Control neuronal

Excelente artículo en la publicación del MIT Technology Review titulado TR10: control neuronal (en inglés).

A quien le preocupe la vigilancia y el control, le tiene que interesar saber qué se cuece en el ámbito de controlar cocos.

Y decimos lo de siempre: no nos resistimos al progreso (¡pues menudos tecnólogos seríamos!), solo queremos que el bienestar y libertades alcanzados (1) no lo sean a costa de otros seres humanos y del planeta, y (2) no sean revertidos.

En Catalunya se premian las tecnologías con alto potencial de impacto en la privacidad

Veo en el sitio Web del Internet Global Congress celebrado en Barcelona del 16 al 19 de abril del 2007, que algunos de los premiados del evento lo han sido por su desarrollo de tecnologías con un impacto potencial en el derecho a la privacidad:

Person Counter: Proyecto de la empresa Wututu que se dedica a 3D (y en eso de mostrar imágenes en tres dimensiones son buenísimos). El proyecto en sí es un mecanismo de conteo de personas que pasan por un espacio determinado: los que se paran a ver un cartel publicitario, los que se acercan a una sección concreta de un supermercado, los que transitan por una zona de narrowcasting (o sea, donde te pueden enchufar spam si tienes el bluetooth del móvil desprotegido).

Investigación sobre posicionamiento en interiores para el proyecto nacional m:Ciudad: Proyecto presentado por el Centre Tecnològic de Telecomunicacions de Catalunya y que consiste en combinar el GPS con otras tecnologías como Zigbee, Bluetooth, ultra-wide band (UWB) en zonas donde la geolocalización por satélite (GPS) no funciona (en interiores, en calles estrechas de ciudades…)

La burbuja de los tulipanes


En el blog salmón he encontrado un buen resumen de la crisis de mercado tipo burbuja más didáctica de la historia: La burbuja de los tulipanes.

Corría el siglo XVII en Holanda, con una situación económica boyante, cuando una plaga infectó los bulbos de tulipanes, haciendo que sus flores tomaran una belleza inusual. La gente empezó primero a coleccionarlos, después a invertir en ellos, y se llegó al absurdo de que ¡un solo bulbo valía más que un montón de casas! Si queréis saber el final de la historia, aquí hay otra explicación en Wikilearning.

23 de abril: Negro día del libro


Pues sí, este año el día del libro, este tan bonito y vistoso, especialmente en Barcelona, se ha teñido de negro. No es por otra cosa que por la introducción del pago de CANON en las bibliotecas: las arcas del Estado deberán abonar 0,20 euros por cada libro tomado en préstamo. Abonar a la SGAE, ni más ni menos. La señora ministra de Incultura, Carmen Calvo, ha tenido encima la desfachatez de que la medida no afectará a los lectores «porque no son ellos, sino el Estado, quien paga esos 20 céntimos de euro». Me dirá a mi entonces la «menistra» quién paga impuestos para nutrir las arcas del Estado si no es la ciudadanía. (todo esto bien explicado, en faltantornillos.net)

Hay quien ha convocado a medidas simbólicas en contra de la medida. Por ejemplo, este domingo la gente se reunió para abrazar la biblioteca nacional. Yo he preferido iniciar una acción de protesta de esas que duelen en el bolsillo a los editores que se van a forrar y de qué manera con el canon de las bibliotecas: invito a que la gente no compre un libro por Sant Jordi (o por el día del libro, depende de dónde vivan), y que en lugar de eso, se acerquen a la biblioteca de su barrio o de su pueblo y saquen un libro en préstamo y que nos digan qué libro han sacado y de qué biblioteca.

Yo tengo dos: uno de la biblioteca de la Universitat Oberta de Catalunya titulado Mobile Communication and Society: A global Perspective, escrito por Castells M, Fernández-Ardèvol M, y Qiu, J. y otro de la biblioteca municipal Sofia Barat, de Jorge Volpi y cuyo título es No será la Tierra.

Si tenéis que regalar un libro físico, yo también recomendaría escapar de las editoriales de voraz ánimo de lucro. Una buena idea es escoger algo del catálogo de lulu.com, editorial online creada por el fundador de la empresa Red Hat y que permite a la gente publicar sus propios libros. Los PDFs con las obras son gratuitas. Y si alguien quiere comprar el «libro tangible», no hay problema: unas imprentas «bajo demanda» se encargan de ello y un cuidado proceso de logística te lo llevará a casa, recién salido del horno.

Y siempre, siempre, siempre… mirad primero las obras creadas bajo una licencia Creative Commons. También en Traficantes de Sueños (¡gracias por la referencia, Versvs!)

La relación entre empresarios y políticos puede ser peligrosa

El viernes saltando de blog a blog me encontré con una noticia de octubre del 2006 que me ha llamado muchísimo la atención. En otro ejercicio de demagogia y palabrería barata, a Rosa García, presidenta de Microsoft Ibérica, no se lo ocurrió nada más que decir que…

«la relación entre políticos e internautas puede ser peligrosa.»

Pensé que quizás los internautas suframos de dengue y lo podamos contagiar a los políticos, de ahí la peligrosidad del contacto, pero al leer la entrevista (nota en 20 minutos) vemos que esta maravillosa señora opina que los políticos se pueden confundir y pensar que lo que digamos los internautas tiene relevancia, pero que no la tiene, porque somos un grupo muy determinado de personas con ideas muy intensas y que no necesariamente reflejamos el pensar, o compartimos intereses, con la ciudadanía, y que por eso podemos influir a los políticos sin ser nosotros representantes de la ciudadanía.

Hacía mucho tiempo que no escuchaba una sandez tan grande. Por la misma regla de tres, considero y proclamo a los cuatro vientos que «la relación entre empresarios y políticos puede ser, y es, peligrosa», y no porque los empresarios sean un colectivo muy particular no necesariamente reflejo del sentir de la ciudadanía, sino porque a los empresarios, sobre todo si trabajan para multinacionales, les importa un carajo el interés de la ciudadanía; lo que quieren es engordar la cuenta de resultados de su empresa, y eso sí es una verdad de la buena.

Pero lo preocupante del asunto es que la señora esta no es tan idiota como parece. En realidad es muy lista. Está claro que al poder establecido no le interesa en absoluto que grupos de ciudadanos con un fuerte interés en un tema expresen su opinión o conocimiento sobre el mismo. Como saben de qué hablan, no son manipulables. Al grueso de la ciudadanía, en cambio, se le puede manipular fácilmente sobre un tema concreto, porque el 99% de ellos o no lo conoce, o no le interesa. Pon 4 anuncios en la tele con un mensaje machacón, y les crearás una opinión, luego les enchufas un referéndum y encima se creen que «lo han decidido ellos». Incluso puedes hacerles creer que Vista hace que sus ordenadores funcionen mejor… ¡Wow! Eso sí tiene mérito.

Vuelve el artículo 17bis de la LISI, solo que más injusto. Creo que nos deberíamos echar a la calle para protestar

La semana pasada el ministerio de Industria intentó colar en la LISI un artículo «fantasma», el 17 bis, mediante el cual se permitía que las entidades de gestión de contenidos (organizaciones privadas cuyo funcionamiento es oscuro y cuyos intereses verdaderos también) pudieran pedir a los proveedores de Internet que bloquearan sitios Web, así por las buenas y sin la intervención de un juez, que es lo que tocaría en un sistema que se llama «de derecho». Hubo protestas de los internautas, del Consejo Asesor de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información y hasta del Consejo de Estado, así que el ministerio del nefasto Joan Clos lo retiró.

Bueno, pues en el borrador enviado al CATSI para su evaluación vuelve a aparecer el 17bis tras un chute de esteroides. No solamente proponen la clausura de Webs al antojo de la SGAE, sino que a petición de la SGAE y otras mal llamadas gestoras de derechos de autor, se pueda cortar el acceso a Internet a personas que la SGAE crea que utilizan programas P2P. Sin orden judicial ni nada. A alguien de la SGAE no le gusta tu comentario en el Blog y ¡sorpresa! te quedas sin ADSL. ¿A esto cómo se le llama?

Es como para echarse a la calle en manifestaciones. O para exigir un artículo 17bis-dos: que ante una canción que no sea de su gusto, cualquier consumidor lesionado en sus tímpanos y sensibilidad pueda pedirle a la compañía del gas, de la luz y del agua que le corten el suministro al compositor.

En Barcelona mucha gente se alegró de que nos quitáramos al nefasto Clos de encima tras su nombramiento como ministro. Yo no: aunque viva a 600 km de distancia, cuanto más mande, más daño puede hacer. Y se está demostrando.

Más: La SGAE, la ley y Torquemada.

Resbalón en el súper, ¡cuidado! porque si has comprado whisky antes, igual no te indemnizan (y te llaman borracho)

Este es uno de los primeros casos de los que me enteré cuando me comencé a interesar por la relación entre privacidad y tecnología.

En Estados Unidos una persona que se lesionó en un supermercado por resbalar en una zona mojada perdió el juicio contra el establecimiento porque analizando su historial de compra registrado a través del programa de fidelidad («la tarjeta de los puntos»), compraba bebidas alcohólicas habitualmente, por lo tanto lo declararon borracho, y por lo tanto el juez concluyó que el resbalón había sido su culpa por haber estado potencialmente borracho. El charco en el que resbaló parece ser que no tuvo nada que ver…

A este señor, los treinta centavos que se ahorró un día en descuentos por haber acumulado puntos y puntos en su tarjeta de fidelidad le salieron muy caros.

Actualización:
Una referencia sobre la noticia en EPIC (http://www.epic.org/privacy/profiling/), buscad el texto «Von’s Supermarket of California» porque es un documento largo.

Allí se lee:

Supermarket profiles can be used against consumers. For instance, Von’s Supermarket of California sought to introduce «loyalty card» records in a court case where a consumer had slipped and injured himself in the store. Von’s wished to prove that the customer may have been alcohol impaired, and that his loyalty card would show numerous purchases of alcohol. The evidence was ultimately never introduced.

O sea, que ese supermercado intentó usar el perfil de cliente del afectado como prueba en un juicio por resbalón en el supermercado. Parece ser que a fin de cuentas no aceptaron la prueba de la «tarjeta de los puntos» en el juicio, pero lo intentaron.

El control a los datos personales en poder de organismos públicos debería ser siempre por una razón, y supervisado

Este domingo tuve la ocasión de escuchar la conversación de cuatro amigas que, como yo, degustaban un té en la exquisita tetería «Té Quiero» del Eixample derecho de Barcelona. Por lo que decían, eran funcionarias municipales, y el tema de la conversación, muy interesante. Explicaban cómo «desde la intranet» se divertían consultando las fechas de nacimiento de sus conocidos. La más experimentada, según sus comentarios, aseguraba que se podía efectuar la búsqueda sin requerir el DNI, solamente con el nombre y apellidos, y también añadió que cuando se la pilla su supervisora, «le cae una bronca».

Y eso que aquí tenemos la exclusiva «Agencia Catalana de Protección de Datos» repartiendo folletos

Deberían repartir un par en la sede del Ayuntamiento.