Solo hay una cosa que me jode profundamente de los ingleses. Cuando algo no se puede hacer inmediatamente siempre murmuran en castellano cutre un «mañana, mañana».
Pues bien, esta mañana he ido al banco a hacer un trámite sencillo de esos que en el banco de la esquina de casa en Barcelona me hubiesen solucionado en 10 minutos. La respuesta ha sido genial: «no hay nadie disponible para hacer eso ahora mismo, vuelva usted el lunes a las diez y media».
Propongo una campaña para que en España cada vez que alguien «se columpie con los plazos» digamos todos a coro:
Tomorrow, tomorrow.