Para regular, la autoridad ha de saber tres cosas: quién eres, dónde estás y qué estás haciendo.
Conocerlas en la Internet original no era posible. Ahora no se puede decir lo mismo.
Para regular, la autoridad ha de saber tres cosas: quién eres, dónde estás y qué estás haciendo.
Conocerlas en la Internet original no era posible. Ahora no se puede decir lo mismo.
La semana pasada estuve dándole vueltas al asunto de los miniposts. La razón: cada vez estoy usando más mi teléfono móvil como terminal de acceso a Internet y me pareció lógico hacerme con un cliente que me permita publicar en el blog. En la tienda del iPhone me topé con BlogWriterLite, que permite publicar, entre otros muchos, en blogs escritos con WordPress en instalación propia (o sea, no albergados en los servidores de WordPress). La aplicación va muy bien y la estoy usando de vez en cuando. Me permite poner un título, un cuerpo del post y me permite asignarlo a una o varias categorías ya existentes en el blog. Gracias a la reciente capacidad de hacer copy&paste del iPhone (alucinante la de cosas que hacía mi Palm IIIe hace más de 10 años de las cuales el engendro de Apple todavía no es capaz). La cuestión es que escribir un post largo y tendido desde dicho teléfono es muy incómodo, el resultado: muchos de los comentarios son miniposts, y me gustaría que en el blog apareciesen con un aspecto totalmente diferente. De hecho no quiero que aparezcan junto a los posts normales, sino en una barra lateral.
Como no quiero cambiar nada que se estropee cada vez que actualizo la versión de WordPress, empecé a buscar plugins que se incorporaran a la interface del blog mediante un widget. Me topé con dos:
Miniposts: Cuando lo activas, cada vez que publicas un post puedes indicar si es un minipost o no. El post en cuestión, si es mini, no aparecerá mezclado con tu resto de posts. Desde el punto de vista del aspecto, hace exactamente lo que quiero. Desgraciadamente no hace nada para mi uso a través de BlogWriterLite, ya que no “tira” de una categoría específica, que es lo que sí está disponible en BWL, para marcar posts.
SidePosts Widget: Te permite escoger una categoría que el plugin utilizará para determinar si un post es mini o no. Gracias a ello puedo marcar mis miniposts cuando los escribo desde el móvil. Permite añadir los miniposts a las barras laterales mediante un widget. También (igual que pasa con cualquier categoría) se puede usar un RSS específico para estos miniposts. El problema es que sigue mostrando los posts como si fueran normales, no los excluye de la parte central del blog.
Como ni me planteo toquetear BlogWriter, tendré que ir por la solución de SidePosts. Voy a ver si puedo configurar WordPress para que los posts de una categoría determinada no aparezcan en la línea de tiempo principal. A falta de esto voy a ver si hay manera de hacer que el aspecto en la línea de tiempo principal sea distinto cuando los posts pertenecen a una categoría determinada, todo ello sin tocar el tema a manopla. ¡Si alguien ya lo tiene solucionado y tiene 5 minutos para apuntarme en la dirección correcta, avisad! ¡Ya lo podéis ver funcionando en la barra de la derecha, debajo de mi Feevy!
Si os queréis suscribir a mis miniposts, aquí va el link del feed RSS.
is-ism: the mistake of confusing how something is with how it must be.
Es una gran falacia eso de que la tecnología es neutra y todo depende del uso que se le dé. La tecnología no nace de los arboles, la desarrollan personas con ideas, valores y objetivos definidos que satisfacer con su trabajo de investigación y desarrollo.
El presidente de la organización de colegios médicos de Espana afirma que estamos ante una epidemia de miedo y que estas siempre responden a intereses económicos o políticos.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/09/02/medicina/1251893075.html
Leo un articulo de opinión en el NYT donde reflexionan, con ayuda de la EFF, sobre la cesion de datos locacionales en el día a día de una persona corriente, y acaban pidiendo que se definan unos limites al uso que se les pueda dar.
http://www.nytimes.com/2009/09/01/opinion/01tue4.html?_r=2
Recomiendo este artículo de Intimidad Violada que va en la línea de nuestro post Vejación sistemática en los aeropuertos, esto hay que pararlo.
El carnet de identidad británico con chip RFID (ya en marcha para extranjeros que trabajen/trabajemos allá/aquí) crackeado, clonado… en apenas 12 minutos. Un desastre, aunque lo único que se menciona en la tele es si el plastiquito tiene o no cierta bandera, ya saben, una bola por la tangente para despistar. Lo leemos en el Daily Mail.
Lean este post de Schneier que referencia sendos artículos de la BBC y de The Telegraph y en los que se demuestra que (1) se resuelve un crimen por cada 1000 cámaras al año, y (2) los 500 millones de libras invertidas en videovigilancia en los últimos 10 años prácticamente no han servido de nada.
¿La respuesta del gobierno? Que dichas cámaras dan a la comunidad una cierta sensación de seguridad, es decir… puro teatro de la seguridad.
Cortesía del blog de la Travel Security Agency estadounidense. Así es como nos verán los agentes de seguridad cuando pasemos por un (1) «millimeter wave scanner» y por un (2) «backscatter scanner», o sea, los arcos detectores que se empezarán a instalar como que ya.


Ahora que Ignasi Guardans trabaja para el rancio ministerio de cultura y no coge frecuentemente el vuelo a Bruselas nos toca a nosotros negarnos a esta bestialidad.