Archivo de la categoría: Privacidad

Nace Connectivity, el primer directorio de teléfonos móviles, en el Reino Unido

Connectivity es una empresa británica que está a punto de sacar unas «páginas amarillas» de teléfonos móviles. 15 millones de números aparecerán en su primera versión. Dicen que esos números los han sacado de las bases de datos comerciales y publicitarias, ya sabéis, las que recogen los detalles personales de todos aquellos que rellenan un papelito con la esperanza de que les toque una Wii o un «perrito piloto de feria».

Ante las críticas, los responsables del nuevo servicio dicen que se podrá pedir la exclusión. Dicen que enviarán 15 millones de SMS y solo pondrán en su sistema los números de las personas que acepten ser incluidos. Yo creo que eso es una medida de relaciones públicas y que en la práctica no lo harán, o lo harán de manera que tengas que hacer un esfuerzo o perder dinero si quieres que te excluyan.

Lo leimos en The Independent.

UK: sistema de seguimiento de sangre para transfusiones, taggeando bolsitas de sangre… y pacientes, claro

El programa se llama «Right Patient, Right Blood» y se trata de solucionar un problema enorme que tienen en el Reino Unido. Resulta que entre 1996 y 2004, cinco, c-i-n-c-o pacientes fallecieron por haberles dado una transfusión sanguínea del tipo equivocado.

Esto por supuesto hace que sea imprescindible iniciar un carísimo programa basado en RFID para asegurarse que nunca más vuelva a pasar (el tono irónico es porque en el Reino Unido hay hospitales donde mueren CIENTOS de pacientes al año debido a infecciones que «pescan» debido a la pobrísima higiene y carencia absoluta de personal). Cada vez que alguien dé sangre, la bolsita se marcará con un chip de radiofrecuencia (RFID), pero esto sería incompleto, porque no garantizaría que esa «sangre correcta» se le inyecte al «paciente correcto». Para el paciente en el momento del ingreso, pulserita con RFID, por supuesto.

No nos gusta el RFID para identificación de personas, es injustificable, en este caso menos todavía, ¡¡porque no existe un sistema informático que garantice que no vaya a haber 5 errores en 8 años!! Ese dinero estaría mejor empleado en desinfectante y en el salario de personal, tanto clínico como de limpieza.

Enlace al proyecto, en la página del programa de informatizacion del ministerio de sanidad británico.

Polar Rose y la aritmética que suma en sus beneficios, resta en nuestros derechos a vivir tranquilos

Hablando de reconocimiento facial y el servicio social de Polar Rose (¡identifica a tus amigos en tus fotos y cáscales un tag con nombre y apellidos!) hace unos meses me marqué una curiosa ecuación que decía:

Si sumamos Polar Rose + reconocimiento automático de personas en álbumes de fotos + un buscador decente (digamos Google…) el resultado es una vida en la galería.

Mirad qué ecuación más guapa me han enviado hoy los de Polar Rose:

Y es que a partir de ahora, usando Polar Rose puedes identificar a la gente que sale en tus fotos de flickr informando su nombre de usuario en Facebook.

Todo ello, ¿para qué? Pues para que se te avise automáticamente cuando alguien te haya identificado en alguna foto de tu red social (o sea: publicada por algún amigo-facebook). También puedes seguir las fotos de tus amigos-facebook (las que tomaron y en las que aparecen) ¡para estar al día de lo que hacen y dónde se les ha visto!. Palabra de Polar Rose.

Palabra de vigi: Una vida en la galería, la única manera de escapar: partiéndole la cara y la cámara a quien tome una foto en la que creas que vas a salir. Me repito: los grupos étnicos que creen que «al tomarles una foto les estás robando el alma» van a acabar por tener razón…

Escándalo en Francia: empleado de la cadena televisiva TF1, despedido por ejercer su derecho a opinar en la esfera privada

Sarkozy es una vergüenza para la República Francesa. Vía El Mundo me entero que en la cadena de televisión TF1 han despedido al responsable de innovación por el siguiente delito: en su tiempo libre y desde su correo personal, ejerció de ciudadano responsable y se puso en contacto con el diputado de su distrito electoral para explicarle que está en contra de la ley hadopi (la de la desconexión a Internet).

Parece ser que no es solo Ignasi Guardans el que considera que las personas que se toman en serio las instituciones democráticas y contactan con sus representantes son unos radicales a los que hay que ignorar. Porque este diputado pasó la misiva al ministerio de cultura, desde donde rápidamente fue enviada al dueño de la cadena, un amigo de Sarkozy, quien a su vez despidió al empleado, argumentando «fuertes diferencias con la estrategia de la cadena».

Insistimos: en 200 años, nada ha cambiado. No quieren ciudadanos con todo lo que la palabra conlleva. Quieren dóciles borreguitos, o mejor dicho… individuos cínicos que mucho se quejan pero no mueven un dedo para resolver eso de lo que se quejan. Cuando alguien levanta la cabeza ejerciendo sus derechos… ¡garrotazo! como en el juego ese de feria en los que a martillazos aporreas gusanitos emergentes.

Os dejo deberes: ¿cuántas irregularidades se han cometido en esta cadena de vergonzosos eventos? Redacción de 100 palabras en los comentarios 😉

Mañana – presentación del libro «la sociedad de control»

Mañana miércoles 29 a las 12:30 nuestro amigo Versvs presentará su libro «la sociedad de control» en el Centro de Innovación de BBVA (Santa Bárbara 2, Madrid).

Desde aquí exhorto a los lectores de ¿quién vigila al vigilante? que vayan a estar en Madrid mañana a que acudan a este evento. Versvs será presentado por Iñigo Lamarca, defensor del pueblo de Euskadi, y Pablo Toja, director de Expansión Corporativa del Grupo BBVA.

Estamos a las puertas de las elecciones europeas, en ese Parlamento se están debatiendo (y aprobando) medidas que van en la dirección tristemente predicha por «la sociedad de control» (ley Sarkozy, extensión del copyright, retención de datos relativos a las comunicaciones) y tristemente este va a ser el único evento público que se celebre en España que trate de estos temas.

Por ello este llamamiento. No solo porque el libro es de lectura imprescindible, no solo para arropar a Versvs en esta presentación en sociedad de su obra – también porque un lleno hasta la bandera significará que estos asuntos a la ciudadanía nos importan.

Ya sabéis, como en el poema de Niemoeller… si no hacemos oir nuestra voz ahora, no esperemos que nadie nos cobije cuando entre tanta indiferencia la injusticia nos toque a nosotros.

Más información sobre el evento en la Web de la colección Planta 29.

Cuando la violación de la privacidad es letal: periódico de Uganda señala a los «principales Homos» del país

No hay cosa que me joda más que alguien que diga: si yo no hago nada malo, no tengo nada que ocultar, así que por mí que miren todo lo que quieran, eso de la privacidad no me importa en absoluto.

Pues toma ya. Un periódico de Uganda publica fotos y los datos personales de 50 personalidades homosexuales del país. Estas personas ahora tienen dos opciones: o salen ipso facto de Uganda y consiguen que en otro sitio les concedan asilo, o muy prontito criarán malvas a dos metros bajo tierra. Exilio o muerte. Bonita perspectiva.

El régimen político bajo el que vivamos hoy no determina el régimen político de mañana. El pueblo luchó por sus derechos por razones tangibles y potentes, no por fastidiar. No es posible que la generación con mayor nivel educativo de la historia se los deje arrebatar por simple y pura desidia.

El coche de Google recibido a patadas en Boughton, Inglaterra

Hace un par de semanas iba conduciendo por la calle principal del pueblo donde trabajo cuando mis ojos se clavaron en un vehículo negro poco usual. En sus puertas se podía ver el multicolor logotipo de google y en el techo tenía un armatoste coronado con una cámara. ¡Claro! Estaban tomando fotos para StreetView, esa aplicación que te permite ver las calles casi, casi como si estuvieras allá.

Me pregunté qué recepción tendría el vehículo en UK… vía el Navegante ya sé que piensan nuestros vecinos sureños… han echado el coche del pueblo. ¡Temen por su seguridad!

Contest-2: Vigilancia al cubo

Hace poquito hablábamos del programa de «denuncias anónimas» implementada por el gobierno británico para la lucha contra el fraude en la recepción de ayudas del Estado (ya sabes, ese vecino de baja con lumbalgia que se ha ido a esquiar el fin de semana) y decíamos que con esas cosas no se juega, porque dale a un ciudadano cabreado con el vecino de al lado que pone la tele a todo trapo (o se viste de fucsi, color que te daña la vista) un teléfono gratuito de denuncia y verás lo que hace. Ríete de las cazas de brujas de la Edad Media.

Hoy me he despertado con la noticia de que la ministra de interior británica, Jacqui Smith, ha anunciado el plan antiterrorista «Contest-2«, que aporta un giro muy novedoso… en sus palabras, «la lucha contra el terrorismo no solo es asunto de Whitehall -sede de su ministerio-, sino de todos los ciudadanos». Parte importante del plan es la implementación de este enfoque… van a dar formación a 60.000 ciudadanos (como ejemplo citan «encargados de tiendas») para que sean capaces de identificar potenciales terroristas y ayudar a que la gente no se haga terrorista (WTF??, o en castellano: «¿¿¿me lo explique???»).

¿No me creen? Lean, lean en The Independent (en inglés).

Hacia el final del artículo vienen otras perlitas. Entrevistan a un experto en seguridad (¿?) llamado Paul Wilkinson, profesor en la Universidad de St Andrews en Escocia, que nos deleita con un «la sociedad ya está acostumbrada a la videovigilancia y los esquemas de vigilancia vecinal» y que gracias a ello el público está dispuesto a aceptar los nuevos planes del gobierno, que implican subir el nivel de vigilancia al que están expuestos todos los ciudadanos.

¿Les suena la teoría de la privacidad y las ranas que se ponen a hervir en agua tibia y no se dan cuenta del peligro al que están expuestas hasta que es demasiado tarde? Es una metáfora algo rara para explicar que introduciendo gradualmente ciertas medidas se acostumbra a la gente y se logra que cuando una medida más extrema se ponga en marcha, no ofrezcan ninguna resistencia. Pues bien, este que les estamos narrando es un ejemplo perfecto.

Esta mañana el mundo es un poco menos libre.

Google AdSense nos espía un poco más “por defecto”

Acabo de leer que AdSense evoluciona y para decidir qué anuncios muestra a través del navegador en cada momento, no solo tendrá en cuenta la información de la página que se está viendo en ese momento, también utilizará el historial de navegación previo del “usuario” a la hora de tomar dicha decisión. Para capturar esta información, se instala automáticamente en el ordenador una “cookie” llamada Double Click. A este proceso parece ser que le llaman “retargeting” y lo explican clarito en el blog de Google.

Es muy importante destacar que a todos los que tengan cuenta con Google (por ejemplo, si usas Gmail) el retargeting se les ha activado “por defecto”, o sea, que a menos que lo desactives ahí está. Para desactivarlo solamente hay que visitar la página de Ads Preferences Manager. Esto lo que hace es “decirle a Google que no tenga en cuenta la información de la cookie DoubleClick a la hora de servir anuncios”, pero la cookie sigue trabajando, que conste.

Para tranquilizar a los que griten “violación de privacidad” la gente de Google ha creado un “plugin” o complemento para Firefox y otro para el Internet Explorer que ayudará a deshabilitar la cookie. Y para los que griten “trampa”, porque cómo me voy a fiar de que Google me ayude a desactivar algo que les da dinero, dicen que el “plugin” es de código abierto y accesible en el sitio de código de proyectos.

Todo muy mono, muy aparentemente ético y muy “don’t be evil”. ¿Dónde está la falacia?

Pues obviamente en que solamente seremos 4 los frikis con tiempo que matar los que cambiaremos las preferencias de anuncios o instalaremos el “plugin” que deshabilita la “cookie”. La inmensa mayoría de los mortales no hará ni lo uno de lo otro y por lo tanto Google hará una pasta a costa de sus datos personales… porque el historial de navegación de una persona, señores, es un “dato personal”. Y valga la redundancia, uno que dice bastante sobre la persona.