Archivo de la categoría: Geografía

M’han robao debajo de una cámara ;)

Viernes por la tarde. Aparcamos las bicis en el rack de bicis, justo debajo de una cámara de videovigilancia y a dos metros escasos del vigilante de seguridad que controlaba la entrada al recinto a donde acudimos.

Dos horas más tarde. Volvemos a las bicis. Como buenas latinas que somos, hemos «megaencadenao» nuestras bicis al rack, hasta tenemos los asientos encadenados al marco de la bici. ¡Y menos mal! Porque incluso con videovigilancia y con agente se seguridad nos han intentado robar las bicis. Supongo que al encontrar los asientos bien fijados al marco (algo no muy común por estas latitudes), los choricillos de medio pelo se han debido de enfadar, porque ¡¡¡nos han robado el tornillo y las tuercas del regulador de altura de los sillines!!! ¡¡¡Hay que ser gilipollas!!!

Sigue siendo cierto que la videovigilancia no vale para nada (si eres un ciudadano y te preocupas de tu seguridad, claro) y que los seguratas de la puerta, tampoco. Cuando les fui a avisar de que allá estaban actuando ladrones de bicis, la respuesta fue: nosotros vigilamos lo de dentro, no lo de fuera.

¡¡Viva el escaqueo!!

Pero sobre todo:

¡¡¡¡¡¡Vivan los candados de bicicleta!!!!!

La sesión parlamentaria de las enmiendas torpedo, en directo

Podéis acceder en http://www.europarl.europa.eu/sce/server/internet/home_page/sce_home_page_01.jsp

Complicado de seguir: parece una subasta. Amendment 138… votos a favor… aprobado.

Actualización (13:16 hora española): En la Web de Guy Bono se hacen eco de la noticia, estoy hecha una crack, yo la blogueé en vivo y en directo… la enmienda 138 que tanto molestaba a Ignasi Guardans se ha aprobado de paliza (573 a 74).

Vergüenza, señor Guardans. ¿Usted se hace llamar parlamentario de un sistema democrático?

Estoy que trino. Vía el Partido Pirata e Informática Verde me ha llegado el email que el eurodiputado del partido Convergència i Unió Ignasi Guardans envió hoy martes 23 de septiembre a las 18:00 al resto de europarlamentarios.

Por supuesto se trata sobre las enmiendas torpedo que se votan mañana 24 de septiembre en el parlamento europeo. Copio y pego porque no tiene desperdicio lo de este hombre:

>From: «GUARDANS Ignasi» <ignasi.guardans@europarl.europa.eu>
> To: «MEP & ASSISTANTS» <DL-MEP&ASSISTANTS@europarl.europa.eu>
> Date: Tue, 23 Sep 2008 18:02:07 +0200
> Subject: Your vote TOMORROW on AM. 138 Trautmann Report
>  Dear Colleagues,
>
>
> I’m sorry to bother you with a collective email.
>
> As it is happening more and more often when we have to decide on
> anything related to the internet, you are receiving these days plenty of
> emails regarding tomorrow’s vote on the telecomm package
. I am convinced
> you will reject that sort of pressure and threats, as you would do if
> they were coming from fundamentalists of other sorts
, or from some of
> the business lobbies most of you critize so often. And vote whatever you
> think is right, balanced and reasonable in the internet era. We may
> disagree on some issues, but anybody lying about what the texts
> submitted to vote really say, should not be taken into account.

Gracias, amigo Ignasi. Como ciudadanos preocupados que somos, nos comunicamos con los miembros del parlamento europeo que hemos elegido nosotros y por lo tanto se supone que nos representan, ¿¿y por interesarnos en un tema concreto nos llamas fundamentalistas?? Vente un rato a Inglaterra, anda. Aquí la gente escribe al parlamentario de su distrito cuando la luz de la farola de enfrente de casa está fundida y no se la arreglan. ¿Y sabes por qué? Porque la impresión es que el Member of Parliament de tu distrito trabaja para los ciudadanos que le han votado. No sé por qué me da en la nariz que tú no haces lo mismo.

Pero luego el señor Guardans entra al trapo de lo que le interesa. Le fastidia una enmienda propuesta por Guy Bono, la 138, la que dice que «la autoridad competente NO TIENE COMPETENCIA para ejercer la censura ni en la red ni en ningún sitio» (o sea, desde el punto de vista de La Vigi, una «enmienda buena»).

> For whatever reasons, which is up to the signatories to explain, what
> this amendment says is: no restriction whatsoever can exist in internet
> to the «rights and freedoms» if it is not «*previously*» authorized by a
> judge, with the only exception of criminal law, and this even in a
> restrictive manner. If this was applied to our police forces in our
> motorways and roads; to our school teachers and academic authorities at
> schools and universities; to our urban planning authorities in our
> cities and villages; to any of our state authorities in any field,and in
> any level, what would the world look like? We would perhaps be under a
> government by Judges, if that is possible. Judges are there to *review*
> decisions, and to sanction unfair abuses of authority or power or
> illegal acts. And, indeed, in certain cases, to suspend acts from the
> competent authorities. But judges are NOT there to be permanentlyy
> consulted by authorites *before* they do whatever the law allows them to
> do!

Simplista y demagógico, señor Guardans, amigo Ignasi. Estamos hablando de libertad de expresión, no me ponga como ejemplo que un profe tiene potestad de controlar las actividades de los alumnos sin la ayuda de un juez, que un urbano puede sancionar a un conductor sin la ayuda de un juez. Si lo que usted ataca define automáticamente lo que usted defiende, me está diciendo que alguien si tiene suficiente dinero o poder se puede presentar en la redacción de un periódico y secuestrar la edición de hoy porque hay algo en ella que no le gusta. La última vez que miré, la Unión Europea era un conjunto de países democráticos, donde la libertad de expresión (así como el legítimo derecho al honor) eran elementos básicos de su sistema, donde el poder judicial es últimamente responsable de que se cumpla la ley. Lo que entiendo de sus palabras, porque usted es europarlamentario y algo sabrá, ¡¡es que estoy equivocada!!

Ha cometido para mí dos delitos imperdonables. Insultar a los ciudadanos a los que representa, y negar los principios básicos de la democracia. Como decimos en mi barrio, «se ha lucido, señor Guardans».

La privacidad y el sentido común

Cojo el teléfono y llamo el número que un proveedor me ha dado para nuestra persona de contacto:

– Hola, ¿está Fiona, por favor?

– No, este es el teléfono de John, lo siento.

– Vaya, me han dado este número de teléfono para hablar con Fiona. Quería hablar con ella sobre un pedido que queremos hacer…

– Mira, por la «Data Protection Act» no se me permite darte su teléfono… pero sí te puedo decir que si cambias el último número que has marcado ahora por un siete, podrás hablar con ella.

– Oh, ¡gracias!

¿Os parece criticable este enfoque práctico, de sentido común, seguido por John? 🙂

El fin del estado del bienestar, o la venganza del refrán más egoísta

Escenas habituales en la vida en Inglaterra.

A bordo de un avión:

“Señores pasajeros, a continuación los tripulantes de cabina pasarán a recoger sus donaciones para “Cacharritas Way”, la “charity” que proporciona ayuda y alimentos a los “cacharritas”. Por favor sea generoso.”

En el correo electrónico de una empresa cualquiera:

“Estos son los finalistas de la competición “excelencia en la recogida de fondos para obras benéficas”. Felicidades a nuestros compañeros Pepita, Fulanito y Menganita por haber conseguido recaudar XXXX libras”.

Caminando por la calle principal de cualquier pueblo:

“Ya no quedan tiendas de verdad, todo son los establecimientos de recogida de trastos y venta de artículos de segunda mano de la British Heart Foundation, Cancer Research Trust, Friends of the Animals, Alzheimer Research Fund…”

Otra vez en la oficina:

“Mi primo va a hacer Bunjee Jumping en Isla Reunión para recaudar fondos para la obra benéfica “tal y cual”, ¿querrías contribuir a la causa? Tiene que recaudar 2000 libras como mínimo”.

Al volver al Reino Unido tras unos años de ausencia me he dado cuenta que esta locura excéntrica y hasta simpática que se empezaba a extender a finales del siglo pasado se les ha ido de las manos. Si no cooperas generosamente en el avión te miran mal por insolidario. Si no apoyas económicamente con la causa de las hermanitas cojas de Gales por las cual el primo de tu compañera de trabajo se va (“por el morro”, piensa la latina que soy) de vacaciones exóticas y aventureras eres un tacaño.  Me parece muy bien salir a correr 5 kilómetros vestida de rosa para apoyar la lucha contra el cáncer de mama… ¿pero algo tan serio como eso no amerita una línea de financiación más estable y precedible que la buena voluntad de los ciudadanos?

El problema no es que te miren mal si no cooperas. El problema es que la cosa va mucho más allá. Las “charities” han servido de excusa/apoyo perfecto para recortes sociales que son incomprensibles en otras latitudes. Servicios que claramente deberían ser proporcionados por el Estado (del bienestar) tienen que recurrir a las malditas “charities” u “obras de beneficiencia” para seguir funcionando. Ejemplos:  El servicio de ambulancias sufre un recorte de gastos tal que si no fuera por la “charity” que la apoya, no podría dar servicio en todo el país 24×7. Y lo mismo ocurre con ¡¡¡el servicio civil de guardacostas!!!

Esto de las “charities” me revienta también porque tiene en realidad tres objetivos claros: 1. Servir de herramienta para limpiar la conciencia de los ricachones atrincherados en sus barrios residenciales que llevarían su Mercedes (o más caro) al túnel de lavado si “un pobre” le tocase la carrocería, 2. Es un negocio alucinante para emprendedores que ven que disfrutan de más beneficios fiscales a través de una “charity” que si montan un negocio y se dedican a trabajar de verdad. La cosa es fácil: montas la “charity”, te pones como empleado a sueldo, tu sueldo es un pastón, y los beneficios de la “charity” (una vez descontado tu sueldo, claro está) los donas generosamente a las viudas de Croacia o la investigación sobre el pulgón de las rosas (lo que, según las noticias en la tele y la fibra sensible del momento, más recaudación te garantice). Y 3. Consigues desgravación por el dinero que das a una “charity”. No puedo llamar a esto blanqueo de dinero, pero sí evasión fiscal con todas las letras.

Es una locura. Me acabo de conectar a Charity Choice y una búsqueda de todas las “charities” del Reino Unido proporciona un resultado de ¡¡11.935 registros!! ¡¡Casi doce mil chiringuitos recaudando fondos para casi doce mil causas distintas!!

Me revienta más todavía porque el efecto secundario (externalización negativa) es que a los gobernantes se les abre el cielo en esto del desmantelamiento del Estado del bienestar. Recortes à go-go,  y que los que conducen ambulancias inviertan su precioso tiempo vendiendo lacitos azules a tres libras para completar el presupuesto anual.

Otro ejemplo real… el 7 de diciembre correré una 5k en Liverpool, vestida de Santa Claus , para recaudar fondos para el perro-guía que apadrina mi empresa. Me pido el polvo antipulgas.

Me parece una ironía, es la venganza del refrán más egoísta que conozco: “charity begins at home” (la caridad empieza en casa). Pues toma caridad casera, que se ha convertido en un cáncer que está acabando con la protección que el Estado supuestamente ha de prestar a sus ciudadanos. Solo falta un “credit crunch”, una crisis, para que la gente deje de hacer donaciones y ¡a tomar por saco la investigación contra el cáncer! O el pienso del perro-guía…

Liverpool: lecciones sobre el neoliberalismo

Me permito postear un artículo que escribí para el periódico El Azotador hace un par de años y que me parece relevante ahora que estamos discutiendo el desmantelamiento del estado del bienestar.

Liverpool, la famosísima cuna de los Beatles, cumplirá 800 años de existencia en 2007. Difícilmente se puede encontrar en el mundo una ciudad con una historia tan agitada en los últimos 100 años: de ser la joya de la corona del imperio británico solamente superada por la capital, Londres, pasó a símbolo de la depresión económica y el desempleo en la segunda mitad del siglo XX.

Desde su fundación en el estuario del río Mersey, Liverpool ha sido una ubicación ideal para un puerto de altura debido a la profundidad y amplitud de su brazo de mar. Es por eso que a principios del siglo XX, la época dorada del imperio británico, por el puerto de Liverpool pasaba el ¡cuarenta por ciento! de las mercancías de todo el mundo, y la gran mayoría de los europeos que emigraron hacia el continente americano y Australia en las primeras tres décadas de dicho siglo lo hicieron partiendo de este mismo pueblo. No solamente del comercio y el transporte marítimo vivía la ciudad. La Revolución industrial se forjó en esta zona de Inglaterra, y tanto Manchester como Liverpool eran núcleos de producción muy importantes que daban empleo a decenas de miles de personas. La riqueza de la ciudad era fabulosa, y hoy en día lo podemos comprobar admirando los bellos edificios públicos de la época, que se pueden encontrar aquí y allá en el frente marítimo y en el centro de la ciudad. Es increíble que un área tan castigada por los bombardeos aéreos en la II Guerra Mundial siga conservando tal cantidad de edificios históricos.

En los años 60, mientras todos estábamos entusiasmados con la música de los Beatles, la economía de Liverpool entró en una espiral descendente. Las tradicionales fábricas textiles comenzaron a sufrir la presión de la competencia internacional. El puerto entró en decadencia en la década de los 70 y la puntilla la dio la primera ministra Margaret Thatcher, precursora del neoliberalismo junto a Ronald Reagan en los años 80, que acabó con la industria pesada y la minería del norte de Inglaterra, reprimió con mano de hierro los movimientos sindicales (hasta la fecha los sindicatos están prohibidos en el Reino Unido), y dejó buena parte del país sumida en una depresión económica y con unas tasas de desempleo inasumibles para esas regiones.

La regla de oro de la teoría neoliberal aplicada por la señora Thatcher, llamada “economía que se propaga hacia abajo”, decía que aunque primero pareciese que se beneficiaba solamente a los ricos, al cabo de poco tiempo los efectos benignos del neoliberalismo llegarían también a las clases pobres. Si quieren comprobar con sus propios ojos lo erróneo de esta regla, no tienen más que darse una vuelta por Liverpool. Estos beneficios no llegaron a la ciudad en los 20 años transcurridos desde que el neoliberalismo la sumió en la depresión. El estado de las casas, de su patrimonio histórico y cultural y de sus infraestructuras sigue mostrando todos estos años de abandono, cuando los únicos que se beneficiaban de las acciones económicas de los gobiernos de derechas en el Reino Unido eran las personas ricas y las regiones en que habitaban.

No es hasta hace pocos años que tanto Liverpool como las zonas deprimidas del Reino Unido, han empezado a recibir las ayudas que la Unión Europea concede a sus regiones menos beneficiadas. El cambio es evidente: una buena parte de los barrios históricos están en plena remodelación, el servicio de transporte público se ve que apenas se reestructuró y renovó, y la ciudad espera con ilusión que comience el 2008, año en que ejercerá como “capital europea de la cultura”.

Así es Liverpool. Una ciudad cuyos habitantes tienen por lema “nunca estarás solo” y que pese a la adversidad han logrado sobrevivir  gracias a su espíritu hospitalario, colaborador y solidario. Una ciudad que resulta ser la clase de historia perfecta para rebatir a los que desde la derecha nos quieren convencer que la única esperanza para sacar de la pobreza a las clases y las zonas más desfavorecidas del mundo es mediante la aplicación de políticas neoliberales. Liverpool nos demuestra que en la práctica ese camino no lleva a ninguna parte. La riqueza no “se propaga hacia abajo”. La pobreza y la precariedad, sí.

 

 

 

Los Edukadores, a la catalana y de verdad

No sé si conocéis la película alemana Los Edukadores, protagonizada por el (curiosamente) medio catalán Daniel Brühl. En esta película se narra un episodio crucial de la vida de dos amigos «antisistema» (por usar el término que el sistema usa contra todo aquel que ose cuestionar el orden establecido) que, hartos de arreglar el mundo en torno a unas cervezas, deciden pasar a la acción y concienciar a los ricachones que habitan en Berlín de lo privilegiada (y efímera) que es su situación mediante unas curiosísimas acciones educativas…

Bueno, pues hoy en El Mundo he leido una noticia que instantáneamente me ha recordado esta película. Resulta que en Catalunya una persona de ideología antisistema (por seguir con el palabrusco) ha conseguido que en los últimos años los bancos le presten casi medio millón de euros para actividades inventadas, usando información crediticia y referencias inventadas. Esta persona ya ha abandonado el país y parte de lo ganado lo ha invertido en lanzar una revista (Crisi) gratuita y de un solo ejemplar, que sale a la calle hoy, en la cual ¡explica cómo lo ha hecho para conseguir tanto dinero! Lo hace como una acción individual de insumision a la tiranía de los bancos, para demostrar que el sistema bancario es una mierda y para animar a la juventud a rebelarse y no pasar a ser «esclavos de por vida de una hipoteca». Un Edukador más, pensé.

El fin de este comentario puede resultar un spoiler, no lo leas si vas a ver la peli…
Seguir leyendo Los Edukadores, a la catalana y de verdad

Rajoy, inconsistente y xenófobo: «Hay muchos extranjeros cobrando paro y españoles buscando trabajo fuera»

Rajoy me sorprende (o quizás no) con estas declaraciones publicadas en El Mundo: Hay muchos extranjeros cobrando paro y españoles buscando trabajo fuera.

Entiendo por qué dice esto Rajoy, es para meterse en el bolsillo a los ejpañoles a los que les gusta escenas de matrimonio: poca neurona y que se tragan cualquier tontería, especialmente una que les haga sentir bien, que les haga sentir que son mejores que los demás, que tienen más derechos que el hijo de vecino (inmigrante). Una medida populista, pues.

Lo que no sabe Rajoy (o no le importa) es lo peligroso que puede resultar el tener a una población autóctona convencida de que por haber nacido en cualquiera de las provincias españolas tienen moralmente más derechos que cualquier otra persona. Y esto es especialmente peligroso en época de crisis, cuando las cosas van mal, cuando hay que «competir» por los recursos. Entonces la cosa puede echar chispas. Y cuchilladas. Literalmente.

Pero además es que su afirmación es de imbéciles, no tiene ni pies ni cabeza. Me expliquen a mí por qué un ecuatoriano, peruano, marroquí, noruego o suizo que haya cotizado a la Seguridad Social durante el tiempo suficiente, que ha cumplido con sus obligaciones como buen ciudadano que es, ¿¿no tenga derecho a cobrar el paro?? ¿Y eso qué tiene que ver con que el andaluz salga a vendimiar? ¿Quizás es que a esos 20.000 andaluces que menciona se les ha caducado los 2 años de cobro de paro? Y si seguimos tirando de ese hilo y aceptamos que hay españoles (como yo) que estamos trabajando duro en el extranjero, ¿quiere el señor Rajoy decir que ni esos 20.000 andaluces que vendimian, ni yo que tecleteo y me devano los sesos en mil reuniones, tendremos derecho de cobrar el paro en los países donde trabajamos solo porque en Francia, o en Inglaterra, un español es (oooooh, qué feo, qué denigrante) ¿¿un inmigrante?? ¿¿un extranjero??

Váyase, señor Rajoy. A la mierda, por favor.

Cambios en el «Desayuno Público Número Uno»

Barcelona Skyline 92
Barcelona Skyline 92

Paloma, de Destapa el Control, propuso este verano que tras las vacaciones nos reuniéramos todos para desayunar, ¿dónde?, pues en la calle, para celebrar nuestra libertad y reivindicar el derecho que los ciudadanos tenemos a hacer un uso apropiado del espacio público que no moleste a nadie más.

La propuesta era hacerlo en la plaza del MACBA en Barcelona el 5 de octubre. Todo muy informal: cada cual se traería su bocadillo, madalenas, churros o lo que más le apeteciese. Solo se trata de pasar un buen rato y como dicen los ingleses, poner una cara a cada nombre de esta ciber-familia que ya somos.

Hoy nos avisa Paloma que ha realizado una visita a la plaza en cuestión y que no va a poder ser en esa fecha y lugar. No nos da los detalles, pero conociendo esa plaza y la persecución a los skaters (otra inconsistencia del ajuntament: venga utilizar lo «cool» que son y promover la ciudad como la capital europea del patín para luego multarlos por estropear el mobiliario urbano) supongo que los urbanos y mossos que la vigilan (de modo nada obvio, casual o «de barri») dispersan sin miramientos a cualquier persona que se ponga a hacer lo que sea en esa plaza, excepto claro está sentarse en una terraza de pago a consumir. Consumir, consumir… ay, la comercialización del centro de Barcelona.

Me he cogido una copia de la ordenanza de civismo (documento en catalán) que con tanta polémica publicó el ayuntamiento para regular el uso de los espacios públicos, y por mucho que me esfuerze, gafas y todo, no veo que una reunión de un grupo de amigos con termos de café con leche y pastas sea una actividad prohibida.

Probablemente en una zona menos «caliente» el desayuno se pueda llevar a cabo de manera tranquila… Paloma nos informará en breve de las nuevas propuestas recogidas.

Foucault y el nuevo poder

Dijo Michel Foucault, el filósofo francés, en su obra Surveiller et punir: Naissance de la prison:

Y para ejercerse, este poder debe apropiarse de instrumentos de una vigilancia permanente, exhaustiva, omnipresente, capaz de hacerlo todo visible, pero a condición de volverse ella misma invisible. Debe ser como una mirada sin rostro que transforma todo el rostro social en un campo de percepción: millares de ojos por doquier, atenciones móviles y siempre alerta.

Descubierto en Bottup, a raíz del nuevo paquete de leyes y aplicaciones a la Patriot Act que Sarkozy acaba de poner en marcha.