Sin palabras:

(Vía Menéame, vía Wykop.pl, vía plastik.hu, y ahí perdí la cadena)
Sin palabras:

(Vía Menéame, vía Wykop.pl, vía plastik.hu, y ahí perdí la cadena)
La Comisión Federal de Comunicaciones acaba de sentenciar que Comcast debe dejar de bloquear (también de ralentizar) el tráfico Bittorrent de sus clientes.
La noticia (al fin, buena) en El Mundo.
En la Electronic Frontier Foundation (EFF) han estado muy ocupados desarrollando una herramienta que permite a los usuarios comprobar si nuestro proveedor de Internet intercepta nuestros paquetes de tráfico y los modifica de alguna manera. Es decir, ¿siempre te has preguntado si ONO te está «despriorizando» el tráfico P2P? ¿Te preocupa saber si BT te ha desactivado de verdad el «deep packet inspection» de Phorm? Pues con esta herramienta lo puedes comprobar.
Es curioso el nombre que le han puesto: Switzerland. Se supone que por aquello de que queremos la neutralidad en la red 🙂
La gente de adslnet.es ya lo ha probado y ha publicado un artículo sobre su experiencia.
De momento Switzerland está en versión «alfa». Esperemos que más personas se unan al proyecto y ayuden a lograr que se distribuya una versión estable y verdaderamente multiplataforma que pueda ser usado por usuarios finales.
Esta semana alguien robó 3000 pasaportes británicos «en blanco» que estaban en tránsito desde la fábrica a una zona militar. Estos pasaportes estaban destinados a embajadas y consulados británicos en el extranjero donde se expiden dichos pasaportes a británicos desplazados. (noticia: sky news).
Es un asunto bastante peliagudo, porque ese documento es un bien preciado para mafias de falsificadores, de tráfico de personas y de venta de «papeles» falsos. Dicen que el precio de uno de estos en el mercado negro puede alcanzar las 3.500 libras esterlinas.
En prensa se está diciendo que a pesar de llevar chip, uno de esos documentos podría fácilmente ser usado para casos de robo de identidad: poniendo una foto del usuario y los detalles del «robado de identidad», ese pasaporte se podría utilizar para abrir cuentas bancarias y un largo etcétera de transacciones diarias.
Dicen esos mismos periodistas que gracias al chip al menos el pasaporte no vale para atravesar fronteras.
¿De verdad?
Se ha demostrado que los datos del chip, que se suponen encriptados, son fácilmente accesibles a distancia gracias «al poder de la lectura remota» y a una contraseña de encriptación tan cutre como una combinación de datos personales (fecha de nacimiento, apellido, número de documento). Además, hacerse con un lector/escritor de esos chips no cuesta más de 100 euros.
Si lo juntamos todo y lo pensamos al revés, es decir, no «leer» el chip sino «crear la información» del chip, digo yo que es facilísimo para una organización capaz de orquestar un robo de 3000 pasaportes en las narices del ejército británico, conseguir a alguien que programe dicho lector/escritor para «fabricar» la información que hay que escribir en el chip que incluya «los datos de la identidad suplantada» más la biometría «del suplantador», y encriptarla con la clave cutre descrita más arriba.
Escríbelo en el chip, abusa de la falsa percepción del personal de fronteras y público en general de que «el chip es ultraseguro» (por lo que ni mirarán dos veces la marca de agua o el escaneo de la foto y firma ya que «el chip se leyó bien») y te garantizo que con un pasaporte trucado así llegas hasta el Pentágono.
Una cagada muy grande, un hecho grave (el robo de pasaportes en blanco) hecho mucho peor por haber incorporado al pasaporte un elemento pseudo-seguro como el chip RFID.
Adjunto un PDF de la edición del Internet Global Congress del año pasado en el cual se comentan varias aplicaciones RFID en España.
Por cierto, no os perdáis la parte de «balones fuera» cuando se pregunta a los expertos sobre la privacidad: de modo totalmente científico dicen que el móvil y el Google son peores que RFID en ese campo pero que la gente los usa, y concluyen con que las críticas vienen «por desconocimiento».
Lo que hay que leer…
Esta noticia combina mis dos países-archipiélago favoritos del momento y la tecnología que me ha cautivado en uno de ellos. Por supuesto hablo de Japón, Reino Unido y la robótica.
A través del blog de Kirai me he enterado que la empresa cervecera japonesa Asahi ha creado un robot que sirve las cervezas maravillosamente.
Y a través de TechRadar me entero que este robot ha comenzado a trabajar en la tienda Selfridges de Oxford Street, en Londres.
¡Qué diantres! Si apenas hace un mes me fui a Fukuoka y a Nagoya solo para visitar Robosquare y el Kaikan de Toyota donde vi en acción a los robots de esta empresa (Partner y Robina), pronto me tengo que echar un viajecito a Londres para observar a éste en acción. Total, lo tengo a dos horas y media en tren…
Hace unos meses hablamos de la incipiente industria de análisis genéticos por menos de 1000 dólares cuando comentamos el lanzamiento de la empresa 23andMe, en especial enfocándonos en todos los claroscuros que lanza esta nueva posibilidad al alcance del ciudadano a pie y denunciando que no se estaba realizando ningún tipo de debate, comentario o evaluación al respecto.
Bueno, pues ya está pasando. En MIT Technology Review hemos leido que el Estado de California acaba de contactar con 23andme y otras empresas similares para recordarles cual es la legislación al respecto, y amenazarles con cerrarles las operaciones si no la cumplen.
Dicha ley dice, en pocas palabras, que dichos análisis genéticos son pruebas médicas y por lo tanto no solamente los tienen que llevar a cabo laboratorios médicos, sino que para realizarse tiene que existir la prescripción de un médico. Es decir, de la misma manera que la gente no se puede hacer en California análisis de sangre «por diversión», lo mismo aplica a los análisis genéticos.
No dicen nada al respecto de los riesgos de que la información personal más «personal» que existe, tu propio análisis genético, esté en poder de una empresa, y además «colgada» en Internet. Ni el debate sobre lo ético (o no) que resultarían los casos de discriminación en base a dicha información, «a la Gattaca«.
Pero al menos el debate está comenzando.
Leemos en Kriptópolis que un investigador de la universidad británica de Bath, Vassilis Kostakos, está haciendo un estudio a gran escala del (mal) hábito de sus vecinos de dejar activado el Bluetooth del teléfono móvil.
Parece ser que Vassilis se ha dedicado a «tapizar» el centro de Bath de ordenadores capaces de detectar dispositivos Bluetooth, y se lo está pasando de lo lindo haciendo trazabilidad de personas… todo aquel que vive con el Bluetooth abierto, va dejando un rastro.
Yo esto lo considero de higiene básica (y de ahorro de batería). Solamente lanzo Bluetooth cuando me estoy compartiendo un contacto, un tono o una foto con un amigo. Una vez acabada la operación, lo desactivo.
¿Vosotros lleváis el Bluetooth siempre activado? ¿Vuestros amigos? Os dejo deberes: ¡concienciadlos de lo malo que es hacerlo!
En la BBC me encuentro este discreto homenaje a los 15 años que acaba de cumplir la World Wide Web. Son discursitos de diez personajes importantes en el desarrollo de esta herramienta/protocolo/tecnología/… que ha revolucionado la manera en la que interaccionamos con la información.
Que cumplas muchos más… si la neutralidad de la red y la guguelización del ciberespacio te lo permiten….
Leemos en La Vanguardia que el increíble (*) Gordon Brown ha aprobado la instalación de un sistema de reconocimiento facial automático en los controles de pasaporte de migración en los aeropuertos británicos. Este sistema cotejara la información biométrica de los documentos de identidad y pasaportes electrónicos que la contengan, con la información obtenida por las cámaras que apuntarán a la cara del viajero. La idea es acabar con la presencia de personas en dichos controles.
El problema es que estos sistemas tienen unas tasas de error del 5%, y esto es algo que se puede soportar en un sistema exclusivo/voluntario con bajo volumen de actividad, pero para las muchedumbres que pasan cada minuto por el control de pasaporte, este nivel de fallo en la identificación puede suponer un auténtico colapso.
El zipitoste que se organizó en el terminal 5 de Heathrow en su inauguración, cuando se traspapelaron decenas de miles de maletas, no va a ser nada comparado con esto.
(*) increíble, porque pensábamos que peor que Tony Blair, imposible.