En un comentario del blog de Enrique Dans me he encontrado este relato de Hernán Casciari: El uno para el otro. Leedlo: os va a gustar.
En un comentario del blog de Enrique Dans me he encontrado este relato de Hernán Casciari: El uno para el otro. Leedlo: os va a gustar.
Solo hay una cosa que me jode profundamente de los ingleses. Cuando algo no se puede hacer inmediatamente siempre murmuran en castellano cutre un «mañana, mañana».
Pues bien, esta mañana he ido al banco a hacer un trámite sencillo de esos que en el banco de la esquina de casa en Barcelona me hubiesen solucionado en 10 minutos. La respuesta ha sido genial: «no hay nadie disponible para hacer eso ahora mismo, vuelva usted el lunes a las diez y media».
Propongo una campaña para que en España cada vez que alguien «se columpie con los plazos» digamos todos a coro:
Tomorrow, tomorrow.
Ahora que oficialmente vivo en un hotel, esto que me llegó por correo me ha llegado al corazón. Pa’ los que no sepan inglés: tanta letra para decir que en las tarjetas-llave de los hoteles hay un montón de información personal del huésped, no lo justo para abrir puertas.
Lo paso por si es verdad… cosa que no me extrañaría, en realidad.
HOTEL KEY CARDS
Ever wonder what is on your magnetic key card?Answer :
a. Customer’s name
b. Customer’s partial home address
c. Hotel room number
d. Check-in date and out dates
e. Customer’s credit card number and expiration date!When you turn them in to the front desk your personal information is there for any employee to access by simply scanning the card in the hotel scanner. An employee can take a hand full of cards home and using a scanning device, access the information onto a laptop computer and go shopping at your expense.
Simply put, hotels do not erase the information on these cards until an employee reissues the card to the next hotel guest. At that time, the new guest’s information is electronically ‘overwritten’ on the card and the previous guest’s information is erased in the overwriting process.
But until the card is rewritten for the next guest, it is usually kept in a drawer at the front desk with YOUR INFORMATION ON IT!
The bottom line is : Keep the cards, take them home with you, or destroy them. NEVER leave them behind in the room or room wastebasket, and NEVER turn them into the front desk when you check out of a room.
They will not charge you for the card (it’s illegal) and you’ll be sure you are not leaving a lot of valuable personal information on it that could be easily lifted off with any simple scanning device card reader.
For the same reason, if you arrive at the airport and discover you still have the card key in your pocket, do not toss it in an airport trash basket. Take it home and destroy it by cutting it up, especially through the electronic information strip!
If you have a small magnet, pass it across the magnetic strip several times. Then try it in the door, it will not work. It erases everything on the card.
PLEASE FORWARD to friends and family
Lo leemos en El Mundo. Pasaron las elecciones, el gobierno está formado, y el canon aprobado.
12 euros de incremento en el precio de un ordenador por la patilla, solo por tener un disco duro, te bajes cosas de la mula o no, hagas copias de seguridad o no. Cinco años de debate, y el gobierno no ha dado ni un paso para aclarar lo que de verdad podría hacer que la gente aceptase el canon:
1. Si no pongo material cubierto por la SGAE en mi disco duro o teléfono o PDA o llave USB, ¿cuál es el mecanismo para que me devuelvan el dinero?
2. ¿De qué manera se va a entregar la parte correspondiente de esos sesenta céntimos o doce euros al autor cuya obra se esté almacenando en el medio digital gravado con el cánon?
Una vergüenza, de verdad. Por si no había ya gente que se iba fuera a comprarse la electrónica, pues ahora más todavía.
Menudo impulso a las empresas de electrónica del país. Menudo impulso a la sociedad de la información que está dando el gobierno.
Algunas veces he escrito comentarios sobre el aeropuerto de Manchester explicando que muchos de esos proyectos de ultravigilancia con los que sueñan húmedo (perdón por el comentario algo desagradable, pero es verdad) tanto Blair como Brown, se prueban allá, y que yo siempre prefiero volar a Liverpool, mucho más tranquilo.
Pero al contrario de lo que pasa en Manchester, los de Liverpool desde hace unos meses están haciendo unos controles de seguridad más exhaustivos pero sin modificar la infraestructura: tres mostradores para control de pasaportes británicos y del Espacio Económico Europeo (UE + Noruega + Islandia + Suiza) y otro para otras nacionalidades.
Resultado: ahora que no solo «miran» tu DNI/pasaporte, sino que realizan lectura automática (las tres líneas de caracteres con signos >>>> intercalados que hay en la parte de atrá del documento, si no tienes el pasaporte RFID, claro) y supongo que cruzarán los datos con alguna base de datos tipo Interpol o quizás una ultrasecreta de supuestos terroristas de la que no te puedes borrar porque «no existe». Esta comprobación dura unos segundos más que antes en el mejor (y más frecuente) de los casos.
El resultado: un atasco fenomenal. Cientos de personas apiñadas en la puerta del terminal, a la intemperie, con la lluvia y el viento que hacen famosa esta región. Una empleada de EasyJet con un megáfono pidiendo perdón a gritos e informando a la ingente masa de turistas volviendo a casa con bermudas y chanclas que solamente serían 10 o 15 minutos hasta que pudieran unirse a la parte cubierta de la enorme cola de control de pasaporte. Y todo ello con una razón, ¿la adivináis? … es por su seguridad.
Menos mal que ya sabemos cómo está el percal y actuamos en consecuencia: más veloces que Carl Lewis corriendo los 100 m lisos.
Si venís a Liverpool en avión sed listos: hay que posicionarse estratégicamente en el autobusito y salir corriendo cuando se abran sus puertas para no quedarse «congelao» en la espera.
Island hopping le llaman los anglosajones cuando se dedican a turistear a gusto por el Caribe (o en Grecia). Yo solamente intento imitarles. De Japón a España y de ahí a Inglaterra 7 días después… pero esta vez no son vacaciones. A Bansky, el vigilante más valiente del Imperio, le va a salir competencia a partir de mañana 🙂
Estar lejos a veces aclara las ideas. Al volver de Japón me topo con dos noticias casi consecutivas.
1. La UE propone aumentar la jornada laboral a 65 horas, volviendo así a unos niveles de explotación laboral que se consideraban ilegales desde 1908.
2. Irlanda rechaza en referéndum el tratado de Lisboa, o la versión «debajo de la mesa» de la constitución europea que ya fracasó en referéndum en Francia y los Países Bajos hace ¿un par de años?
La conclusión: en prensa dicen que Irlanda pone contra las cuerdas a la Unión Europea.
Mi conclusión: ¿quién en su sano juicio votaría a favor de un gobierno supranacional europeo que acaba de proponer el punto 1 descrito arriba?
Todo esto simplemente demuestra que los irlandeses tienen sentido común.
Increíbles experiencias para La Vigi: llegar al aeropuerto de Narita y ser fichada (foto y huellas dactilares) antes de poder entrar al país. Comprarme una tarjeta de transporte RFID (PASMO) para poder tomar el metro. Intentar mandar 4 emails en un cibercafé y tener que registrarme con nombre y número de pasaporte antes de tener acceso a un teclado. Pasear por Ginza y ver que en cada farola, literalmente, se encuentra un tag RFID de aquel famoso proyecto para tapizar de dichos chips el barrio más glamuroso de Tokyo.
Y a pesar de todo ello… he vuelto enamorada de Japón. Ir allá es un viaje al futuro.
Tenía dos noticias del día. Por un lado la transposición inglesa de la directiva europea de retención de datos, que ha recibido titulares espectaculares como este de El Mundo: El Reino Unido proyecta una gran base de datos para ‘e-mails’ y llamadas. Por otro, una que tengo en el tintero desde hace días sobre los fabulosos candados «Sentry», ideales para viajar a EEUU al haber sido homologados por la omnipotente TSA (Travel Security Agency), ya que disponen de un dispositivo que les permite ser abiertos solamente por su propietario… y por la autoridad competente.
Pero no, la noticia del día es que mañana me voy al país del sol naciente. Estaré lejos, muy lejos, hasta mediados de junio. Así que ¡vigilad por mí! 🙂
Vía Enrique Dans leo que Hitachi ha sacado un chip RFID minúsculo… es un cuadradito de 0,15 mm de costado.
La tecnología es imparable (como decía Camacho). ¡Lo que falta es legislación que regule el uso de esta tecnología!
Con la Unión Europea no podemos contar… hace un par de años sacó una consulta popular sobre RFID. Miles de personas participamos… y este año van y la vuelven a sacar. Está claro, la vieja estratagema de preguntar hasta que la respuesta recibida sea «la correcta»…
Escuchen con atención, señores políticos y legisladores: ¡NO NOS GUSTA EL RFID INDISCRIMINADO!