Mal hecho:
– Te vamos a implantar este tag RFID.
– ¡Eso es una violación de mis derechos!
Bien hecho:
– Te vamos a implantar este tag RFID que también lleva teléfono móvil, reproductor MP3 y cámara digital.
– ¡Qué guay!
http://es.theinquirer.net/2006/10/24/rfid_en_tarjetas_de_credito_po_1.html
Leo en un número de enero de The Inquirer que, según un reportaje del NYTimes, las compañías que emiten tarjetas de pago con RFID (chip que se puede leer sin contacto y a distancia) no cumplen las normas básicas de seguridad. Según estas empresas, las tarjetas deberían incluir cifrado de al menos 128 bits pero aceptan que esta norma raramente se cumple. El motivo es el coste: a más cifrado, más cara es la tarjeta, y para que les salgan rentables, han de salir más baratas o al menos no más caras que tarjetas que integren la archiconocida y ultrabarata banda magnética. El resultado es que una lectura a distancia indeseada puede desembocar en un clonado de tu tarjeta (y consecuente vaciado de tu cuenta corriente).
La confederación española de cajas de ahorros junto con MasterCard están preparando una tarjeta 6000 de débito que será a la vez una PayPass, es decir, que incorpora chip RFID.
Hay que decir que no a estas tarjetas, los experimentos con gaseosa, y no con TUS AHORROS, con TU DINERO. Por supuesto, que si ya te han enchufado una… siempre nos quedarán las carteras protectoras de RFID (http://www.proteccionrfid.com) que aquí publicitamos en el lado derecho del blog.
http://es.engadget.com/2007/06/10/paraguas-rfid-gratis-para-seguir-los-movimientos-de-los-consumid/
Leemos en Engadget que en Holanda han creado una empresa, Dutch Umbrella, que propone una herramienta novedosa para espiar a los consumidores y tomar buena nota de sus movimientos durante un lluvioso sábado de compras intensivas. Se trata de alquilar paraguas dotados de RFID que se prestan a los clientes cuando llueve, y que van registrando los puntos por donde pasa el paraguas y la hora, claro está. No lo explican en el artículo, pero se supone que los tags RFID serán de largo alcance, y que serán buenos para el uso en áreas concretas donde se han instalado lectores, como puede ser una zona comercial acotada.
Leemos que las incombustibles chicas de Spychips (http://www.spychips.org) están en plena campaña en contra de un programa piloto de Verichip (http://www.verichipcorp.com) para implantar su chip RFID a 200 pacientes de Alzheimer, por supuesto en Florida, estado-hogar del "jubileta" en Estados Unidos.
Todos los detalles de la convocatoria, en AntiChips (http://www.antichips.com/), pero aquí va el avance: 12 de mayo en West Palm Beach, de las 10 de la mañana a las 3 de la tarde.
Video de animación que no tiene desperdicio – en inglés, pero con las imágenes ya se entiende.
Publicado bajo Creative Commons con la licencia explicada en el enlace.
Leemos en la Newsletter de Caspian que American Express ha presentado una patente que describe un método de hacer seguimiento de personas por un centro comercial mediante lecturas continuas y sin consentimiento del chip RFID de sus tarjetas de crédito.
Si cuando decimos que el RFID debe ser regulado… es por algo.
No quiero insistir… pero hay que proteger tanto los pasaportes, como las tarjetas de crédito que lleven RFID.

Hoy me he encontrado con este caso de éxito de iAnywhere (filial de Sybase) sobre la implantación del proyecto RFID de Correos.
Lo leo y lo comento… no podía dejar de compartirlo YA.
Excelente artículo de Apeiron sobre la privacidad de los teléfonos inalámbricos. Podemos aprender al detalle por qué las conversaciones que tenemos en esos cacharros son vulnerables, y cuál sería una propuesta aceptable para solucionar el problema. Si tenéis un inalámbrico en casa, esto es de lectura obligatoria, para que al menos sepamos a qué nos exponemos al utilizarlo.

Vía Barrapunto hallamos esta joya de artículo del RFID Journal, en el que nos explican que Intermec y la NASA trabajan en un proyecto conjunto para mandar tags RFID pasivos a la Estación Espacial Internacional.
Y no, no es que vayan a mandar a los austeros astronautas un bote de manteca de cacahuete comprada en el Wal-Mart (o un tetra brik de leche Pascual), sino que quieren hacer experimentos para probar la durabilidad y comportamiento de dichas etiquetas RFID en las condiciones extremas del espacio exterior. Parece ser que estas etiquetas las van a anexar a un «pirindolo» como el de la foto, que se colocará en el exterior de la estación espacial.
Lo dicho: basura espacial de la de verdad.
La reportera más dicharachera de los blogs sobre privacidad informando desde Manchester. Recientemente anunciamos el lanzamiento de la nevera RFID de Samsung. Pero esta noche acabamos de tener un primer contacto en vivo y en directo con una nevera RFID. En realidad es el frigobar de la habitación del hotel.
De un primer vistazo parece un minibar normal, pero podemos apreciar este cartel de aviso…
Dice, literalmente:
«IMPORTANT
Every item that you take out of the mini bar will inmediately be charged to your account. Please stock your personal products in the appropriate space.»
O sea,
«IMPORTANTE
Si saca algo del minibar se lo cobraremos automáticamente. Por favor, guarde sus cosas en el lugar adecuado.»
Esto es lo que creemos que es el lector RFID. No nos hemos atrevido a tocar ningún botellín para buscar el correspondiente chip por miedo a que nos cobren (¡¡¡¡y a que el jefe, que está a 5 habitaciones de distancia, crea que nos bebemos los whiskies del minibar!!!!)
(Hemos intentado entrevistar al minibar pero como estamos en un SAS Radisson, solamente habla sueco. Lo sentimos.)
El invento es de la empresa BARTech. Y este cacharro es una e-nevera (e-fridge).
Más sobre BARTech en la publicación hotel-online.com.
Y más sobre minibares aquí.
Puede parecer un sistema de pago como otro cualquiera, pero entre lo de la cámara de antes, y ahora tener que pasar la noche junto a un «minibar espía»… Brrrr. Vaya viajecito.