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Lo que no se dice sobre el asunto de Google en China

Google_China_headquarter_in_Beijing

Está en todos los periódicos: Google acusa al gobierno chino de intentar «hackear» las cuentas de Gmail de unos cuantos disidentes chinos y por esa razón decide dejar de censurar los resultados de su buscador en China.

Por si a alguien le interesa, ahí va mi análisis.

Yo creo que se trata de una medida oportunista de Google para «lavar su imagen», cada vez más dañada al ser evidente que Google no es solamente historia de éxito de unos cuantos geeks simpáticos. Google es una empresa que cotiza en bolsa y por lo tanto se comporta como una empresa. Su objetivo es 1. ganar mucho dinero y 2. crecer para evitar que llegue un pez más grande y le haga una OPA. El resto le importa un pimiento. Es normal que le cambiasen aquel lema tan geek y poco profesional-MBA de «don’t be evil», creo que fue lo primero que hizo Eric Schmidt, el consejero delegado, cuando aterrizó a la empresa.

Sigamos con el caso chino. Google tiene «dos buscadores» en China. Uno es google.cn, el que se gestiona desde sus oficinas en Beijing, que es el que censura los resultados. El otro es el Google normal de toda la vida, Google.com, cuyos servidores están fuera de China y que no filtra los resultados (aunque si estás en China, obviamente al clicar un link relacionado con Falun Gong o el Dalai Lama, el «Great Firewall of China», o enorme cortafuegos que limita el acceso a los sitios externos que el gobierno no quiere que se vean desde su país, se encargará de que ese link no se abra).

Lo que Google dice ahora no afectará para nada a Google.com, solo a Google.cn, y en caso de que Google deje de rasurar resultados y el gobierno en consecuencia decida cerrar ese buscador, el resultado sería que las oficinas de Google en China cerrarían y sus 700 empleados pasarían a ser desempleados.

Mi hipótesis es que Google quiere cerrar esas oficinas y aprovecha esto para hacer un paripé que le suba la popularidad a nivel mundial, aludiendo a la censura y al pasado de refugiado político de Sergei Brin para llevar esto a cabo. Mi comentario para Sergei: ¡a buenas horas, mangas verdes, macho! Qué raro que precisamente ahora te empiece a molestar la censura…

Y es que desde que Kai-Fu Le dejó Google en septiembre de 2009, la empresa ya no es lo que era. Y no es que fuese gran cosa – el buscador de referencia en China es Baidu, y para que nos hagamos una idea, la mayoría de internautas en China ni siquiera saben cómo se escribe la URL de Google. Lo que se ve es que los esfuerzos de Kai Fu Le desde el 2005 no han tenido el efecto deseado por la multinacional gringa, y lo que yo añado es que si una figura de referencia con el caché, estatus y contactos con la empresa y el «establishment» chino ya ha abandonado el barco, poca esperanza queda.

Lo que me intriga, aunque los estrategas de Google seguro que lo han pensado muy bien, es que hayan «quemado un puente» tan importante. Ofender al gobierno chino, hacerles «perder cara» internacionalmente es una acción que difícilmente dejará de tener repercusiones y se me antoja difícil que Google pueda volver a intentarlo en China. Mi última hipótesis del post es que Google dan la batalla por perdida, han tirado la toalla, y no ven manera de competir ni a corto ni a medio plazo con las pujantes iniciativas chinas en Internet. Pero repito, de todos los sitios del mundo donde no es conveniente salir de manera abrupta y con malos modos, China el primero de la lista. El tiempo dirá si los 5 minutos de aparecer como el chico bueno en la prensa les ha merecido la pena.

CEO de Google: si te preocupa tanto tu privacidad es porque haces cosas malas

Así de claro lo dijo Eric Schmidt en una entrevista para la CNBC:

«If you have something that you don’t want anyone to know, maybe you shouldn’t be doing it in the first place.»

«Si hay algo que no quieres que sepa todo el mundo, quizás no lo tengas que estar haciendo.»

Entonces no sé por qué se enfadó tanto cuando en C|Net se publicó un artículo incluyendo la información personal que se puede encontrar sobre él en el buscador de la empresa que dirige.

Está claro, para hacer dinero este tipo vendería a su madre, pues no se diga decir gilipolleces en una entrevista en la tele en prime time.

Datos médicos en UK: de Guatemala a Guatepeor

Alguna vez he hablado en el blog sobre el proyecto de la sanidad británica, la NHS, sobre la creación de una base de datos con registros de pacientes que fuesen accesibles por cualquier proveedor concertado de servicios médicos. Este proyecto no cuaja, es cuestionado por la sociedad por lo intrusivo y por lo caro. Pero a pesar de esto se está implementando.

Pues ojo al dato de lo que acabo de leer en el número de septiembre de Health Informatics Now, página 5, artículo «Tories promise change» (los conservadores prometen cambios):

The Conservative party pledged to abolish the NHS national database of electronic patient records following the publication of the ‘Independent Review of NHS and Social Care IT’. However, they went on to say that firms such as Google and
Microsoft would be allowed to host patient controlled records accessed online.

Es decir:

El partido conservador ha prometido abolir la base de datos nacional de registros electrónicos de pacientes siguiendo la publicación de la «revisión independiente de la informática de la NHS y servicios sociales. No obstante, dijeron que se permitiría a empresas como Microsoft o Google almacenar registros de pacientes controlados para acceso en línea.

Para echarse a temblar. Si no gustaba que la NHS tuviese ese registro único por el uso que se le pudiera dar, ¡qué tal dárselos a una empresa privada cuyo objetivo es mercadear y hacer dinero con cualquier activo a su alcance! Salvaje, de verdad. Sobre todo porque los conservadores van a ganar de paliza las siguientes elecciones en UK.

Campaña de la EFF sobre Google Book Search

La Electronic Frontier Foundation acaba de lanzar una campaña para exigir a Google a que detalle una política de privacidad más restrictiva para su producto Google Book Search.

Los de la EFF están preocupados (y con razón, porque es un tema casi sagrado) por el uso y abuso que se puede dar sobre la información recogida sobre hábitos de lectura, intereses de lectura… En Estados Unidos, uno de los colectivos tradicionalmente más involucrados en esto de la privacidad ha sido precisamente el de los bibliotecarios, que consideran como secreto profesional estos hábitos de lectura, siendo para ellos tan importante la libertad de documentarse como la de expresión.

Recomiendo que apoyéis la campaña. Está bien masticadita: EFF le enviará automáticamente un correo a Eric Smith, CEO de Google, en vuestro nombre exponiéndole la preocupación por este tema. Quien quiera, por supuesto, puede sustituir el texto creado por EFF por sus propias palabras.

El coche de Google recibido a patadas en Boughton, Inglaterra

Hace un par de semanas iba conduciendo por la calle principal del pueblo donde trabajo cuando mis ojos se clavaron en un vehículo negro poco usual. En sus puertas se podía ver el multicolor logotipo de google y en el techo tenía un armatoste coronado con una cámara. ¡Claro! Estaban tomando fotos para StreetView, esa aplicación que te permite ver las calles casi, casi como si estuvieras allá.

Me pregunté qué recepción tendría el vehículo en UK… vía el Navegante ya sé que piensan nuestros vecinos sureños… han echado el coche del pueblo. ¡Temen por su seguridad!

Google AdSense nos espía un poco más “por defecto”

Acabo de leer que AdSense evoluciona y para decidir qué anuncios muestra a través del navegador en cada momento, no solo tendrá en cuenta la información de la página que se está viendo en ese momento, también utilizará el historial de navegación previo del “usuario” a la hora de tomar dicha decisión. Para capturar esta información, se instala automáticamente en el ordenador una “cookie” llamada Double Click. A este proceso parece ser que le llaman “retargeting” y lo explican clarito en el blog de Google.

Es muy importante destacar que a todos los que tengan cuenta con Google (por ejemplo, si usas Gmail) el retargeting se les ha activado “por defecto”, o sea, que a menos que lo desactives ahí está. Para desactivarlo solamente hay que visitar la página de Ads Preferences Manager. Esto lo que hace es “decirle a Google que no tenga en cuenta la información de la cookie DoubleClick a la hora de servir anuncios”, pero la cookie sigue trabajando, que conste.

Para tranquilizar a los que griten “violación de privacidad” la gente de Google ha creado un “plugin” o complemento para Firefox y otro para el Internet Explorer que ayudará a deshabilitar la cookie. Y para los que griten “trampa”, porque cómo me voy a fiar de que Google me ayude a desactivar algo que les da dinero, dicen que el “plugin” es de código abierto y accesible en el sitio de código de proyectos.

Todo muy mono, muy aparentemente ético y muy “don’t be evil”. ¿Dónde está la falacia?

Pues obviamente en que solamente seremos 4 los frikis con tiempo que matar los que cambiaremos las preferencias de anuncios o instalaremos el “plugin” que deshabilita la “cookie”. La inmensa mayoría de los mortales no hará ni lo uno de lo otro y por lo tanto Google hará una pasta a costa de sus datos personales… porque el historial de navegación de una persona, señores, es un “dato personal”. Y valga la redundancia, uno que dice bastante sobre la persona.

La nube y la empresa: cuento de la lechera 2.0

Sobre la enorme nube de Google se está hablando mucho. Unos diciendo que Internet se va a convertir en GoogleNet. Los otros diciendo que las empresas deberían empezar a olvidarse de sus sistemas corporativos y pasarse a la nube, comenzando por el correo electrónico.

Menos mal que llegó el abogado Javier Maestre del bufete Almeida con una parábola que expresa el sentido común del justo punto medio: el cuento de la lechera 2.0.