El último tabú de la privacidad: ¡Google Health!

Google Health

La semana pasada vi la última película de Michael Moore, «Sicko», para la cual recopiló miles y miles de historias de horror en el trato recibido por parte de los seguros médicos privados. Mezquinidades a montones, empresas no interesadas en la salud sino en los beneficios económicos haciendo lo posible para no proporcionar el tratamiento médico requerido por el cual el abonado lleva años pagando religiosamente sus cuotas mensuales. Casos extremos de personal médico trabajando en plan House pero no para curar la enfermedad, sino para hallar algún indicio de condición pre-existente, es decir, un síntoma anterior a la contratación de la póliza que pudiera estar ni sea remotamente relacionado a la dolencia actual. ¡Al punto de llegar a negar tratamiento de cáncer a una mujer porque en su juventud sufrió una leve irritación vaginal que puede ser causada por clima caluroso!

Con esa reminiscencia, casi se me caen los ojos de las órbitas al leer en El Mundo que Google está a punto de lanzar su nuevo servicio Google Health. Tienen un plan piloto con unos cuantos miles de voluntarios del hospital de Cleveland que han aceptado ceder su historial médico. En El Mundo informan que estos datos estarán protegidos por contraseña, con el mismo método que se protegen las cuentas de Gmail.

Desde luego, estos voluntarios no han visto la película de Michael Moore. No se me ocurre un ejemplo más tangible del daño que puede ocasionar a tu vida el que tu información personal se haga pública o caiga en malas manos.

Al menos espero que les hayan pagado mucho dinero para ofrecerse como cobayas sociales. Les deseo una larga vida libre de enfermedades y lejos de los hospitales privados estadounidenses (bueno, este último punto se lo garantiza su majadería de ceder a Google sus datos médicos).

Estamos en WordPress, estamos en GoDaddy

Llevaba mucho tiempo pensando en dejar de usar Blogger. Por varias razones, algunas prácticas, algunas filosóficas, y algunas sencillamente por diversión…

Desde que «en teoría» lo hicieron más fácil de utilizar, Blogger me complicó la existencia bloguera. Cosas que hacía en un plisplás, como añadir un poco de Javascript para un botón, poner una foto y un link en la barra lateral, se convirtieron en penosas (tener que andar poniendo & lt ; en lugar de < haciendo trapicheos para poder indicar una imagen en lugar de un texto clickable es un rollo), y sentí que perdí el control. Y no, no es que quiera escribir mi herramienta de blogging en PHP, en plan machote (o femeninísima). Lo que pasa es que hay por ahí herramientas que están mejor concebidas y no sufrieron un parón evolutivo de tres años, como le pasó a Blogger tras ser comprada por Google. Hay otros sitemas que son más fáciles que usar que Blogger y que dejan al usuario que haga las cosas tan fácil o difícilmente como ella quiera. Además, Blogger está incompleto. Por decir solamente una cosa, no dispone de categorías, solamente tiene funcionalidad para etiquetas o tags. Que no son lo mismo...

Escogí WordPress porque es una plataforma abierta, libre y facilísima de utilizar. La instalación es tan sencilla que da miedo. Y tiene montones de opciones para importar blogs de otro sistemas. No he visto en la vida algo tan sencillo de manejar desde el punto de visto administrativo. Desde el punto de vista del creador de posts, el control sobre el aspecto final de lo que escribes está muy bien conseguido.

Además, estoy en plan usar «best of breed» (el mejor producto disponible) para todos los servicios Web gratuitos que uso. Uno de los criterios es que aparte de gratis, sea libre. Y otro es intentar que haya un poco de diversidad, intentar no caer en «todo Google», «todo Yahoo!», «todo Microsoft live», porque los monopolios y los cárteles son malos, pero en Internet son mucho peores, porque no es que dicten el precio de las cosas, sino que un monopolio en el canal de comunicación más importante del mundo dictará de qué cosas se hablan y de qué cosas no. Y finalmente, la funcionalidad y calidad del producto tiene que ser tenida en cuenta. WordPress le gana a Blogger de paliza.

Y finalmente, una nota… el hosting me lo llevo a GoDaddy en el soleado estado de Arizona. Entre otras cosas por una ley española llamada LISI que dice demasiados disparates, como que bloguear es una actividad económica. Lo siento, pero aunque no creo que haya hecho algo malo en mis tres años de bloguera, voy a ejercer la emigración digital preventiva.

Se me olvidaba. ¡¡¡Bienvenidos a esta nueva casa!!!