Oportunidad de negocio: conviértete en un cajero automático ambulante

Paisaje en la sierra de Alcaraz
Cuando yo era pequeñita veraneaba con mis abuelos en un cortijo perdido en la Sierra de Alcaraz. Recuerdo con franco cariño cómo esperábamos la visita de Constante. Constante tenía una furgoneta blanca cargada de víveres: fruta, pan, etc. y se dedicaba a vender sus productos en las aldeas y casas aisladas de la zona. Ese día era especial, porque mi abuela, que en paz descanse, consentía a sus nietos con unas tortas de aceite que estaban buenísimas.

Hoy me he acordado de Constante porque en el ABC he leído que debido a las medidas de ahorro que están implementando los bancos (en realidad todas las empresas), cientos de pueblos en España se están quedando sin sucursales bancarias, y lo que es peor, sin cajeros automáticos.

La oportunidad de negocio está clara: si tienes vehículo, ponle un altavoz en el techo, créate una cuenta de PayPal; pasa por la sucursal bancaria que más te convenga y haz un reintegro de bastantes euros; haz la ruta de los pueblos con un ordenador portátil y un pinganillo 3G, y haz tú de cajero. El vecino que quiera efectivo que venga a ti con la tarjeta de crédito o débito; enséñale a hacer un pago con ella hacia tu cuenta PayPal, y tú le das el efectivo en mano, quedándote por supuesto con un mínimo de comisión, algo que no sea abusivo, para que resulte atractivo a los vecinos y lo prefieran antes de pagar gasolina/autobús y perder tiempo en el desplazamiento.

Vale, la idea es peregrina, pero no es más que un ejemplo de que «la ocasión la pintan calva» y que en tiempos de crisis hay que aguzar el ingenio.

El frikishow de las patentes: Samsung dice que las tablets las inventó Stanley Kubrick en 2001: odisea en el espacio

Cartel de la película 2001: odisea en el espacio
No nos cansamos de escribir de lo absurdo de las patentes, no solo las de software, en general (¡gracias, Pere!): en el litigio de Apple contra Samsung por supuesto plagio de los coreanos con su Galaxy Tab, éstos han presentado como prueba fotogramas de la película de Stanley Kubrick «2001: odisea en el espacio» (filmada en 1968) donde los astronautas utilizan un dispositivo táctil clavadito a los que inundan el mercado hoy (vía El Mundo).

Lo que no entiendo es por qué no utilizan también fotogramas de Star Trek: Voyager, donde todos los miembros de la tripulación van con su tablet en la riñonera y la utilizan constantemente. ¿¿Quizás la productora cree que mejor sería demandar a Amazon por su Kindle, que tiene un aspecto más similar al que idearon ellos hace 20 años??

Es más todavía, los productores de dicha serie televisiva deberían demandarlos a todos: Apple, Samsung, Nokia, Motorola, Microsoft y de paso a la cabra de la legión por haber sido ellos los inventores de la telefonía móvil (todos los personajes llevan un pin en la pechera del uniforme con el cual hacen y reciben llamadas de los otros miembros de la tripulación).

Lo dicho: en torno a ideas absurdas solo surgen situaciones absurdas. El circo de las patentes ya es más frikishow que Eurovisión.

Fluid Nexus, aplicación para mensajería móvil en modo P2P

Logotipo de Fluid Nexus
Hoy me he topado con Fluid Nexus, una aplicación para PCs (Linux, Windows) y dispositivos móviles (Android) que, según dice en la etiqueta, implementa sistemas de mensajería e intercambio de información totalmente de igual a igual (P2P), utilizando tanto dispositivos y redes PAN (léase: Bluetooth y otras comunicaciones entre dispositivos sin que medie red de por medio) como el desplazamiento de personas como habilitador de esos intercambios (algo conocido con un nombre muy «cool»: sneakernet, o red implementada a base de zapatillas deportivas, vamos, que implica desplazamiento de humanos portando equipos informáticos -un smartphone por ejemplo- para que se realice la comunicación).

Una buena manera (o al menos intento) de liberar la comunicación del yugo de las redes móviles centralizadas. Especialmente en estos días en que las operadoras gustosamente ceden la información privada de sus clientes a las autoridades sin rechistar. Y desde luego una solución resiliente que puede significar la alternativa al apagón digital ante cualquier tipo de problema grave y sistémico en un mundo tentado por el canto de sirena del «ponlo en la nube y desentiéndete», en que los sistemas están cada vez más centralizados. Un mundo donde un simple rayo en Dublín puede poner de rodillas a gigantes como Amazon y Microsoft.

La importancia de (no) salir al mercado rápidamente: HP descontinúa el desarrollo de WebOS

Fotos de Palm IIIe y Palm Pré
Mi historia de amor con los temas de movilidad se inició en 1998, cuando en un arrebato consumista me compré una Palm IIIe en el aeropuerto de Heathrow. Ah, qué dispositivo. Era una agenda viva, que te recordaba a base de pitidos dónde tenías que estar en cada momento, a la que se le podían cargar aplicaciones y jueguecitos, y que tenía el mejor método de introducción de texto (el reconocimiento de trazos Graffiti) que haya conocido hasta la fecha (solo compite con él mi viejo teléfono Nokia usando el reconocimiento de textos T9 – los tecladitos de las pantallas táctiles tanto resistivas como capacitivas me desesperan y de hecho me han sacado más de una cana). Por eso Palm para mí siempre será especial.

El canto de cisne de Palm fue el SmartPhone Palm Pré, para mí el más bonito que se haya hecho hasta la fecha, y que fue presentado sin demasiado bombo ni platillo (pese a ser el producto más esperado) en la edición del 2009 del World Mobile Congress. Bonito y ultranovedoso, tanto en términos de hardware como de software: la carga de batería se hacía de modo inalámbrico (Apple ha tardado dos años más siquiera en patentar una cosa similar, y no estará listo para usarse al menos hasta su iPhone 5, previsto para septiembre de este año). Tenía un teclado físico muy delgado que no afectaba casi el tamaño total y el peso del teléfono, y disponía del entonces sistema operativo para móviles más avanzado: el WebOS, basado en Linux, ultraligero, pensado por y para la Web, y que se basaba en cosas en aquellos momentos tan novedosas como HTML5.

La cosa no funcionó. Las ventas del Pré fueron decepcionantes en Estados Unidos y en Europa, prácticamente inexistentes. Encontrar un desarrollador de aplicaciones para WebOS, especialmente en ese tiempo de «boom» en los app markets de Apple y Android, una rareza. En abril de 2010, ocurre lo inevitable: la situación es insostenible y alguien se la come. HP anuncia que compra Palm por 1.200 millones de dólares.

Desde entonces, ¿han visto que HP, que hace una década construyó un dinámico negocio de agendas de mano (o PDAs) basadas en Windows Mobile, la conocida línea iPAQ, haga algo con WebOS o con la Palm Pré? No, yo tampoco. De hecho no se oía nada del asunto hasta hoy.

¿Y qué es lo que ha pasado hoy? Pues que HP tira la toalla. Quizás como reacción a lo acontecido esta semana en torno a la compra de Motorola Mobility por parte de Google y el posible gran empuje que esto le dé a Android, pero seguro que por una miriada de otras cosas que jamás conoceremos, HP acaba de anunciar que abandona el desarrollo de WebOS. Se ponen a buscar comprador para ese producto, y de hecho «inician una vía de exploración para la venta de su división de sistemas personales (ordenadores para gran consumo)».

No nos cansamos de decir que estar sentado encima de un producto genial es un harakiri en toda la regla. Desafortunadamente, muchas corporaciones están tan obesas que son incapaces de actuar de modo ágil, especialmente en las altas esferas, allá donde se toman las decisiones importantes. Si ya da intranquilidad dormir al lado de un elefante, ¡no me puedo imaginar lo que debe ser tenerlo dentro de la tienda de campaña!

RIP otra vez, Palm. Gracias por los buenos momentos, y que descanses en paz, esperemos temporalmente, ¡y que esta vez te compre alguien que te quiera usar!

Instalando Piwik… ¡ya está!

Logo de Piwik
Seguimos haciendo talacha (=tareas de mantenimiento) en el blog. Hace 3 años escribí algo sobre la dependencia que tan fácilmente se nos desarrolla hacia los productos de Google, que son francamente buenos de usar, pero que creemos que nos van a llevar a un futuro de Internet que no nos gusta. Hoy he dado otro pasito que me encamina a romper dicha adicción. Acabo de instalar Piwik, la herramienta de monitorización y análisis de visitas a sitios Web, libre, gratuita y distribuida. En unas semanas, cuando contraste la información recopilada con las otras herramientas que uso, SiteMeter y Google Analytics, presumiendo un muy buen resultado, «desconectaré» esos dos sistemas propietarios.

Y por supuesto, la política de privacidad del blog, actualizada también.

FOSS Patents: blog sobre litigios en materia de patentes entre empresas de movilidad

Hoy me he encontrado con este blog: FOSS Patents, donde se pueden leer unos interesantísimos análisis sobre el estado de los litigios en materia de patentes entre empresas de tecnologías móviles. Es de esas cosas que cuanto más lees sobre el tema, más dañino te parece. Al final el sentido común prevalecerá y las patentes de software (en los lugares donde existe el concepto, más notoriamente Estados Unidos) caerán, pero mientras tanto, observen cómo se malgasta dinero y esfuerzo en este tema.

Actualización: ¡Vaya! El autor de este blog debe de ser de los que «hacen amigos por el mundo», porque me acabo de topar con su versión satírica (que no tiene tanta enjundia pero resulta mucho más divertida).

Bye Bye Moto: ¿Repetirá Google lo que Cisco hizo con Flip?

Flip, la videocámara HD
He aquí una triste historia de apenas unos meses. En la foto podéis ver a la víctima. No es muy conocida por el lado oriental del charco, pero los usuarios de la Flip literamente flip-aban con ella. Era una cámara de video HD de bolsillo verdaderamente fácil de usar, tanto en la calle (le das al botón rojo y ya estás grabando; le das otra vez y dejas de grabar. Fin de las instrucciones) como en casa (en el mismo cuerpo de la cámara hay un lápiz USB para conectar al ordenador. Flip tenía un software de gestión transparente al ojo -el mejor tipo- que en escasos dos clickazos te subía videos, en la resolución correcta, de la cámara a YouTube).

¿Por qué hablo en tiempo pasado? ¿Por qué digo que es una triste historia? Porque Flip tenía un producto que vendía, y además no dejaba de innovar. Pero también tenía propiedad intelectual. Y en abril de 2011 llegó Cisco, la compró, pura y simplemente para incorporar ciertos algoritmos de tratamiento y compresión de imagen (es decir, patentes y algún ingeniero) a su producto de videoconferencia WebEx. ¿Qué hacer con la otra parte de Flip, es decir, el negocio de las cámaras? El gigante Cisco la cogió entre sus dedos índice y pulgar, la observó unos segundos, no le llamó la atención, y aplicando un un poquito de fuerza la machacó. Cisco venderá los stocks de cámaras Flip que tiene en los almacenes pero ya no fabricará más. Se acabó esa empresa, se acabó ese negocio, se acabó para nosotros el tener unas camaritas ligeras y eficientísimas. Todos perdemos, incluso Cisco, que pagó una pasta por algo que acabó tirando (en su mayoría) a la basura.

Ayer se anunció a bombo y platillo que Google compraba Motorola Mobility, la división de telefonía móvil de la empresa, por la friolera de 12.500 millones de dólares, justo unos días después de hacer una pataleta en público debido a un rollo de patentes relativas a la telefonía móvil desarrolladas por Nortel y cortejadas por los nuevos en este campo (no olvidemos que por mucho porcentaje de mercado que hayan ganado, esos son Apple, Microsoft y el mismo Google).

A ver, repasemos. ¿Quién es Motorola? Pues el equivalente de Nokia en el continente americano. Sus teléfonos «tradicionales» han sido los más utilizados en aquel lado del Atlántico durante años y años, y como su hermano finlandés, quedó noqueda ante el empuje de los llamados SmartPhones. Pero a diferencia de Nokia, Motorola intentó ganar terreno y apostó fuerte, muy fuerte por Android. No le salió muy bien. La primera en la frente: desdiciéndose de promesas anteriores, a principios del 2010 Google inició su andadura en el desarrollo de hardware con la presentación del Nexus One. No tengo la referencia, pero recuerdo leer que el CEO de Motorola estuvo presente en la rueda de prensa de presentación y que su cara «era todo un poema». De ahí en adelante su mezcla de Android con trocitos de software propietario OEM (donde según ellos ponían el valor añadido Motorola) no salió muy bien. HTC y Samsung son en la actualidad los dos fabricantes de terminales Android más populares y ver un smartphone de Motorola es una rareza. Pero desde luego, vayan a América y miren el bolso de los no-smartphonizados, verán un Motorola, y se venden por millones.

¿De qué va el movimiento de Google comprando a Motorola? ¿Se trata de meterse ya sí en serio a fabricar sus dispositivos, «yo me lo guiso, yo me lo como», estilo Apple, y cargarse la fructífera relación establecida con los otros fabricantes? ¿O es que Google, harta de peleas con los otros, ha comprado Motorola para hacerse con sus más de 17.000 patentes y, al igual que hizo Cisco con Flip, desmenuzar a la otrora omnipresente Motorola entre sus gordos dedos?

No nos cansaremos de decirlo: con las patentes de software acabamos perdiendo todos: Google «desperdicia» 12.500 millones de dólares que podría haber invertido en cosas productivas (recuerden que acaban de cerrar Google Labs de donde salieron maravillas como Gmail: dinero tienen, pero no les sobra). La actividad desarrollada por Motorola Mobility probablemente desaparecerá, así como el empleo de muchos de sus trabajadores. y nosotros nos quedamos con un competidor menos en el mercado… y sin el lema más tonto pero simpático del sector: Hello Moto!

Actualización: Standard & Poor’s ha rebajado la calificación de las acciones de Google. Ahora recomienda venderlas. Además, parece ser que las patentes en posesión de Motorola no son tan potentes como se podía creer, y de hecho en los sendos juicios pendientes que Motorola Mobile tiene contra Apple y Microsoft respectivamente, es muy probable que lleve las de perder.

Google contra Apple, Microsoft etc: La guerra de las patentes

Patent Wars
Leemos en Xataka sobre el enésimo episodio de la guerra de las patentes que afectan a software base de teléfonos de última generación (SmartPhones). Google se cabrea porque cada 2×3 las otras «grandes del software» interponen denuncias por infracción de patente no a ellos directamente, sino a los OEM (fabricantes hardware) que utilizan su sistema operativo móvil Android, es decir, HTC y Samsung. ¿Y qué decide hacer? Sacar la chequera y ponerse a comprar más patentes para poder contraatacar denunciando, en otras áreas, a las que denuncien a sus socios.

Si siguen así la cosa pinta mal. Estas, que nos gusten o no, sí trabajan, innovan y desarrollan nuevos productos, se acabarán convirtiendo en organizaciones de abogados cuyo objetivo no es crear productos, sino denunciar al rival hasta la muerte. Es un nuevo giro de ese mal ya detectado originado por las patentes de software: la aparición de empresas que en la vida han hecho algo pero patentan cualquier cosa que les pase por la cabeza, con la esperanza de que alguien sí se ponga a trabajar en «su idea» y poder chuparles la sangre.

El resultado final con las patentes de software es la inmovilidad, el enrocamiento, el «bloqueo mortal». ¿Y los primeros en sufrir? Los emprendedores con ganas de hacer cosas, que antes de echar una línea de código se tendrán que gastar el dinero que no tienen en abogados y expertos en patentes que les asesoren sobre «qué les va a costar la aventura en litigios».

Aunque seamos realistas. En cuanto las «grandes» se den cuenta del jueguecito destructivo en el que se han metido, sus CEOs se juntarán a cenar o a jugar al golf (o no exclusivo) y dictarán al legislador cómo eliminar esta cosa que no tiene lógica alguna. Los damnificados, insisto, son los que se vean perjudicados por esa entelequia, las patentes del software, antes de que se erradiquen, y la humanidad en general, a la que la ralentización de la innovación generada por dichas patentes le ha privado de disfrutar de todo aquello que se ideó pero no se construyó.

Actualización: En la tira diaria de Dilbert lo explican con mucha más gracia que yo.

¿Culebrón veraniego? Mozilla anuncia proyecto de creación de sistema operativo para móviles

Es solo un artículo y un link, pero parece que la gente de la fundación Mozilla tiene ganas de hacer un sistema operativo para dispositivos móviles (smartphones) «más libre» que Android. La propuesta de proyecto, apenas anunciada por Mozilla hace 2 días, ya tiene nombre: Boot to Gecko.

Ojalá se pongan en contacto con la gente de Replicant (que tienen un OS móvil basado en Android pero sin las partes propietarias, y que FUNCIONA) y se beneficien de su experiencia «pegándose» con las APIs que tocan el hardware.

Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?