Voto electrónico y la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Copio directamente de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:

Artículo 21

1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.

2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.

3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas, que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.

Repasemos. Elecciones auténticas significa con conteo correcto, sin trampas. Sufragio universal e igual significa que nadie está excluido de participar. Voto secreto o equivalente que garantice la libertad del voto significa que nadie pueda ser perjudicado por el voto elegido, y en este mundo traidor la única manera de garantizarlo es logrando que nadie sepa lo que votas.

Insisto. Si los sistemas electorales no cumplen con estas normas básicas, la democracia se va a pique, se convierte (más todavía) en un circo, un mero espectáculo de Hillarys y Obamas y Zapateros y Rajoys recorriendo el país y diciéndola cada vez más gorda.

El voto electrónico – ¿tú qué opinas?

En mi anterior post hablaba de Indra y su afirmación de que «lo único que falta para poder hacer voto electrónico es cambiar la ley electoral». Mi contra-afirmación es que eso no es cierto ni de coña, porque todavía no se pueden garantizar cosas básicas para que la gente se fíe de un sistema de votaciones.

Hay personas que han estado en contra y me han argumentado que la tecnología está ahí. Yo insisto en que quizás en el plano teórico todo esté resuelto, pero que los de Indra van por otro lado, no van por garantizar «por teorema» que el voto es secreto y el conteo correcto ni están por la labor de abrir sus sistemas para que quien no se fíe, verifique que el sistema hace lo que los de Indra dicen, sino que van por la vía de conseguir jugosos contratos para gestionar procesos electorales e introducir sus sistemas de «voto multicanal». Y no nos olvidemos que ha habido casos sonoros de fraude gracias al voto electrónico, notablemente todas aquellas dudas en las elecciones de 2000 en EEUU, y no olvidemos que el fabricante de esas máquinas fraudulentas es uno de los mayores patrocinadores de la campaña electoral republicana.

(No olvidemos tampoco que todos y cada uno de los sistemas comerciales implantados ha sido crackeado.)

Y voy más allá. Dado el actual clima de confianza en el sistema político (comentario irónico, por supuesto), si ahora se establece el voto electrónico, del cual la gente obviamente no se fía, puesto que si me hacen phishing de las claves del banco esas que me aseguraban que son segurísimas, qué no hará el partido en el poder de turno para tergiversar el recuento electrónico, me temo que sería la gota que colma el vaso, no llegaríamos ni al 35% de personas que se acercaron a votar el famoso Estatut de Catalunya hace escaso año, de hecho prácticamente nadie iría a votar (¿para qué?) y efectivamente la democracia se iría a freír espárragos. Sé que es serio lo que estoy diciendo.

Necesito más opiniones. Esta es mi escueta lista de las cosas básicas que exijo a un sistema de voto. ¿Se os ocurren más?

a) El voto es secreto.
b) Nadie puede manipular el voto.
c) El recuento puede ser validado por observadores externos, inclusive permitiendo un recuento completo.

En cuanto tenga vuestro feedback, pongo de qué manera el sistema tradicional de la urna sellada + papeleta en sobre + ciudadanos y montón de interventores involucrados, garantiza esos tres puntos que menciono, y los que sugieran los lectores que quieran comentar. ¡Y a ver quién es el guapo que ofrece lo mismo en la versión electrónica del sufragio!