Rajoy me sorprende (o quizás no) con estas declaraciones publicadas en El Mundo: Hay muchos extranjeros cobrando paro y españoles buscando trabajo fuera.
Entiendo por qué dice esto Rajoy, es para meterse en el bolsillo a los ejpañoles a los que les gusta escenas de matrimonio: poca neurona y que se tragan cualquier tontería, especialmente una que les haga sentir bien, que les haga sentir que son mejores que los demás, que tienen más derechos que el hijo de vecino (inmigrante). Una medida populista, pues.
Lo que no sabe Rajoy (o no le importa) es lo peligroso que puede resultar el tener a una población autóctona convencida de que por haber nacido en cualquiera de las provincias españolas tienen moralmente más derechos que cualquier otra persona. Y esto es especialmente peligroso en época de crisis, cuando las cosas van mal, cuando hay que «competir» por los recursos. Entonces la cosa puede echar chispas. Y cuchilladas. Literalmente.
Pero además es que su afirmación es de imbéciles, no tiene ni pies ni cabeza. Me expliquen a mí por qué un ecuatoriano, peruano, marroquí, noruego o suizo que haya cotizado a la Seguridad Social durante el tiempo suficiente, que ha cumplido con sus obligaciones como buen ciudadano que es, ¿¿no tenga derecho a cobrar el paro?? ¿Y eso qué tiene que ver con que el andaluz salga a vendimiar? ¿Quizás es que a esos 20.000 andaluces que menciona se les ha caducado los 2 años de cobro de paro? Y si seguimos tirando de ese hilo y aceptamos que hay españoles (como yo) que estamos trabajando duro en el extranjero, ¿quiere el señor Rajoy decir que ni esos 20.000 andaluces que vendimian, ni yo que tecleteo y me devano los sesos en mil reuniones, tendremos derecho de cobrar el paro en los países donde trabajamos solo porque en Francia, o en Inglaterra, un español es (oooooh, qué feo, qué denigrante) ¿¿un inmigrante?? ¿¿un extranjero??
Váyase, señor Rajoy. A la mierda, por favor.

