Anna Roth es la pareja de Andrej Holm, un activista y sociólogo alemán acusado por las autoridades de «terrorismo». Las pautas de su comportamiento que lo delataban: encriptar el email y no tener móvil. Fue detenido en 2007, pasó 3 semanas en la cárcel y desde su salida su vida es permanentemente vigilada por los servicios secretos. Uno pensaría que esas cosas solamente pasaban en la República Democrática Alemana tal y como lo vimos todos en la tremenda película «la vida de los otros«, pero no. Esto pasa en la Alemania que se supone que es la «buena» y pasa hoy en día.
Nos dicen en El Astillero que Anna ha creado un blog para expresar la angustia del día a día sometida a vigilancia constante.
Y ahora ¿nos empiezan a parecer amenazantes esas blanquísimas cámaras de vigilancia que hay instaladas en todas partes «por nuestra seguridad»?