Ministerio de Cultura y la SGAE: Fud y autobombo, todo el mismo día

Leemos en El Mundo que el ministerio de cultura ha sacado otra de esas campañas «no robarás un bolso» pero en más estúpido. Su lema principal es una tautología «si eres legal, eres legal», y en ella se afirma que «te digan lo que te digan, el P2P es ilegal». Olé a la propaganda tal y cual la inventó ese nazi llamado Goebbels, cuya mayor aportación al mundo fue que «a base de repetir machaconamente una mentira, la gente se la cree». Léanse las leyes, queridos conciudadanos: la copia privada sin ánimo de lucro es un derecho que de momento tenemos. Aunque esté al caer su desaparición.

A la vez se inaugura la feria-engendro FICOD 08 en la que seguro se criminalizará a la ciudadanía, es a lo que se dedica la «industria cultural» cuando se encuentra con las autoridades. Pero eso es otro asunto. Intrigada por la sustancia de dicho evento de tan feo nombre, me puse a ver si su sitio Web daba respuesta a mi pregunta fundamental: ¿qué diantres es el FICOD?. Tienen una sección qué-cuando tras cuya lectura se supone que se aclararían mis dudas. Pero esto es lo que indican allá:

El FICOD es el resultado de la puesta en marcha de una serie de medidas aprobadas por el MITyC, y que se enmarcan en el Plan Avanza para el desarrollo de la Sociedad de la Información y la convergencia con Europa y entre las Comunidades Autónomas.

Tan vaga es la definición que hasta se podría afirmar que el FICOD es en realidad… un ficus. Resultado de una serie de medidas, ¿no es cierto? (comprar un tiesto, llenarlo de tierra, plantar semillas y regarlo).

No me rendí y me fui a la página de objetivos. Allá me hicieron parpadear fuerte de nuevo. Estos son, amigos míos, los objetivos oficiales del FICOD:

  • Desarrollo y potenciación de la industria internacional de contenidos digitales.
  • Desarrollo y potenciación de los contenidos digitales para los mercados de lengua española.
  • Cerca de 450 millones de hispanoparlantes y más de 102 millones de internautas

Lo primero es quijotesco. Lo segundo contradice a lo primero. Lo tercero es un hecho, no un objetivo. Antes de empezar a despotricar contra la agencia de PR que diseñó el sitio, pensemos dos veces. No pueden explicar qué es el FICOD… porque no es más que un sarao organizado por un par de ministerios para hacer un poco (o un mucho) de autobombo y justificar sus sueldos de funcionarios, pero no se puede decir así de claro. Igual hasta se van a dormir bien satisfechos de sí mismos pensando que gracias a sus actos han potenciado la Sociedad de la Información. Puaj.

Lectura recomendada: «La sociedad de control»

Nuestro compañero de intereses y batallas Versvs acaba de ver su libro «La sociedad de control» publicado en la colección Planta 29.

Si os interesan los temas sobre los que escribimos en ¿Quién vigila al vigilante?, este libro debe estar en vuestra mesita de noche. En él se narran, de un modo claro, coherente y riguroso (aunque no por eso deja de resultar ameno), los grandes cambios sociales que los avances de las tecnologías de la información pueden producir, así como los intentos del poder por controlar dichas tecnologías en su intento de mantener el estricto control social que hasta ahora han practicado, sin olvidar una importante mención al riesgo de desaparición de diversos derechos civiles (a la privacidad y la intimidad, a la libertad de expresión) que tanto esfuerzo costaron a nuestros padres y abuelos, y que tan alegremente estamos dejando que nos arrebaten.

Versvs ha ejercido el noble derecho de la devolución de su obra al dominio público. Esto significa que puedes descargártelo (PDF, 2MB), imprimirlo y reimprimirlo tantas veces como quieras, prestárselo a tus amigos, fotocopiar la versión en papel, reutilizar su contenido, incluso vender las fotocopias. Lo único que no puedes hacer, puesto que el autor mantiene los derechos morales sobre la obra, es afirmar que el todo o alguna de sus partes lo has escrito tú. Tampoco puedes sacar la obra de contexto y utilizar su contenido para agredir a otros.

Próximamente iremos anunciando de la disponibilidad del libro en tu librería favorita (y si no lo venden allá, quizás sea hora de cambiar de librero). Palabra de Vigi: este libro sí vale la pena tenerlo en casa en versión encuadernada, porque será material de referencia que siente cátedra sobre el tema durante muchos, muchos años.