Archivo de la categoría: Geografía

Privacidad en el trabajo… ¿dónde está el límite?

La muy desagradable Carol Thatcher, hija de la ex primera ministra británica de idéntico apellido, es (¿era?) presentadora de la BBC. El otro día, cuando se acabó el programa, se levantó del sofá y se puso a hablar con los invitados y un par de productores del programa. No se le ocurrió otra cosa que llamar a un tenista negro «golliwog», algo así como «el negrito del Cola-Cao»… supuestamente cariñoso para alguien con una mentalidad de los años 50 (o una clasista de la leche, como es el caso).

Uno de los productores la «delató», la BBC exige que se retracte, pero ella dice que «es una conversación privada y no tiene nada de lo que arrepentirse«.

Las conversaciones en la oficina (o el plató), con visitantes y compañeros de trabajo, ¿se pueden considerar privadas o son parte de la actividad profesional, y por lo tanto se rigen por el «código de conducta» impuesto por la organización y aceptado por el empleado?

Círculo vicioso: dumping laboral y xenofobia

La refinería de Total en el condado inglés de Lincolnshire se trae 400 trabajadores de Portugal e Italia para construir una extensión, mientras por la otra puerta despide a trabajadores británicos. No se sabe nada de los sueldos, pero sí se sabe que estos trabajadores foráneos se hospedan en barcazas atracadas en el estuario. ¿Dumping laboral legalizado por directivas de la UE como Bolkenstein?

Los trabajadores desplazados se hacen eco de las palabras de Gordon Brown en la convención laborista del 2007 que le dio el liderazgo del partido: «British jobs for British workers» (empleos británicos para trabajadores británicos).

Resultado: los trabajadores de multitud de factorías en todo el Reino Unido van a la huelga de modo informal (wildcat strikes) a partir del viernes pasado.

Hoy, los trabajadores de la central nuclear de Sellafield se unen a la huelga, mientras el país se cubre de nieve traída por el frente ártico que afecta las islas británicas.

Se está dando un peligroso círculo vicioso. Una acción legal pero reprobable de una multinacional, Total, está echando gasolina en la incipiente flama xenófoba que se extiende por el Reino Unido, y por el resto de Europa.

¿Tendremos que salir corriendo?

Reino Unido: las cámaras de tráfico podrían ser ilegales

Desde hace un tiempo hay personas en el Reino Unido que afirman que las cámaras de tráfico (speeding cameras) pueden ser ilegales, ya que jamás, en sus 18 años de existencia (se empezaron a usar en 1991) han sido aprobadas por el parlamento.

Actualmente hay hasta 80 casos en los tribunales que piden la devolución de los más de 600 millones de libras recaudados desde entonces por multas de exceso de velocidad y de saltarse los semáforos.

Es bueno ver que en el Reino Unido todavía queda gente con ganas de vigilar al vigilante 😉

Los precios de los pisos nunca bajan

Agoreros, cenizos, gafes… los que llevamos años diciendo que la burbuja inmobiliaria se estaba haciendo estamos acostumbrados a esos adjetivos calificativos.

La única persona relacionada con el sector de la construcción que no se cortaba avisando de la que se avecinaba ha sido Jesús Encinar, de idealista.com.

Es lectura obligada todos los viernes su resumen de noticias para tomarle el pulso a la situación real del sector, no solo en España sino también en la Unión Europea y en Estados Unidos.

Aeropuerto de Manchester: control de pasaportes automático

Ya he comentado alguna vez que Manchester es el aeropuerto más paranoico del mundo. Y con razón: sus instalaciones son utilizadas por la Interpol para probar sus juguetitos nuevos en cuestión de control ciudadano.

El otro día pude ver con mis propios ojos el sistema que instalaron en septiembre del 2008: un control de migración sin empleados. Es una instalación con puertas elevadas, lector del pasaporte RFID y cámara digital. El funcionamiento es el siguiente: lee el chip del pasaporte, te hace una foto, coteja tu hermoso rostro con la información biométrica contenida en el pasaporte, y si hay coincidencia (y tu nombre no está en ninguna lista de pasajeros chungos) te deja pasar.

Como siempre, el marketing es sencillo. Primero generas unas colas enormes en los puntos de control tradicionales, y luego pones a un «gritón» indicando al río de pasajeros que si tienes pasaporte con chip (le llaman electrónico), te evitas la espera pasando por las puertas. Yo me negué a hacerlo, por supuesto: soy una persona con principios.

El convertirnos a todos en ganado marcado no me gusta. Pero es que además la situación es idiotizante. Ese pasaporte, que acaba de aprobar la UE, ¡años después de que se comenzase a emitir en los estados miembros! se puede clonar y trucar, lo repetimos: se puede conseguir cambiar la información biométrica del chip en un pasaporte robado para que en lugar de la foto de Norma Duval salga la mía. O que en lugar de la de John Smith salga la de Osama Bin Laden. Y esto último no es un supuesto: lo han hecho investigadores holandeses. Así, ¿qué seguridad me aporta el sistema automático? Esto daría risa si no fuese tan grave.

Así van los burros con antojeras. Si en 2005 el Reino Unido lanzó el programa e-borders de implantación de estos sistemas de control automático, pues erre que erre, hay que ponerlos… sean seguros o no.

Más: Artículo en The Guardian sobre este control automático.

Actores-camareros + modelos-dependientes = nula calidad del servicio

Hace un tiempo alguien me dijo, o lo leí por ahí, que en Barcelona el servicio recibido en tiendas y restaurantes es terrible por una razón muy clara: los camareros son actores que no encuentran trabajo de lo suyo y tienen que reciclarse para poder llegar a fin de mes, los dependientes en tiendas de ropa son modelos con idéntico problema. El resultado es que no te sirven la comida, te hacen un favor llevándote el plato a la mesa, y cuando les preguntas que te den la prenda con una talla más, te miran los michelines con aire muy pero que muy desaprobador. «¿Qué hago yo con el talento que tengo sirviendo a este paria?», se deben preguntar.

Yo pensaba que era un chiste, pero durante estas vacaciones de Navidad me encontré con este cartel en la cristalera de un establecimiento perteneciente a una cadena de bares de tapas muy conocida en la Ciudad Condal.

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Por cierto: no era 28 de diciembre.

La efímera vida de la libertad de expresión en Internet

Shock del sábado. Estoy consultando cierta información en la Wikipedia, observo una falta de ortografía, doy a «editar» para corregirla y… me topo con esto.

Este es el resultado del asunto Scorpions que ha llegado a la prensa esta semana. Resulta que los ¿moralistas? de la internet watch foundation han decidido que no les gusta la portada del disco «virgin killer» de Scorpions, y muy ¿consecuentemente? han incluido toda la Wikipedia en la lista negra de sitios de pederastia para el Reino Unido.

Una cosa es saber que los bloqueos son posibles. Que se dan en Cuba, en China, en Irán. Más fuerte es saber que el Estado español, a través de la LISI, se reserva el derecho de censurar si «puede haber impacto malo para la economía».

Pero ir a borrar una simple «s» en un artículo sobre historia naval china y ver que no te dejan… eso pone los pelos de punta.

Si algo gordo pasa de verdad en el mundo… no contéis con Internet para ningún tipo de organización.

Irán: más censura en la red

El fiscal de Teherán ha anunciado que se van a poner más fuertes con los administradores y creadores de contenidos en Internet que resulten ser antirreligiosos, decadentes o inmorales. Me parece terrible, claro está. Pero la reflexión que quiero apuntar es otra: lo que pase en Irán sí está bien visto criticarlo. Pero cuando decimos que Europa toma una dirección similar (matiz totalmente diferente, pero hacia el mismo norte), ¿por qué nos llaman paranoicos, exagerados, destructivos, que diría la Jurado qepd?
disclaimer enorme: yo a los que se dedican (o practican) la pedofilia les pegaba un tiro entre ceja y ceja.