en una olla de agua fría y se pone en el fuego: como el agua se calienta lentamente, la rana ni se da cuenta, no intenta saltar, hasta que es demasiado tarde y muere abrasada.
Pues con la incipiente sociedad de la vigilancia y la erosión de la privacidad, lo mismo: como no nos enteramos de que nos vigilan (o de qué manera lo hacen), cuando usen todo eso en nuestra contra (como ahora en Birmania con los pobres desgraciados que reclaman democracia, o como será cuando nos llamen por teléfono a todas las horas del reloj para vendernos cosas que según nuestro perfil, seguro que nos interesan, o cuando nos nieguen atención médica porque frecuentemente comemos pasteles que son malos para el colesterol) no habrá nada que podamos hacer al respecto.
Unos cuantos sentimos el agua templadita. ¿Habrá ranas inteligentes que nos sigan y salten de la olla?
http://www.schneier.com/blog/archives/2007/10/the_economist_o_1.html