Sin palabras:

(Vía Menéame, vía Wykop.pl, vía plastik.hu, y ahí perdí la cadena)
Sin palabras:

(Vía Menéame, vía Wykop.pl, vía plastik.hu, y ahí perdí la cadena)
La Comisión Federal de Comunicaciones acaba de sentenciar que Comcast debe dejar de bloquear (también de ralentizar) el tráfico Bittorrent de sus clientes.
La noticia (al fin, buena) en El Mundo.
En la Electronic Frontier Foundation (EFF) han estado muy ocupados desarrollando una herramienta que permite a los usuarios comprobar si nuestro proveedor de Internet intercepta nuestros paquetes de tráfico y los modifica de alguna manera. Es decir, ¿siempre te has preguntado si ONO te está «despriorizando» el tráfico P2P? ¿Te preocupa saber si BT te ha desactivado de verdad el «deep packet inspection» de Phorm? Pues con esta herramienta lo puedes comprobar.
Es curioso el nombre que le han puesto: Switzerland. Se supone que por aquello de que queremos la neutralidad en la red 🙂
La gente de adslnet.es ya lo ha probado y ha publicado un artículo sobre su experiencia.
De momento Switzerland está en versión «alfa». Esperemos que más personas se unan al proyecto y ayuden a lograr que se distribuya una versión estable y verdaderamente multiplataforma que pueda ser usado por usuarios finales.
La privacidad no existe (¡así que deja de denunciarnos!), es lo que acaba de esgrimir Google en un juicio en su contra por supuesta intromisión a la intimidad de un matrimonio de Pittsburgh, EEUU, debido a que en su servicio StreetView se puede ver la puerta de su casa.
Ya están los abogados de Google como Scott McNealy, el que siendo CEO de Sun lanzó esa falacia por primera vez: la privacidad no existe, ¡supera el trauma y sigue viviendo!
Que no nos pillen con esa cantinela. Tus datos son tuyos, tu intimidad es tuya, y tienes derecho a ella. Google hace mucho dinero con los datos de tus búsquedas, por sus servicios de mapas, por la foto de tu casa en StreetView. Ellos hacen dinero con tus datos personales, con la foto de tu casa, metiéndose en tu cocina… ¡Desde luego no tenemos por qué prescindir de nuestros derechos, uno de ellos la privacidad, solamente para que Google haga dinero!
La noticia, en El Mundo.
Esta semana alguien robó 3000 pasaportes británicos «en blanco» que estaban en tránsito desde la fábrica a una zona militar. Estos pasaportes estaban destinados a embajadas y consulados británicos en el extranjero donde se expiden dichos pasaportes a británicos desplazados. (noticia: sky news).
Es un asunto bastante peliagudo, porque ese documento es un bien preciado para mafias de falsificadores, de tráfico de personas y de venta de «papeles» falsos. Dicen que el precio de uno de estos en el mercado negro puede alcanzar las 3.500 libras esterlinas.
En prensa se está diciendo que a pesar de llevar chip, uno de esos documentos podría fácilmente ser usado para casos de robo de identidad: poniendo una foto del usuario y los detalles del «robado de identidad», ese pasaporte se podría utilizar para abrir cuentas bancarias y un largo etcétera de transacciones diarias.
Dicen esos mismos periodistas que gracias al chip al menos el pasaporte no vale para atravesar fronteras.
¿De verdad?
Se ha demostrado que los datos del chip, que se suponen encriptados, son fácilmente accesibles a distancia gracias «al poder de la lectura remota» y a una contraseña de encriptación tan cutre como una combinación de datos personales (fecha de nacimiento, apellido, número de documento). Además, hacerse con un lector/escritor de esos chips no cuesta más de 100 euros.
Si lo juntamos todo y lo pensamos al revés, es decir, no «leer» el chip sino «crear la información» del chip, digo yo que es facilísimo para una organización capaz de orquestar un robo de 3000 pasaportes en las narices del ejército británico, conseguir a alguien que programe dicho lector/escritor para «fabricar» la información que hay que escribir en el chip que incluya «los datos de la identidad suplantada» más la biometría «del suplantador», y encriptarla con la clave cutre descrita más arriba.
Escríbelo en el chip, abusa de la falsa percepción del personal de fronteras y público en general de que «el chip es ultraseguro» (por lo que ni mirarán dos veces la marca de agua o el escaneo de la foto y firma ya que «el chip se leyó bien») y te garantizo que con un pasaporte trucado así llegas hasta el Pentágono.
Una cagada muy grande, un hecho grave (el robo de pasaportes en blanco) hecho mucho peor por haber incorporado al pasaporte un elemento pseudo-seguro como el chip RFID.
Adjunto un PDF de la edición del Internet Global Congress del año pasado en el cual se comentan varias aplicaciones RFID en España.
Por cierto, no os perdáis la parte de «balones fuera» cuando se pregunta a los expertos sobre la privacidad: de modo totalmente científico dicen que el móvil y el Google son peores que RFID en ese campo pero que la gente los usa, y concluyen con que las críticas vienen «por desconocimiento».
Lo que hay que leer…
A través del blog ALyCie (Asuntos legales y científicos – altamente recomendado) me encuentro con este documento de la UE: Green paper: Copyright in the Knowledge Economy. La Unión Europea ha abierto un periodo de consultas al contenido de dicho documento. Por favor, tomad un tiempo en leerlo y enviad vuestras ideas y comentarios (supongo que muy críticos) a markt-d1@ec.europa.eu antes del 30 de noviembre de este año.
Es importante aprovechar cualquier oportunidad que se nos permita como ciudadanos para expresar nuestro descontento hacia el rumbo que están tomando estos asuntos.
En A desalambrar llego a esta nota de prensa donde se notifica la inauguración de la sala de no admitidos en el terminal 4 del aeropuerto de Barajas. Ahí leemos que se trata de un lugar acogedor donde pasar el tiempo hasta que te metan (¿esposado?) en el avión que te llevará de vuelta al destino desde el cual has intentado entrar en España.
Esto es una reacción absolutamente ridícula a la vergonzosa exposición a la que sometió Brasil al Estado español al denunciar la ola de rechazos en Barajas y El Prat a pasajeros que venían a España con todo el papeleo legal vigente y en curso, en base a sospechas nada objetivas del oficial de migración en curso. Lo que Brasil comenzó a hacer a principios de este año es someter a los viajeros de origen español a exactamente el mismo trato que se le estaba dando a miles de brasileños en los aeropuertos españoles.
Ahora el gobierno español toma una medida de aquellas que denota que no entienden de qué va el problema, o que se están haciendo los tontos. Han acondicionado una sala especial en Barajas para que el tiempo transcurrido entre la no autorización de entrada y la repatriación se pase en condiciones cómodas.
El problema, señores, era denegar la entrada a personas ¡¡¡¡siguiendo criterios subjetivos!!!! Basados en preconcepciones racistas, clasistas y todo tipo de -istas!!!
Porque si alguien te llega y te dice que su hija se casa el sábado y que viene a la boda, ¿qué cuesta ponerse en contacto con la familia local y corroborar la historia? Si un científico brasileño va a Portugal a un congreso y hace escala en Barajas, ¿qué cuesta llamar a Portugal y comprobar que efectivamente está en la lista de asistentes?
Eso hubiese sido una mejora a difundir a bombo y platillo. ¿La mejora de la comodidad de la espera de tu vuelo de repatriación? I don’t think so.

Estamos en una sociedad muy rara donde se supone que el pueblo, o demos, ostenta el poder, o cracia, mediante una cosa llamada democracia. Pero también somos una sociedad donde el pueblo se distrae fácilmente mediante cosas tan mundanas como la Eurocopa o las vacaciones. Es por eso que unos señores llamados los oligarcas (es decir, un grupito pequeño de personas que en realidad ostentan ese poder supuestamente en manos del pueblo) aprovechan estas distracciones (y muchas más, pero lo del atontamiento veraniego es especialmente explotado) para tomar decisiones que pasen desapercibidas debido al atontamiento general.
Esa estructura de poder llamada Unión Europea ha aprovechado este verano para aprobar dos medidas que en caso de conocerse en periodo de no-atontamiento podrían resultar cuando menos controvertidas: la extensión de la jornada laboral a 65 horas (para competir con las economías emergentes, dicen) y las enmiendas-torpedo a Internet, una carta blanca para que los gobiernos traten a TODOS sus ciudadanos como terroristas intrometiéndose en su intimidad como si de un caso de seguridad nacional se tratase, pero con el único objetivo de que no te bajes las canciones de Alejandro Sanz con el eMule.
Y todos tomando el sol, como si nada.
Bueno, pues en ese contexto nace la plataforma Esta Europa No, donde se hace seguimiento de las actividades del Parlamento Europeo, la Comisión etc etc, que desafortunadamente no llegan a los medios de comunicación, con la intención obviamente de ejercer una vigilancia tan necesitada sobre unos políticos que dicen ser nuestros representantes.
Os invito a agregar este recurso en vuestro lector de feeds RSS favorito y que estéis al pendiente de sus novedades. Porque hay que estar atento… no es justo que se tarden siglos en conseguir un derecho, y solamente un verano en perderlo…
Más sobre el caso de Max Mosley y el del impostor de Facebook en este artículo de La Vanguardia.