
Leemos en la newsletter de CASPIAN (consumidores contra la invasión de privacidad y numeración de los supermercados) que el senador Charles Schumer, miembro de la comisión de estudio de la banca del senado estadounidense, ha hecho pública una declaración en que denuncia la introducción de las tarjetas llamadas de pago sin contacto («no-swipe», en inglés) por todos los problemas de seguridad que han conllevado a sus usuarios.
El senador llega a afirmar que dichas tarjetas deberían llevar un aviso sobre los fallos de la tecnología en que se basan dichas tarjetas. La tecnología es el RFID.
Desde CASPIAN llevan años intentando impulsar una ley llamada «el derecho a saber qué cosas llevan RFID«. Es la primera vez que un político se hace eco de esta reivindicación.
Mientras tanto, en España no nos vamos a librar de estas tarjetas. La Caixa ya ha anunciado la introducción de un plan piloto de tarjeta de crédito RFID para principios del 2007.
Repitamos que no nos tenemos que dejar que nos «enchufen» una tarjeta de estas. Y si no hay más remedio que cargar con ella, pues bien envuelta en papel de aluminio o en su funda protectora con jaula de Faraday.