17 de mayo, el día de la cibercandidez


Nos dice Javier Ribas en su artículo sobre el día de Internet en El País: «La principal conclusión que puede extraerse del artículo Privacidad en Internet de la enciclopedia libre Wikipedia, en su versión actual, es que la privacidad en Internet prácticamente no existe. Por eso, cuando me pregunto si hay algo que podamos celebrar en este campo en el día de Internet, no sé si centrarme en los avances tecnológicos que permiten a los usuarios proteger su intimidad y a los desaprensivos invadirla, o en el triunfo total del pasotismo, es decir, la más absoluta despreocupación de algunos usuarios en proteger sus datos personales.»

Pues sí. Lo comentaba también Versvs en Pikiki: la gente no tiene ningún tipo de prudencia o cuidado cuando se avienta a navegar por Internet. Se hace doble-click sobre la e azul sin pensar en los riesgos que sufre. Se navega sin tener un antivirus instalado, aunque los haya gratuitos y muy buenos. Despreocupación total. Y luego todos a correr cuando un virus te fastidia todo el disco duro, cuando malware te secuestra el navegador y solo puedes acceder sitios xxx. Y luego todos a decir que hay Phishing y que Internet es peligroso.

Aceptémoslo. La gente, joven o vieja, está demasiado ocupada viendo a Fernando Alonso en Montmeló como para ir a la sentada contra la precariedad de la vivienda. La gente está alelada y le importa un pepino sus derechos. Si no les importa tener que entrar en hipotecas a 40 años o seguir viviendo en casa de sus padres toda la p* vida, si a la gente no le importa perder todos sus archivos en una mala infección cibernética, ¿cómo les va a importar un pepino un derecho tan (ahora) etéreo como su privacidad?

El 17 de mayo no será ni el día de Internet ni el de la cibercandidez, si un caso será el de la ciber-y-no-ciber-dejadez. El 17 de mayo no va de eso, ni reivindicación, ni concienciación. Seguro que pronto se inventarán algo que vender y será la nueva gran fiesta consumista.

La National Security Agency ha estado espiando a 200 millones de ciudadanos estadounidenses

Vía Yahoo News.
Vía ABC News.

Verizon, AT&T y BellSouth han proporcionado las grabaciones de las conversaciones de millones de ciudadanos y empresas estadounidenses (la inmensa mayoría de ellos totalmente libres de culpa o de sospecha de pertenecer o cooperar con el crimen organizado o con grupos terroristas) a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) desde el 11 de septiembre del 2001.

La respuesta de la NSA no tiene desperdicio:

«Dada la naturaleza del trabajo que llevamos a cabo, sería irresponsable hacer comentarios al respecto».

Ya, ya. The Land of the Free.

Microsoft patenta un método de censura… y aquí le damos el Príncipe de Asturias a su fundador


Microsoft ha patentado «Automatic censorship of audio data for broadcast», en castellano «censura automática de retransmisiones de audio». La idea va así: puede detectar en vivo y en directo palabras «prohibidas» o censuradas, y las sustituye por algo como «piiiiip».

Y vamos nosotros y le damos a Bill Gates el Premio Príncipe de Asturias por sus labores de filantropía.

Regalar ordenadores con software de Microsoft a los niños no se llama filantropía… se llama marketing, se llama crear el mercado cautivo de la siguiente generación.

Uribe propone que se implanten microchips a migrantes a EEUU

Leemos en El Periódico que en una reunión con altos funcionarios estadounidenses, Alvaro Uribe, presidente de Colombia, propuso que a los migrantes colombianos a Estados Unidos se les implantase «un microchip» para que EEUU pudiera controlar sus idas y venidas.

Dicen que los estadounidenses dijeron que no a semejante idea – pero no por el dilema moral que surge cuando marcas a personas como a pollos de granja. ¡¡Rechazaron la propuesta porque los migrantes podían arrancarse el chip!!

Pásate a los vaqueros/tejanos/jeans de mercadillo: Levi’s pone un chip RFID en los suyos

Ha llegado el momento de reivindicar el no logo por motivos de respeto a nuestra privacidad: Levi’s ha confesado que mete un chip RFID en todos los pantalones que salen de sus cadenas de producción.

Dicen que es para controlar stocks. Pero el chip sigue activo cuando, tras soltar al menos 60 euros, te los llevas a casa y te los pones.

Y además, el chip lo pagas tú.

Si al final tendremos que acabar construyéndonos un destructor de RFID casero. Hay que ver.

¿Por qué son importantes la intimidad y la privacidad de datos?


Es normal que cunda el desánimo… ante noticias como la del reconocimiento facial en el Metro de Madrid, cabe preguntarse por qué no tirar la toalla de una vez y dejar de preocuparse por la intimidad y la privacidad.

Aparte de que ambas sean un derecho que algunos no queremos sacrificar, aquí van otras razones que pueden resultar vitales.

Si pensamos solamente en las implicaciones comerciales (el valor económico que tiene para los deptartamentos de marketing el conocernos), pues sí, si todos fuéramos transparentes, no tendrían que inventar spywares para robarnos información sobre los hábitos de conducta. La información no sería ventaja para ninguno de esos agentes económicos.

Pero ¡¡ay amigo!! Es solamente en las sociedades abiertas (según definición de Karl Popper) que no hay ningún riesgo para los ciudadanos que hagan pública la información sobre su vida, sus hábitos, sus ideas… En una sociedad perfecta (democrática, libre, respetuosa con el individuo) no pasa nada si se sabe todo sobre ti.

Pero en este asqueroso mundo se está tendiendo al fascismo… y cuando hay fascismo, un dato es a veces la diferencia entre la vida y la muerte: ser judío o no, ser musulmán o no, ser homosexual o no… leer a Chomsky o no…

Tus ideas, mis ideas, que exponemos tan alegremente en nuestros blogs… si fuéramos chinos (por decir algo reciente) daríamos con nuestros huesos en la cárcel.

De lo que pasa en Estados Unidos no hablo, que luego dicen que soy anti-gringa.

Tá chunga la cosa como para ir a corazón abierto.

En el Metro de Madrid van a hacer reconocimiento facial

Y está para YA.

Nos dicen en Baquía que el otro día la ministra de fomento, Magdalena Alvarez, estaba visitando las instalaciones de la empresa Grupo Albatros. Por supuesto, cuando te viene a casa alguien de ese calibre, le enseñas lo mejorcito que tienes.

Bueno, pues lo que le mostraron es el proyecto que están desarrollando para el Metro de Madrid, ni más ni menos que miles de cámaras apuntando a los pasajeros, haciendo reconocimiento facial y «asignándonos un número». De esta manera, si se detecta un individuo sospechoso (o individua sospechosa), se le haría una foto del careto, se calcularía su «número», et voilà!!! Sabríamos todo su historial de utilización del metro: qué, dónde, cuándo.

Olé.