Miles de empleados de Google afectados por un robo de datos personales

Leemos en CNet News que una empresa de outsourcing, Colt Express Outsourcing Services, ha sufrido un robo de datos personales de sus clientes corporativos. Estos clientes, entre los que se encuentra Google, subcontrataban a Colt los servicios de Recursos Humanos.

Parece  ser que todos los empleados de Google cuya antigüedad en la empresa se remonta a antes del 2006 están afectados. Los datos son los habituales: nombre, dirección, número de seguridad social. Suficiente como para poder ser afectados por casos de robo de identidad, y desde luego con todos los números para entrar en todas las listas de spam y publicidad no deseada. Pobres tipos.

La cosa es triste, porque Google ya había rescindido el contrato de servicios con esa entidad. El problema es que no se aseguró de que todos los datos acumulados por Colt durante sus años de servicio hubiesen sido eliminados en el momento en que se acabó la relación entre ambas empresas. ¿O estaban esos datos sujetos a algún tipo de retención de datos por requerimiento legal? En las fuentes consultadas no se informa de ello.

Bueno, todos podemos aprender lecciones de este desagradable incidente: en todas partes cuecen habas, incluso en la empresa pionera en tratamiento de información, Google.

El robot-camarero de Asahi Beer empieza a trabajar en el Selfridges de Londres

Esta noticia combina mis dos países-archipiélago favoritos del momento y la tecnología que me ha cautivado en uno de ellos. Por supuesto hablo de Japón, Reino Unido y la robótica.

A través del blog de Kirai me he enterado que la empresa cervecera japonesa Asahi ha creado un robot que sirve las cervezas maravillosamente.

Y a través de TechRadar me entero que este robot ha comenzado a trabajar en la tienda Selfridges de Oxford Street, en Londres.

¡Qué diantres! Si apenas hace un mes me fui a Fukuoka y a Nagoya solo para visitar Robosquare y el Kaikan de Toyota donde vi en acción a los robots de esta empresa (Partner y Robina), pronto me tengo que echar un viajecito a Londres para observar a éste en acción. Total, lo tengo a dos horas y media en tren…