La videovigilancia y la privacidad – caso "estaba borracho, neng"

Todos tenemos presentes la horrible agresión, captada a través de las cámaras de videovigilancia, del imbécil de Santa Coloma de Cervelló que le pegó una patada en la cara a una adolescente ecuatoriana a gritos de «¡inmigrante! ¡inmigrante!» y que el día siguiente se disculpó con un «no me acuerdo de nada, estaba borracho y punto, neng». Por no explayarme demasiado, solo diré que a este chico habría que detenerle y hacerle pasar una noche en la cárcel con un par de compañeros de celda que también estén «borrachos para que al día siguiente no se acuerden de nada». Pero hoy quiero hablar del otro chico del video, el que ni se inmuta ante los hechos que presencia.

Leo en La Vanguardia que esta persona ha puesto denuncia ante la policía autonómica catalana porque su rostro salió en la cinta de videovigilancia, y por ende en la tele y en todos los medios de comunicación de medio mundo. Sus vecinos lo han reconocido y ahora cuando va por la calle le increpan su apatía y le llaman cobarde (y seguro que otras cosas mucho más desagradables). Esta persona denuncia que no se ofuscara su rostro en la filmación (tal y como sí hicieron con la víctima), que se violara su privacidad, y esto está afectando su imagen y su vida cotidiana. Un infierno, vaya.

Desde luego que lo que (no) hizo el testigo es totalmente despreciable «visto desde la comodidad de mi sofá». Pero si nos lo replanteamos en vivo y en directo, ¿quién le pone el cascabel al gato? ¿Quién se encara con un tipo de tu altura, corpulencia y quizás una navaja en el bolsillo que se muesta así de violento? ¿Quién soy yo para decir que el tipo es un cobarde? ¿Cómo puedo saber la naturaleza de su estancia en el país? Si las autoridades insisten en catalogar a ciertos conciudadanos como «ilegales» y «extraditables», ¿quién soy yo para reprocharle a alguien no querer «meterse en líos»? Hay ciertas situaciones que fomentan el individualismo y egoísmo en nuestra sociedad, y este es un ejemplo bien claro: que por defender a alguien te pase algo malo a ti.

Para este hombre el impacto de la videovigilancia en su privacidad sí ha supuesto una degradación en su calidad de vida. ¿Decidirá el juez que alguien es culpable de la filtración del video? ¿De la escasez en el pixeleo de su rostro? ¿Podrá ejercer sus derechos ante el propietario del fichero de datos? Y ya de paso, ¿¿¿Qué significa ejercer tus derechos ante el propietario del fichero de datos en una grabación de videovigilancia???

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20071025/53405626272.html