Lo encontré en el blog de Enrique Dans.
Wired ha publicado un artículo titulado RFID Hacking Underground en que explican la existencia de cacharritos clonadores de la señal RFID emitida por los chips de ese estilo. Así que si quieres entrar en un laboratorio súper secreto, ya no tienes que matar al científico. Te pones detrás de él en el metro en hora punta, y copias lo que emita su llave de entrada al laboratorio, que seguramente llevará encima (si es un RFID normal) o dentro (si es implantado).

La buena noticia del día nos viene en El País.
El Tribunal ha decidido que el acuerdo entre EEUU y Bruselas de Mayo del 2004, a través del cual la UE obligaba a las compañías aéreas a proporcionar datos personales de sus viajeros a la administración estadounienses, es ilegal, y por lo tanto prohíbe esta práctica. La prohibición entrará en vigor el 30 de septiembre de este año.
Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?