Leemos en El Periódico que en una reunión con altos funcionarios estadounidenses, Alvaro Uribe, presidente de Colombia, propuso que a los migrantes colombianos a Estados Unidos se les implantase «un microchip» para que EEUU pudiera controlar sus idas y venidas.
Dicen que los estadounidenses dijeron que no a semejante idea – pero no por el dilema moral que surge cuando marcas a personas como a pollos de granja. ¡¡Rechazaron la propuesta porque los migrantes podían arrancarse el chip!!
