Esta semana se ha celebrado el congreso «GS1 Healthcare Conference» en Granada. Y allá ha venido la gente del RFID, solo que le han cambiado de nombre, les llaman EPC. En El País han hablado con Carlos Torme, director para España de desarrollo de negocio de GS1. Y han introducido el tema con el siguiente párrafo, manipulador a muerte:
El chip de identificación de artículos EPC (Electronic Product Code), sistema que sustituirá el tradicional código de barras por la radiofrecuencia, evitará problemas en la medicación, causante del 32% de los trastornos de salud, y el control ante la proliferación de medicamentos falsificados.
Es decir: «cambiando el código de barras por un tag RFID reducirá en un 32% los trastornos de salud, ya que el 32% de los trastornos se deben a problemas en la medicación».
Dicho así es difícil resistirse al RFID, ¡¡por una cabezonería, negarle la salud al 32% de los enfermos!! pero la pregunta es, ¡¡me explican cómo el cambio del código de barras al RFID va a conseguir que mi farmacéutica me dé bien las medicinas!! Y lo de la piratería…….. bah. Repitámoslo: los tags RFID se pueden clonar. Así que quien quiera piratear la Viagra, se va a la farmacia, se compra una caja de Viagra «buena», clona el chip y ya está.
El link al artículo en El País.