El control a los datos personales en poder de organismos públicos debería ser siempre por una razón, y supervisado

Este domingo tuve la ocasión de escuchar la conversación de cuatro amigas que, como yo, degustaban un té en la exquisita tetería «Té Quiero» del Eixample derecho de Barcelona. Por lo que decían, eran funcionarias municipales, y el tema de la conversación, muy interesante. Explicaban cómo «desde la intranet» se divertían consultando las fechas de nacimiento de sus conocidos. La más experimentada, según sus comentarios, aseguraba que se podía efectuar la búsqueda sin requerir el DNI, solamente con el nombre y apellidos, y también añadió que cuando se la pilla su supervisora, «le cae una bronca».

Y eso que aquí tenemos la exclusiva «Agencia Catalana de Protección de Datos» repartiendo folletos

Deberían repartir un par en la sede del Ayuntamiento.