El tipo no da detalles porque ya tiene pre-vendido su sistema, pero dice este científico de lo cyborg que en un par de años estará disponible en el mercado un novedoso (y barato) sistema para realizar trazabilidad de niños «que hubiese sido muy útil en el caso Madeleine». Dice Kevin que ha recibido miles y miles de emails de padres interesándose por su sistema tras la que se lió en la prensa con el triste caso de esta niña inglesa.
Menos mal que también comenta en el artículo de El País que «podría haber dilemas éticos» pero pasa de puntillitas.
Es una barbaridad. ¿Cuántos millones de niños pasan las vacaciones con sus padres en el Algarve? ¿Cuántos han desaparecido? ¿¿No es perverso que por un terrible evento que resulta ser uno entre un montón de millones se marque como a las vacas y se condene a un seguimiento de por vida a una generación de seres humanos??
Padres: si os importa un pimiento los futuros derechos de vuestros hijos, y el argumento de que es más probable que le caiga un rayo al niño a que lo secuestren en la playa no vale porque lo queréis «proteger» a toda costa, pensad en esto. Si a Rockefeller le arrancaron la oreja cuando lo secuestraron, ¿no harían estragos los secuestradores de un niño rico con un cuchillo de cocina intentando localizar el chip o dispositivo implantado en el niño? Y si el chip no es subcutáneo sino implantado en un sitio de más difícil acceso… ¡¡pues más miedo da esto del cuchillo!! Menudo avance en la «seguridad de tus hijos».