Una idea que me daba vueltas en la cabeza me duchaba… viendo el esfuerzo y trabajo que invierten los políticos en la precampaña y posterior campaña electoral, el esfuerzo sobrehumano que están haciendo para conseguir el don de la ubicuidad y el milagro de prometer cosas agradables a todos los oídos, yo me pregunto… a quien se lleve el gato al agua y gane las elecciones, ¿qué fuerza le quedará para gobernar?
Pues eso. Una pequeña reflexión.
Este es el argumento demoledor que debería (si se distribuye, claro) acabar con toda esta asquerosa demagogia en torno a la «inmigración» que estamos sufriendo los ciudadanos españoles en la precampaña electoral.
Corto y pego directamente del blog de Versvs:
Debemos ser conscientes de que el verdadero culpable de que tu sueldo no alcance para nada y no te pague el piso no es el sin papeles que trabaja en la obra, sino el empresario que te paga 900 miserables euros para que trabajes como un cerdo. Criminalizar al que está aún peor no es sólo erróneo: es injusto porque es culpar no al culpable, sino al que podemos pisotear ignorando completamente la realidad. Muchas de estas medidas se justifican para luchar contra ese gran enemigo nacional que es «la inmigración», aunque yo pensaba que es gracias a esta inmigración sin papeles y esclavizada que algunos empresarios tienen beneficios de escándalo (miren la Renta per cápita de El Ejido, Almería, que es la más alta de España).
Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?