Bueno, ya es oficial. En mi empresa han decidido que bloguear en horas de oficina no está en armonía con las normas de comportamiento, así que nos han cortado acceso a ciertos sitios Web, como si Blogger fuese un sitio de porno. Menos mal que en Blogger se pueden enviar posts por correo electrónico, pero claro está, no se pueden poner muchas florituras.
Algún día se leerán un par de cosas sobre cómo funciona el trabajo en la sociedad de la información. Los que mareamos ideas más que papeles no dejamos de trabajar nunca, nunca, nunca, y quizás nuestro rendimiento sea superior mientras nos duchamos, que bien vestiditos y peinaditos en la mesa de la oficina, llegando antes de que llegue el jefe y marchándonos después, para que se vea que «sentimos los colores». Los trabajadores de la información trabajamos mejor cuanto más sabemos………… y sin pasar horas actualizándonos, en cuestión de pocos meses seríamos obsoletos. ¿Dónde mejor aprender que en el sitio más actualizado por naturaleza, Internet?
Los que trabajadores de la información a los que en teoría nos evalúan por objetivos cumplidos sabemos perfectamente cuándo podemos bloguear y cuando hay que cumplir una fecha límite para un trabajo. No, yo no creo que bloguear sea rellenar tiempos muertos mejor empleados en otros menesteres. Porque para postear un comentario te has leido antes 100, y en esos 100 que te has leído, seguro has aprendido unas cuantas cosas.





