M’han robao debajo de una cámara ;)

Viernes por la tarde. Aparcamos las bicis en el rack de bicis, justo debajo de una cámara de videovigilancia y a dos metros escasos del vigilante de seguridad que controlaba la entrada al recinto a donde acudimos.

Dos horas más tarde. Volvemos a las bicis. Como buenas latinas que somos, hemos «megaencadenao» nuestras bicis al rack, hasta tenemos los asientos encadenados al marco de la bici. ¡Y menos mal! Porque incluso con videovigilancia y con agente se seguridad nos han intentado robar las bicis. Supongo que al encontrar los asientos bien fijados al marco (algo no muy común por estas latitudes), los choricillos de medio pelo se han debido de enfadar, porque ¡¡¡nos han robado el tornillo y las tuercas del regulador de altura de los sillines!!! ¡¡¡Hay que ser gilipollas!!!

Sigue siendo cierto que la videovigilancia no vale para nada (si eres un ciudadano y te preocupas de tu seguridad, claro) y que los seguratas de la puerta, tampoco. Cuando les fui a avisar de que allá estaban actuando ladrones de bicis, la respuesta fue: nosotros vigilamos lo de dentro, no lo de fuera.

¡¡Viva el escaqueo!!

Pero sobre todo:

¡¡¡¡¡¡Vivan los candados de bicicleta!!!!!