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Los precios de los pisos nunca bajan

Agoreros, cenizos, gafes… los que llevamos años diciendo que la burbuja inmobiliaria se estaba haciendo estamos acostumbrados a esos adjetivos calificativos.

La única persona relacionada con el sector de la construcción que no se cortaba avisando de la que se avecinaba ha sido Jesús Encinar, de idealista.com.

Es lectura obligada todos los viernes su resumen de noticias para tomarle el pulso a la situación real del sector, no solo en España sino también en la Unión Europea y en Estados Unidos.

Actores-camareros + modelos-dependientes = nula calidad del servicio

Hace un tiempo alguien me dijo, o lo leí por ahí, que en Barcelona el servicio recibido en tiendas y restaurantes es terrible por una razón muy clara: los camareros son actores que no encuentran trabajo de lo suyo y tienen que reciclarse para poder llegar a fin de mes, los dependientes en tiendas de ropa son modelos con idéntico problema. El resultado es que no te sirven la comida, te hacen un favor llevándote el plato a la mesa, y cuando les preguntas que te den la prenda con una talla más, te miran los michelines con aire muy pero que muy desaprobador. «¿Qué hago yo con el talento que tengo sirviendo a este paria?», se deben preguntar.

Yo pensaba que era un chiste, pero durante estas vacaciones de Navidad me encontré con este cartel en la cristalera de un establecimiento perteneciente a una cadena de bares de tapas muy conocida en la Ciudad Condal.

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Por cierto: no era 28 de diciembre.

Ben Bernanke y Andy y Lucas: misma estrategia para acabar con la crisis

En septiembre leí una entrevista a Andy y Lucas en El Mundo. Me pareció que la entrevistadora se pasó bastante con estos chicos al registrar un comentario que se hizo off the record. Dijo Andy:

Oye, tú que tienes estudios…  ¿QUÉ PASA, QUE NO PUEDE FABRICAR EL PAÍS MÁS DINERO O CÓMO VA ESTO?

Escasos tres meses después, llega el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, pone los tipos de interés al 0%, y… no se vayan todavía, amiguitos, que aún hay más. Como explican en El País:

 Para todo esto, (Bernanke) dijo que recurrirá a ampliar la base monetaria, es decir, le dará a la máquina (electrónica) de fabricar dinero. Es lo que los economistas llaman expansión cuantitativa -el método usado por Japón para combatir la deflación la pasada década cuando los tipos ya habían llegado a cero-, sólo que Bernanke está dispuesto a usarla de una forma mucho más agresiva.

Demostrado: la sabiduría del pueblo es insuperable. Con estudios o sin ellos, Andy y Lucas encontraron la «solución a la crisis» tres meses antes que el presidente de la Fed.

El nuevo traje del emperador. El ciervo y el caballo. Los Hedge Funds

Todos conocemos la fábula del emperador y su nuevo traje invisible. No nos es tan familiar la versión china del asunto, sobre un consejero que le regaló al emperador un ciervo asegurándole que era un caballo, pero la moraleja es exactamente la misma.

Tenemos nueva versión siglo XXI. Se llaman hedge funds, en España conocidos como fondos desestructurados. Porque yo me parto. En 2007, la prensa económica nos decía que estos productos financieros tan finos solo eran para personas inteligentes y experimentadas (no se pierdan la metáfora de los vinos buenos). Pero hoy, a finales del 2008, solo se oye hablar de la fenomenal estafa de Bernard L. Madoff, ex presidente del NASDAQ y gestor de dichos fondos de inversión. Estafa que se ha saldado con un agujero de cincuenta mil millones de dólares. Pongámoslo con cifras: 50.000.000.000 dólares. Un cinco seguido de diez ceros. Cincuenta millones de veces el sueldo mensual de un español medio. Da mareo verlo.

Y miren por donde, esos experimentados catadores de vino, exquisitos clientes capaces de comprender las virtudes de los fondos desestructurados, de repente no nos parecen tan inteligentes. Se han pillado los dedos y bien pillados: El Banco Santander reporta que sus clientes han perdido 2.300 millones de euros en inversiones de hedge funds (y otros) gestionados por ese simpático señor de Nueva York.

Y es que hay cosas que nunca cambian. Vestidos transparentes, caballos con astas… inversiones que no hay quien entienda pero que mediante «ingeniería financiera» consiguen convertir cuatro pesetas en un duro.

España tiene un problema. ¿¿Solo uno??

A veces hablo de cosas que no tienen relación con la privacidad, y esta es una de esas ocasiones.

Desde hace unos días le estaba dando vueltas en la cabeza a algo, pero ahora he recibido una comunicación que me ha empujado a hacer públicas estas reflexiones. A riesgo de sonar como Aznar o un reaccionario franquista, he llegado a la conclusión de que en España hemos perdido el oremus.

Comencemos por el principio. La semana pasada tuve la suerte de estar en Barcelona. El viernes, tapeando con unos amigos en una excelente sidrería en C/Nàpols con Diputació (con unos patrones de excelente calidad humana y donde sirven la mejor sidra y productos asturianos de Barcelona en lo más parecido a un lagar que se puede encontrar lejos del Norte), nos encontramos con unos turistas japoneses a los que saludamos brevemente. Al rato nos volvimos a topar con ellos en la calle. Iban buscando la Sagrada Familia, estaba oscuro, nosotros íbamos en esa misma dirección y les acompañamos. Esta hubiese sido nuestra reacción con cualquier persona, de Zimbabue o de Avila, pero es que además si tenemos en cuenta el tratamiento exquisito que recibimos en Japón en incontables ocasiones de manos de personas que a las que abordábamos en la calle con nuestra mejor sonrisa, una inclinación y un “sumimasen” (perdone, disculpe, le puedo pedir un favor….), es imposible que nunca jamás en la vida dejemos desasistido a un nipón en la circunstancia que sea. Hay cosas que nunca se olvidan.

Cuando acabaron de tomar las fotos pertinentes al templo expiatorio, se nos unieron de nuevo para tomar una cerveza en el sorprendentemente decente bar, dada su ubicación turística, Xamfrà Gaudí. En una mezcla de japonés para vacaciones, inglés escrito pero no hablado, y lenguaje universal, nos comunicamos lo suficiente para pasar una muy buena velada. Tanto es así que decidimos vernos el día siguiente para cenar.

Ese sábado los llevamos a uno de nuestros sitios favoritos de la zona para tapear y comer pescado y marisco decente, el Jaizkibel. Siempre he pensado que los camareros de ese establecimiento son de Marte y yo de Venus, porque no me acabo de llevar bien con ellos, pero siempre los he considerado “pintorescos” y qué leches, las tapas y el marisco están buenísimos, cosa harto difícil de encontrar en Barcelona. Bueno, pues cuando vieron a la comitiva de japoneses entrar se les pusieron los ojos con forma de euro, era una cosa exagerada. Con artes casi propias de trileros intentaron colarle a nuestros compañeros el marisco “que les dio la gana” (=el más caro) haciendo como que malentendían el producto que apuntaban con el dedo. Menos mal que iban con “la vigilanta” que tiene mucha deformación profesional, y con el oído biónico fue capaz de detectar y consecuentemente parar una orden a la barra de servir ¡¡medio kilo de percebes!! al no módico precio de 20 euros los 100 gramos. Para información y para romper estereotipos: en Tokyo los precios de los alimentos son MÁS BARATOS que en Barcelona, y nuestros recientes amigos no son del tipo de vaciar de diamantes todas las joyerías a golpe de VISA. Durante la cena, pude seguir escuchando los comentarios en la barra (de la cual me separaba una partición muy delgadita), no del todo agradables que digamos sobre mis amigos y lo “agarraos y liantes” que estaban siendo. Una cuenta más que aceptable por los escasos 40 minutos que estuvimos sentados (medio kilo de percebe no, pero Rioja del 96, sí), con “la que está cayendo” y la de mesas vacías que había, no me pareció mala cosa, pero esa no era la opinión de los restauranteros. Me fui indignada, no solo porque el turismo representa el 11% del PIB del país (supongo que podemos doblar esa cifra si nos restringimos a la economía barcelonesa), sino porque ¿qué tipo de gente somos que no tratamos bien a nuestros visitantes, que además nos están dando un negocio más que aceptable? Siento que es más bien al contrario, queremos tratarlos como sacos de dinero con patas y hacer el agosto a costa de ellos. Sé perfectamente que este restaurante no es la excepción, sino la norma. Lo que no es habitual es que el grupo de japoneses catalogados inmediatamente como “ricos” lleguen con una “vigi” con oído biónico que se entera de todo. (Si os estáis preguntando si fue una putada que privase a nuestros amigos de un atracón de percebes, os he de decir que lo que más les gustó, y con diferencia, fue el plato más humilde de la mesa: ¡los chipirones fritos! Los percebes les parecieron solamente “interesantes” y si no llega a ser porque las que sabíamos lo que costaban insistimos en pasar el plato por la mesa, de los 200 gramos servidos no se hubiesen comido ni 20.

Hoy he recibido un email de mis amigos. Su visita relámpago a Barcelona y Madrid ya ha acabado. Con un tremendísimo mal sabor de boca: el único día que pasaron en Barcelona y que no estuvimos con ellos les robaron todas sus bolsas. Me parece que ni ellos, ni sus amigos y familiares, ni ninguno de los amigos y familiares de sus amigos y familiares van a poner otra vez en la vida un pie en España. No hay Sagrada Familia ni Museo del Prado que compense la sensación de sentirse tan indefenso y desamparado.

Es el nuestro un país curioso. El que más roba es el más alabado, el que se atreve y no se le pilla es el que tiene “los güevos más grandes”. Algunos ingenuos llegamos a pensar a principios de los 90 del siglo pasado que la “cultura del pelotazo” acabaría con el castigo ejemplificador a Mario Conde. Pero no, debo volver a leer a los clásicos, el Lazarillo de Tormes somos todos. Desde industrias enteras que se dedican a falsificar sus cuentas para recibir subvenciones (confesión de la confederación de concesionarios aquí) hasta empresas que embellecen escandalosamente sus cuentas para poder pedir préstamos más grandes (Martinsa revalorando terrenos de Fadesa a un ¡¡19.000% de su valor inicial!!) y el Estado, es decir, tú y yo, endeudándose para salvarles el culo. Siempre he dicho que los países anglosajones son corruptos más a lo grande pero muchísimo más hipócritas. Y esa hipocresía en este contexto creo que es buena. Porque el enorme cinismo que se da en España al respecto de esto no hace gran cosa por la cultura del esfuerzo y el trabajo. Si los que especulan son rescatados por el gobierno, si Alejandro Sanz y sus tremendamente horteras canciones le proporcionan una cantidad de coches de lujo y ti@s buen@s que jamás en la vida un ingeniero, científico o administrativo siquiera puede soñar a menos que le toque “el gordo”, ¿¿qué esperanzas hay de que la imprescindible “productividad” se manifieste en nuestra economía??

Chicos, yo de verdad, haría las maletas y me largaría. ¡Ah caray! ¡¡Si ya lo he hecho!!

Ingeniería informática: sesión en el senado

La diputada por el PSC Lourdes Muñoz escribe sobre el asunto de las carreras de informática en España.

Por supuesto que tiene que pegarle algunos «palos» al PP (no por nada es el blog de una parlamentaria) y no puede «mojarse» mucho porque Lourdes es una profesional de la política en activo, pero el artículo apunta una idea interesante: la necesidad de hacer algo con la profesión (¡con las profesiones en general!) de una vez. Lourdes apunta a un cambio de paradigma en el sentido de ir a menos regulación, no a más. Pero tras decir esto, clama al cielo que tras 30 años de estudios universitarios de informática todavía no haya ni siguiera propuestas para implementar dicho cambio, insisto, no en esta ingeniería, sino en todas.

Ejemplo: todo el mundo se beneficiaría si un ingeniero informático que se ha ido por la rama del hardware y la electrónica, es un crack de la programación OO y se vuelca en la robótica pueda dirigir proyectos de esta disciplina, pero ¡oh no! que eso es competencia de los ingenieros idustriales. Conclusión: si se desregula, que se desregulen todas a la vez, y ya.

Porque insisto, lo más grave en este momento es que no se haga nada para corregir los agravios comparativos que los ingenieros informáticos sufrimos en el plano regulatorio con respecto a los telecos o los industriales, que sí tienen colegios profesionales fuertes, que es un modelo que no defiendo porque lleva al «caciquismo»: no hay nada peor que darle a un grupito de personas la ilusión de representar a 200.000 profesionales y a «la profesión en general», pero volviendo a lo nuestro, ¡qué narices! a día de hoy los colegios profesionales les sacan las castañas del fuego a esos colectivos de ingenieros.

¿Opiniones?

Indignante: Gobierno y PP acuerdan que no se diga qué bancos requieren ayudas del fondo de emergencia

Hoy me he despertado con un titular de El Mundo (que ya no encuentro) que decía que PP y Gobierno finalmente habían pactado que pasase un cierto tiempo antes de que se informe del nombre de las entidades bancarias que requieran dinero para no hacer crac. Me he mosqueado bastante, porque olía a que la propuesta inicial fuese que el nombre de esos bancos no se hiciese público y punto. Bingo, eso es noticia del viernes.

No me explayo en el cabreo monumental que me da tal ofuscación de la realidad por mi doble vertiente de contribuyente (es decir, ese fondo de rescate de tiburones especuladores es en parte mi dinero) y cliente de bancos (no me parece de rigor que no me informen de si los ejecutivos del banco que ¿custodia? mi dinero son unos incompetentes).

Pero la neurona se puso a trabajar y se puso a pensar en la LISI. En especial en aquel detallito sobre «la autoridad competente», que tanto insiste PSOE que no se cambie por «poder judicial», que es lo que tocaría para que fuese una ley coherente con un estado que presume de separación de poderes. Hace unos meses Versvs comentó que leyendo estrictamente la LISI, la CNMV podría ser autoridad competente para cerrar Webs. Copio y pego:

En concreto, estará autorizada a cerrar páginas webs que ofrezcan información sobre economía y de la cual se estime que puede tener una influencia sobre los precios.

Si ahora Expansión (con rebote monumental ante tal anuncio) descubre por filtraciones el nombre de instituciones bancarias «intervenidas» y las publica, o las publico yo aquí en mi blog, ¿nos aplicarán la LISI a rajatabla? ¿nos cerrarán el chiringuito? ¿Habrá que callar bocas?

¿Ofuscación de la información en la sociedad de la información? Qué chungo debe de estar todo para que el gobierno se meta en estos berenjenales.