
Microsoft ha patentado «Automatic censorship of audio data for broadcast», en castellano «censura automática de retransmisiones de audio». La idea va así: puede detectar en vivo y en directo palabras «prohibidas» o censuradas, y las sustituye por algo como «piiiiip».
Y vamos nosotros y le damos a Bill Gates el Premio Príncipe de Asturias por sus labores de filantropía.
Regalar ordenadores con software de Microsoft a los niños no se llama filantropía… se llama marketing, se llama crear el mercado cautivo de la siguiente generación.
La verdad es que la noticia tiene «trampa». El Príncipe de Asturias se lo han dado a Bill y a Melissa. Por lo que he leído sobre ella, da toda la impresión de que es la que lleva a su marido por el «buen camino», la que creó la fundación y la que de verdad promueve las tareas humanitarias.
Pero claro, siendo su marido el que pone el dinero, está feo dejarle fuera del galardón…
¿Le dieron el premio al virus Melissa? 😉
Ahora en serio. Me río yo del filantropismo de las señoras ricachonas aburridas.
Los Gates suelen dar sus ayudas en ordenadores cargados de software Microsoft. Todavía no se ha oido que donen para la construcción de un pozo de agua potable.
En EEUU, además, estos actos caritativos deducen un montón de impuestos.
Menos da una piedra que las señoras ricachonas aburridas… 😛
Creo que sin Melissa, Bill ni siquiera regalaría esos ordenadores llenos de material MS, sino que aprovecharía para venderlos a los gobiernos igual que hace con el resto de sus productos… Puede que entre los dos quieran (y están muy cerca) de conseguir el control del mundo mundial, pero ella parece ser el contrapunto «Pepito Grillo» de Bill.
O eso, o es tremendamente más maquiavélica que su marido, que todo es posible 🙂
Vaaale, le doy un voto de confianza a la señora Gates 😉 Algo hace por la paz mundial, aunque sea… imagínate a un Gates soltero y frustrado. ¡¡¡¡¡¡QUÉ MIEEEEDOOOOO!!!!!!