Lo leemos en Cinco Días. Hasta ahora Hacienda tenía acceso a los datos del titular del contrato y del que paga la factura. Pero ahora gracias a un nuevo real decreto, se dará acceso también a los consumos. La idea es cruzar todo esto en el catastro y averiguar si hay gato encerrado (o contrato de alquiler en negro).
Los ciudadanos «pringadillos» como nosotros somos transparentes para el gobierno de España. ¿Para cuándo un escrutinio así de exhaustivo para los que de verdad evaden?
Pero hasta entonces… Larga vida a las largas reuniones con interrogantes sobre los interrogantes!
Esto es lo que más me asustó de la noche de los difuntos en Dublín, auténtica cuna de Hallowe’en o, usando su nombre celta, Samhain. No fueron los espectros vivientes que pululaban por las concurridas calles, no… fue esto. La banalización y «glamourosamiento» del horror… del horror de una sociedad vigilada…

Dónde: Grafton Street, Dublín
Cuándo: 31 octubre 2007
Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?