Archivo de la categoría: Tecnología

Belgas, holandeses y la seguridad de sistemas basados en RFID

Estoy suscrita a la lista de distribución del grupo de seguridad de la Universidad de Lovaina en Bélgica. Por si a alguien le interesa, este es el link a su sitio Web: The RFID Security and Privacy Lounge.

Ya de paso recomiendo echar un vistazo a la línea actual de investigación del señor Andrew S. Tanenbaum, sí, el del libro de sistemas operativos que todos los que hemos pasado por facultades de informática hemos «disfrutado». Me gusta el título de este paper: Turning Teenagers into Stores. Pero el que es de lectura obligada es A Platform for RFID Security and Privacy Administration. Y es que parece que holandeses y belgas están liderando la investigación en este asunto.

Barclays tendrá todas las tarjetas de crédito con RFID en 2011

En Silicon.com nos explican que para 2011 todas las tarjetas VISA de Barclays vendrán equipadas con RFID. De hecho, ya han emitido un millón de tarjetas de este estilo. Parece ser que se podrá utilizar el modo de pago sin contacto sin la necesidad de introducir un número secreto (pin) para pagos inferiores a 10 libras.

A mí una vez me clonaron la tarjeta visa en el Sephora de Pl. Catalunya en Barcelona y aunque tuve la suerte de que solamente la usaran para pagar 4 peajes y parkings, con un total pequeño, la sensación de indefensión es importante. El follón para recuperar el dinero es también considerable, pero lo logramos.

Con una tarjeta de estas, va a ser perderla y perder una pequeña fortuna. ¿A cuántos establecimientos se puede meter un «amigo de lo ajeno» a realizar pequeñas compras en la hora larga que se tarda en reportar una tarjeta? ¿Y cómo diablos sabrá VISA cuando presente la reclamación que en realidad me han robado la tarjeta, no soy yo haciendo una falsa denuncia por ahorrarme unas libras? ¿Sobre todo ahora que «con la que está cayendo» la gente ya no roba joyas… sino que se dedica a robar carne de los supermercados? Creo saber de qué lado van a caer las resoluciones de todas las reclamaciones por pagos hechos sin PIN… el titular de la tarjeta tiene todas las de perder.

El chip RFID se puede clonar a distancia. Te pueden sacar una pequeña fortuna si te quitan la tarjeta y tardas en darte cuenta. ¿Qué quieren que les diga? Si mi banco me impone una tarjeta con RFID, cambiaré de banco. Los experimentos, con gaseosa, no con mi dinero.

Nuevas directrices para el diseño de sitios Web accesibles

El W3C acaba de publicar la segunda versión del WCAG: directrices de accesibilidad para contenido en la Web.

Vale la pena comprender por qué seguir un estándar es imprescindible si queremos que nuestros sitios Web puedan ser consultados por personas que por razones de la vida no pueden usar una pantalla y un teclado como la mayoría de nosotros, echarle un buen vistazo al documento, y comprobar cuán compatible con WCAG son nuestros sitios Web.

Crimen de Pontevedra: falló algo mucho más fundamental que la pulserita

En la prensa tradicional están preguntándose por qué falló el sistema que se supone que debía haber protegido a la señora de Pontevedra asesinada por su expareja, supuestamente vigilados agresor y víctima por pulseritas GPS.

La pregunta venderá periódicos pero no es la que ayudará a que más personas en situación de riesgo salven la piel. El problema es mucho más importante, y que yo sepa todavía nadie lo ha cubierto. Nosotros lo hemos dicho muchas veces. Hay problemas que no se solucionan a base de echarles dinero y tecnología encima. El asunto de la videovigilancia es un ejemplo claro. A pesar de lo que nos hagan sentir, los datos “cantan”: no hay una relación directa entre la reducción de tasas de crimen y la instalación de cámaras de videovigilancia. De hecho, hay oficiales de la policía británica que han tenido dos narices, han dado un paso al frente, y han dicho clarito que todo ese dinero invertido en cámaras se podría haber gastado en mejorar las condiciones de trabajo de los agentes, tanto en la oficina como patrullando en la calle con la convicción de que esto sí hace algo por mejorar la seguridad de la población.

¿Por qué afirmamos que sin camaritas, sin pulseritas, y sin chips defectuosos en el pasaporte la seguridad mejora? Pues porque dichos artilugios nos dan una sensación de falsa seguridad. En algunos casos porque debido al puñetero marketing, se afirma tantas veces que la tecnología es infalible (chip del pasaporte) que el agente fronterizo se relaja. “Si tiene chip y se lee bien es un pasaporte pata negra, no tiene sentido que me esfuerce en averiguar si es un documento falso”, piensa él, porque su estado se aferra cabezonamente a la idea feliz de que “es un sistema seguro” y así se lo hacen saber. En otros, por puro fenómeno psicológico. Si el sentido común dice que no saques a pasear el perro por el parque cuando se hace oscuro, el ver esas flamantes y ubicuas cámaras blancas apuntando a todas partes podría dar la impresión al ciudadano de que “la policía está vigilando”, de que los carteristas y violadores ya no operan allá, de que es seguro pasear por allá a esas horas. ¿¿Estamos seguros de que es seguro??

Este caso de las pulseritas desgraciadamente es otro ejemplo. ¿Reagrupar a personas amenazadas, asignarles unos agentes que ronden su domicilio, hacer llamadas frecuentes para ver qué tal va todo? No hombre, no, qué antiguo suena todo eso. Mejor le ponemos una pulserita GPS a futuro agresor y futura víctima “y ya sonará una alarma en la central”. Central, por cierto, que ha sido diezmada de agentes porque claro, “con la pulserita de marras conseguimos un aumento de eficiencia de tanto por cierto, lo cual significa que sobra personal”, así que, pite o no pite la alarma, ¿habrá agentes disponibles para desplazarse a todos los rincones de la geografía española donde un potencial agresor se esté acercando a una potencial víctima? Lo dudo mucho.

Parafraseando a Gabriel García Márquez, esto de Pontevedra no ha sido más que la “crónica de una muerte avanzada”. Muerte por exceso de tecnología.

Acostumbra a tus hijos a las pulseritas de seguimiento

Leemos en El Mundo que se acaba de presentar una videoconsola muy especial, la Swinx. No requiere teclado, ni mando, ni pantalla, y sirve para que los niños de hoy jueguen a lo que todos nosotros hemos jugado sin necesidad de tecnología, solo con un poco de imaginación y capacidad de autoorganización: al pilla pilla, al escondite… eso sí, todos los amiguitos que juegan han de equiparse con una pulserita RFID.

¿Nos ponían intranquilos los Clics de PlayMobil de control de aeropuerto? Esto da directamente escalofríos.

Anna Roth: Viviendo bajo vigilancia

Anna Roth es la pareja de Andrej Holm, un activista y sociólogo alemán acusado por las autoridades de «terrorismo». Las pautas de su comportamiento que lo delataban: encriptar el email y no tener móvil. Fue detenido en 2007, pasó 3 semanas en la cárcel y desde su salida su vida es permanentemente vigilada por los servicios secretos. Uno pensaría que esas cosas solamente pasaban en la República Democrática Alemana tal y como lo vimos todos en la tremenda película «la vida de los otros«, pero no. Esto pasa en la Alemania que se supone que es la «buena» y pasa hoy en día.

Nos dicen en El Astillero que Anna ha creado un blog para expresar la angustia del día a día sometida a vigilancia constante.

Y ahora ¿nos empiezan a parecer amenazantes esas blanquísimas cámaras de vigilancia que hay instaladas en todas partes «por nuestra seguridad»?

Taggeando osos en el Pirineo

News Flash. La Generalitat y las autoridades del Vall d’Aran van a implantar tags RFID a todos los osos para tenerlos localizados en todo momento.

¿Darán un lector RFID a todos los cazadores? ¿implantarán un tag RFID a todos los cazadores para que el sistema automático detecte proximidad cazador-oso y envíe un SMS al cazador para que salga corriendo?

Matar moscas a cañonazos, sí señor.

Interpol: sistemas de reconocimiento facial de pasajeros, ya

Leo en The Guardian que la Interpol va a achuchar para que se implementen en todos los aeropuertos europeos los sistemas de reconocimiento facial de pasajeros (y cotejación con las ya manidas bases de datos de potenciales terroristas).

Me entero que el plan piloto de este proceso se hizo en el aeropuerto de Manchester. Me hace especial «gracia» porque lo he sufrido en mis carnes. No es doloroso. Es solo una piedrita más de inconveniente al fastidioso control de seguridad: una pieza de equipaje de mano estrictamente, ¡mete la bolsa del portátil en la maletita, aunque sea a presión, o factúrala! Líquidos en bolsita transparente en la mano. Portátil en la mano. Chaqueta en la mano. Zapatos en la mano. Sin bandeja obviamente (eso de la bandejita para depositar tus cosas es un lujo ibérico). Te dan ganas de transfigurarte en pulpo con ocho tentáculos para poder cargar con tanta cosa. Y en eso que te cogen la tarjeta de embarque, te la escanean y ¡click! fotito al canto. 

Ya lo decía yo el año pasado… Manchester, bienvenidos al aeropuerto del futuro.