A mí me gusta mucho Clusty. Creo firmemente que los resultados de búsqueda son mucho más acertados que los de Google. Además proporciona una experiencia con cero publicidad, y mucho menos contextual, lo cual me agrada mucho.
Pero, ¿qué tal está en términos de privacidad?
En primer lugar, en un lugar muy visible de su diáfana página principal, aparece el link a la política de privacidad, que en términos llanos nos dicen que ellos no quieren para nada nuestra información personal. También proporcionan el texto «legal», que es allá donde tenemos que acudir para ver qué entienden ellos por información personal…
Y allá está todo. En un párrafo llamado «Data Collection» (datos recogidos) nos dicen que: «We do collect limited non-personally identifying information that your browser makes available. This log information includes your Internet Protocol address, browser type, browser language, referral data, the date and time of your query and one or more cookies (described below) that may uniquely identify your browser. » (recogemos poca información que no te identifica personalmente y que incluye tu dirección IP, el tipo de navegador, fecha de navegación, etc).
Un poco más abajo, en la sección «Use of collected information» (uso de la información recogida) nos dicen el clásico «Vivísimo does not sell or provide personally identifiable information to any third parties. However, we may disclose personally identifying information to comply with court orders or subpoenas or when required to do so by law.» (Vivísimo -la empresa que hace Clusty- no vende ni comparte información personal a nadie. Sin embargo, podríamos compartir esta información si se nos presenta una orden judicial o se nos obliga a hacer esto por ley).
Conclusión: mucho mejor que Google, que Yahoo! y que Microsoft, desde luego. Pero Clusty en China daría los resultados de búsqueda de «Falung Gong» a las autoridades junto con fecha de acceso y la dirección IP, datos que combinados con los del proveedor de servicios Internet, traería a los polis a la puerta de tu casa a detenerte. Y donde digo «falung gong» digo cualquier otro asunto tabú, en cualquiera de nuestras dizque democracias occidentales.