Subcontrata del gobierno británico pierde llave USB con nombres de usuario y claves de su sistema Gateway

Un empleado de Atos Origin, una multinacional de servicios informáticos, ha perdido una llave USB que contiene nombres de usuario y claves de acceso al sistema Gateway, el que da acceso a los ciudadanos a la administración electrónica. La llave se ha encontrado en el estacionamiento de un pub. En la radio llevan toda la mañana calmando a la población, asegurando (¿?) que sus datos personales no se han comprometido. Todo se va a arreglar sirviendo en bandeja la cabeza del empleado que perdió la llave. ¿O no?

Es una de esas ocasiones en que un gobierno va a perder una batalla de esas de hervir una rana a fuego lento debido a su incompetencia. Les hubiese sido tan sencillo introducir el documento de identidad nacional con la excusa de la seguridad… si no hubiesen sido tan inútiles en la gestión de datos confidenciales, se pusiesen como se pusiesen los de No2ID, a la gente le hubiese dado igual que les diesen carnet.

Perder tanto dato personal ha sido poner el fuego bien fuerte y la rana se ha dado cuenta a tiempo de que algo va mal…

La noticia original, en La Vanguardia.

Taggeando osos en el Pirineo

News Flash. La Generalitat y las autoridades del Vall d’Aran van a implantar tags RFID a todos los osos para tenerlos localizados en todo momento.

¿Darán un lector RFID a todos los cazadores? ¿implantarán un tag RFID a todos los cazadores para que el sistema automático detecte proximidad cazador-oso y envíe un SMS al cazador para que salga corriendo?

Matar moscas a cañonazos, sí señor.

Cerrazón y xenofobia en España: esto va rápido…

Llevo tiempo siguiendo las secciones de comentarios de los artículos de La Vanguardia y me preocupo cada vez más de las bestialidades que algunos lectores emiten. Está claro que en cualquier sitio hay trolls, pero la cantidad y «calidad» de los comentarios empieza a ser muy preocupante.

Vean si no lo que se está diciendo en Un grupo de inmigrantes intenta cruzar la valla fronteriza de Melilla dañada por las lluvias.

Y esto son los comentarios que ya han pasado el «filtro» de los editores de La Vanguardia Digital. Imagínense cómo eran los que han animado a lectores a reportarlos como «contenido no apropiado».

A mí la verdad me preocupa, y mucho. Igual es hora de largarse de Europa… para los europeos que no comulgan con estas extrañas ideas.

La Red de Miniposts Distribuidos (RMD) cumple un año

El twitter, como expuse en el artículo anterior, de microblogging tiene bien poco. Más bien se trata de una pseudoconversación cacofónica utilizada: 1. para avisar a sus amigos de que uno se va a dormir, 2. para hacer seguimiento de potenciales clientes.

Fue en este contexto que los exploradores electrónicos se pusieron manos a la obra a reinventar este nuevo concepto. Nació la RMD, una manera de hacer miniposts de forma distribuida tal y como dice su nombre. Lo de distribuido es porque cada cual escribe los microposts en su blog particular (si es WordPress, simplemente hay que añadir un plugin). Estos microposts se agregan en un RSS particular, y cada cual (tus amigos, quien te quiera seguir) se puede suscribir a ese feed RSS y ver cada vez que insertas esos contenidos.

Ventajas: 1. si se cae un dominio (si se cae twitter) no se queda la gente «colgada» al ser verdaderamente distribuido, 0% centralizado. 2. pues para mí una cosa muy importante es que dichos microcomentarios están en tu casa (en tu blog) y además son fácilmente trazables (mediante el feed RSS). Cosa un poco más difícil de hacer con el twit de las narices. Por lo tanto: persistencia y posibilidad de trazarlos mediante un servicio Web tan pero que tan estándar como RSS.

Ahora, RMD acaba de cumplir un año. Lo explica David de Ugarte en su moleskine.

Yo lo he celebrado instalándome el plugin de RMD en La Vigi, y publicando este primer postecito.

La transición del blog a la red social, la desestructuración del mensaje y la neutralización de la libertad de información gracias a Internet

Es una idea que llevaba tiempo dándome vueltas a la cabeza: cómo gracias a las redes sociales cada vez más gente escribe, pero a la vez cada vez lo que se escribe es más aquí te pillo aquí te mato, mucho más desestructurado, llegando al punto (twitter, actualizaciones de facebook etc.) de soltar una frase aquí, otra allá, emitiendo un discurso (a simple vista) desquiciado y, honestamente, sin pies ni cabeza. Seamos EnriqueDanseros y llamémosle a esto algo “fancy” como “la atomización del mensaje” pero en realidad y la mayoría de las veces es una dispersión tal del contenido, que ni a mensaje llega.

Anteriormente pensé que gracias a los blogs la gente estaba aficionándose a escribir, hasta que me cayó el veinte (me di cuenta) de que los blogueros en su gran mayoría eran los que en su vida pre-electrónica emborronaban papeles aquí y allá (con diarios personales, libros a medio escribir, cartas al periódico…). Bueno, estos y los profesionales con empresas de blogs que se nutren de publicidad y que en ese afán de postear, postear y postear para que no se “caiga” la audiencia, se han convertido en expertos en el noble arte del copiar y pegar. En aquella época tenía el corazón dividido respecto al fenómeno. Por un lado, el hecho de que las ideas de ciudadanos más o menos anónimos fuesen accesibles para quien tuviese un interés suficiente en el tema como para hacer un par de buenas búsquedas en Google es revolucionario. Pero también pensaba que era una lástima que los autores de algunos blogs tan bien escritos se centraran tanto en sus posts que no tuviesen tiempo de escribir algo más serio y estructurado (hasta que llegó Versvs y escribió la sociedad de control y me desmontó esa teoría, ¿o me dio la excepción que confirma la regla?). Pero el aspecto revolucionario de ofrecer nuevas maneras de informar de algo a quien quiera leerlo es tan importante,así como las comunidades de interés que se pueden formar gracias al noble arte de enlazar a otros contenidos o blogs, que los beneficios eclipsan al resto de dudas alrededor del asunto.

Si seguimos con el tema de los blogs, ya hemos comentado aquí que en los últimos tiempos parece este fenómeno estar sufriendo el acoso y derribo tanto de las autoridades (la UE proponiendo, y a un pelo de exigir, el registro de los bloggers antes de que puedan publicar una palabra) como de los medios de comunicación tradicionales (el grupo PRISA y muchos más acusando a Internet de ser la “madre de los rumores” e incluso de producir un desplome en bolsa… eso si un caso se lo achacamos a la falta de profesionalidad de los brokers que no contrastan sus informaciones, ¿no?). Y justo ahora, en la revista Wired sale un artículo del gurú de turno diciendo que tener un blog ya no mola porque huele a 2004. Que ahora lo más in es estar en una red social y twittear aggg twittear… (siempre el piar de los pájaros electrónicos estos).

¿Casualidad? No lo creo. Intento menos obvio de neutralizar el poder de los ciudadanos de a pie de denunciar y corregir las desinformaciones a las que nos vemos abocados día sí, día también, por el poder establecido mediante la prensa tradicional (a la tele ya ni la menciono, eso es circo, no información). El censurar no funciona bien ante la opinión pública (véase caso Frikipedia, que ha hecho que hasta mi madre le tenga manía a la SGAE, véase reacción ante la propuesta de registro de bloggers por parte de la UE), así que han dado paso al plan Bque la gente deje de publicar información persistente, fácilmente ubicable y que pueda resultar de más o menos riesgo para ¿el poder? ¿el sistema establecido? Dales Facebook, Bebo, Twenti, MySpace y deja que envíen media frase aquí y allá acompañada de una foto. Dales Twitter y déjales que informen al mundo entero y sus amigos en particular de que están jugando un partidillo de fútbol o que.. sí, que están «petaos» de tanto correr tras la pelota y se van a dormir.

(Hay un universo de diferencia entre twitter y otras redes de microposts como la genial por distribuida creada por los Exploradores Electrónicos, la RMD. No estoy por supuesto en contra del uso de herramientas novedosas –crear un post para escribir una frase es un engorro, cierto, y si esa frase es información valiosa pues no compartirla es una oportunidad de comunicación perdida-, tampoco estoy en contra de que la gente se divierta y sienta la necesidad de decir a sus amigos que se va a dormir, todos necesitamos ratos de banalidad en nuestra vida. Estoy en contra de la demonización, denostación, y posterior neutralización del fenómeno blogger mediante herramientas azucaradas. Si es que no hemos cambiado tanto con el tiempo, y ya desde los romanos el pan y circo ha funcionado a la perfección…)

Interpol: sistemas de reconocimiento facial de pasajeros, ya

Leo en The Guardian que la Interpol va a achuchar para que se implementen en todos los aeropuertos europeos los sistemas de reconocimiento facial de pasajeros (y cotejación con las ya manidas bases de datos de potenciales terroristas).

Me entero que el plan piloto de este proceso se hizo en el aeropuerto de Manchester. Me hace especial «gracia» porque lo he sufrido en mis carnes. No es doloroso. Es solo una piedrita más de inconveniente al fastidioso control de seguridad: una pieza de equipaje de mano estrictamente, ¡mete la bolsa del portátil en la maletita, aunque sea a presión, o factúrala! Líquidos en bolsita transparente en la mano. Portátil en la mano. Chaqueta en la mano. Zapatos en la mano. Sin bandeja obviamente (eso de la bandejita para depositar tus cosas es un lujo ibérico). Te dan ganas de transfigurarte en pulpo con ocho tentáculos para poder cargar con tanta cosa. Y en eso que te cogen la tarjeta de embarque, te la escanean y ¡click! fotito al canto. 

Ya lo decía yo el año pasado… Manchester, bienvenidos al aeropuerto del futuro.

Es por tu seguridad

Acaba de nacer «Por tu seguridad», una nueva plataforma de denuncia a la mengua de los derechos ciudadanos creada por el excesivo celo controlador del poder.

El nombre es genial… la gran excusa que se da para que la gente se «trague» semejante ultraje a unos derechos adquiridos a base de siglos y siglos de lucha y evolución social.

La URL es http://www.portuseguridad.org, y el primer evento organizado fue la jornada «Libertad sin miedo» que se celebró este sábado 11 de octubre.

Veréis que al fin es una plataforma que deja el ciberespacio y sale a las calles. Recomiendo encarecidamente que estéis al pendiente de esta y nuevas actividades.

En pelotas (desnudos) en el aeropuerto

Hace ya más de dos años anunciamos que en el aeropuerto de Heathrow se estaban desarrollando las pruebas piloto del arco detector que hacía que las personas que pasan a través de él se viesen «en pelotas» (desnudos) en la pantalla.

Pues tal aberración parece ser que ha pasado las pruebas con buena nota y próximamente lo tendremos en casa. Leo en El Periódico que la Comisión Europea (sí, ese órgano de gobierno que no es elegido por los ciudadanos) ha iniciado las modificaciones reglamentarias para que en 2010 los estados miembros que así lo deseen, puedan forzar a los pasajeros a pasar por semejantes controles exhaustivos y, digámoslo en voz alta, denigrantes.

Desde que el mundo es mundo (y demostrado en Abu Ghraib, por ejemplo),  a los prisioneros de guerra se les somete a vejaciones, y la primera por el impacto emocional directo está clara: desnudarlos.

YO NO SÉ QUÉ NOS PASA QUE SOMOS GILIPOLLAS, NOTICIAS COMO ESTAS SON COMO PARA PLANTARSE DELANTE DEL PARLAMENTO EUROPEO EN BRUSELAS Y NO MOVERSE HASTA QUE RECTIFIQUEN.

Actualización: Parece ser que en Melbourne, Australia, también están por ponerlo en marcha. Vía El Universal.

Peligro, ¡¡blog ciudadano!!

Alucinante lo que estoy leyendo últimamente en la prensa española. De repente los bloggers la causa de todos los males de la humanidad. La causa de toda la desinformación, dice El País. Para Sarkozy, el presidente de la república francesa (y presidente «de turno» de la Unión Europea), la prensa de pago (y jerarquizada) es la única fiable. Para la Unión Europea, los bloggers deberían registrarse antes de vertir sus opiniones en la red.

Un peligro, oiga. Pero no así en abstracto como se hace entender en los enlaces del párrafo anterior. Porque los bloggers pueden hacer mucho daño. Lean si no este post en el blog (¿?) El Catalejo del periódico El Mundo en el cual explican que un maldito blogger difundió el «bulo» del infarto de Steve Jobs que hizo que el precio de la acción de esa empresa se desplomara «momentáneamente».

Las conclusiones emitidas en ese articulillo son dos: (1) Internet es la madre de los bulos. (2) La crisis ya está aquí.

Para mí, ambas falsas (la segunda quizá cierta, pero no relacionada con el corazón de Steve Jobs). La conclusión, que muchos venimos defendiendo desde hace mucho tiempo aunque sea en conversaciones de café, es que la bolsa hace unos cuantos años que ha perdido el oremus. Se inventó como un mecanismo de financiación para que las empresas pudieran invertir y crecer. Los inversores, por su parte, obtenían unas rentabilidades superiores a meter el dinero en el banco o debajo del colchón. Se suponía que los inversores decidían prestar a una empresa u a otra (es decir, comprar estas o aquellas acciones) según la confianza y seguridad que les inspirase la empresa en cuestión.

En la actualidad, esto no funciona así. Porque hay personas que gestionan cantidades ingentes de dinero y mediante «movimientos-hormiga» cada vez que hay micro-fluctuaciones consiguen que los fondos que gestionan ganen bastante, y ellos también ganan bastante por realizar la operación. Ya no hay inversores «fieles a una empresa», hay una peña de piratas arañando un centimito aquí y allá por acción (comprando y vendiendo miles y miles de acciones) todo el santo día. Intentando anticiparse al «mercado» en base a «información confidencial» o a «sensaciones» que son emitidas. En base a rumorología, vamos. Como hay gran incentivo en «ser el primero», el primero que se entera del rumor actúa, por supuesto sin tomarse el tiempo de confirmarlo. El primero que actúa realiza una pequeña modificación al «mercado», el resto actúa en consecuencia, y ya tenemos un efecto bola de nieve.

Así que no me jodan. Si alguien suelta un bulo por Internet sobre la salud de Steve Jobs y la acción baja, la culpa no es del que suelta el bulo (solo Steve Jobs se puede ofender por ello e incluso demandar por difamación o lo que sea), la culpa es que la bolsa está en manos de una panda de especuladores que cobran demasiado por el intercambio de papelitos al que se dedican todo el santo día.

Pero claro, mejor unámonos al clamor: crucifiquemos a los bloggers, a todos, así, en general.

Actualización: no le echo la culpa a estos tipos, sino a los poderes que tienen detrás.

Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?