Ayer en Inglaterra nos despertamos todos sabiendo que los chinos pueden petar nuestras centrales nucleares, cortarnos el agua y apagarnos la luz. La culpa es de BT, los traidores, que en lugar de comisionar su nueva infraestructura IP de nueva generación a la muy gringa Cisco o la británica y desconocida Marconi, se la dieron enterita a los chinos de Huawei.
Está claro, la globalización es la nueva colonización, y solo ha de funcionar en una dirección: de occidente hacia el resto del mundo. Ay de un país BRIC (Brasil, Rusia, India, China) que se atreva a destacar… vapuleo mediático y cerrojo de fronteras al canto.