Redes sociales y privacidad: reflexiones, y un caso real

En Baquía se hacen eco de las declaraciones de Nigel Smart, profesor de informática de la universidad de Bristol, que se pregunta sabiamente por qué nos preocupamos tanto por poner cortafuegos y antivirus para proteger nuestros datos, si luego a través de actividades online de esas que se cobijan bajo el paraguas del término «Web 2.0» los usuarios no tienen ningún reparo en compartir su información personal, publicar sus fotos, sus vivencias, sus ideas, etc. Según el profesor, «la gente abandona su privacidad sin darse cuenta«, y podría costarnos caro, ya que una vez en Internet, es imposible borrar toda esta información.

Y como para dar la razón a este profesor, leo en el periódico inglés Metro que hace dos semanas el encargado de una cafetería en Barrow-in-Furness, Cumbria, noreste de Inglaterra, casi fue linchado por los vecinos del pueblo debido a los comentarios despectivos hacia esa población que el infeliz escribió en MySpace. Afortunadamente, la policía llegó a tiempo y pudo rescatarlo.

El empleado, originario de Newcastle, en el noreste de Inglaterra, tuvo problemas de toda índole desde su llegada a Barrow-in-Furness: le rompieron los cristales de la tienda, le entraban a diario a robar, encima estaba alojado en un hotel no muy cómodo, y le dio por desfogarse en su blog.

Lo dicho: a veces uno se arrepiente de lo que dice, publica o «sube», y es que en Internet por oculto que esté un contenido, «San Google» puede encontrarlo (y además seguro que lo guarda en caché).

En Apple son honestos: en la licencia de uso avisan que no está diseñado para aplicaciones críticas

Estaba leyendo cositas sobre Vista y me he topé con un comentario que mencionaba lo que todos los que nos dedicamos a la informática sabemos, que para aplicaciones críticas de verdad (médicas, de control aéreo, etc) hay que usar sistemas robustos y fiables como UNIX, que usar software diseñado para PCs domésticos no sirve, el de Windows desde luego que no, pero tampoco el Mac OS X de Apple, y es que cada cosa vale para lo que se diseñó: un ordenador de Apple para hacer cosas bonitas de diseño y multimedia, un PC con Windows XP para reiniciar constantemente la máquina (y con Vista para tener en casa un sistema DRM con iconos gorditos).

Y en este punto me he encontrado con algo muy curioso. Mientras que Microsoft malbarta millones y millones de dólares en marketing para hacernos creer lo contrario, Apple es muy honesto al respecto. De hecho, en su acuerdo de licencia para el sistema operativo Mac OS X se puede leer lo siguiente:

«THE APPLE SOFTWARE IS NOT INTENDED FOR USE IN THE OPERATION OF NUCLEAR FACILITIES, AIRCRAFT NAVIGATION OR COMMUNICATION SYSTEMS, AIR TRAFFIC CONTROL SYSTEMS, LIFE SUPPORT MACHINES OR OTHER EQUIPMENT IN WHICH THE FAILURE OF THE APPLE SOFTWARE COULD LEAD TO DEATH, PERSONAL INJURY, OR SEVERE PHYSICAL OR ENVIRONMENTAL DAMAGE.»

(«el software de Apple no está diseñado para usar en la operación de plantas nucleares, navegación aérea o sistemas de comunicación, sistemas de control de tráfico aéreo, máquinas de sustento de la vida, u otro equipo en el cual un mal funcionamiento del software de Apple pudiera traducirse en muertes, lesiones, o daño severo al medio ambiente o físico»).

Ya sé que la cláusula te la obligaron a poner los abogados de la empresa, estimado Steve Jobs, pero de todas formas, me quito el sombrero ante esta muestra de honestidad y sentido común de Apple.

Ya tardaba en salir: dispositivo que incorpora un GPS y un tag RFID

Leemos en Engadget que Fujitsu acaba de anunciar la comercialización de un pequeño dispositivo que incorpora un GPS (para conocer con exactitud la ubicación del elemento) y un tag RFID que opera a una frecuencia de 429MHz, es decir, un tag activo de larga distancia (su contenido se puede leer hasta a 200 metros).

El coste del dispositivo es elevado, 169 dólares por unidad.

Ahora esperamos con emoción el día que se anuncie públicamente que a una persona se le ha implantado dicho dispositivo con éxito. En Spychips (el libro) anticipan que cuando se haga, se implantarán bajo el homóplato, por aquello de que sea difícil de extraer por el ciudadano rebelde que no quiera ser monitorizado.

(Ya se entiende que el extorsionador o secuestrador que atrape a un ricachón con el chip implantado, no va a tener reparos en pegarle una cuchillada y sacarlo como sea. Que no nos digan, por favor, que es por nuestra seguridad).

Francia le dice a la SGAE estadounidense que la privacidad es más importante que la lucha contra lo que ellos llaman piratería

En Techdirt leemos esta nota en que se comenta el último caso de un tribunal, en este caso francés, que determina en sentencia judicial que la RIAA (SGAE estadounidense) no puede ir pidiendo a los proveedores de internet (ISPs) «los nombres y apellidos de las personas que en tal fecha usaron tal dirección IP para bajarse tal fichero MP3 con el eMule». El derecho a la privacidad de las personas en Francia es más importante que la cruzada que los jefes de la industria disquera han emprendido contra las personas que comparten música a través de redes P2P.

En el 2005 en Holanda un juzgado llegó exactamente a la misma conclusión.

¡No todos los días podemos dar buenas noticias, pero hoy es uno de ellos!