Archivo de la categoría: Privacidad

Empresa de herramientas de marketing para la industria farmacéutica es propietaria del sistema informático de la Consejería de Sanidad en Madrid

La Consejería de Sanidad madrileña sacó a concurso la adjudicación de contrato para el sistema de gestión central de las actividades médicas en esa comunidad autónoma. En abril del 2006 adjudicó el contrato a la empresa consultora Stacks.

Ahora otra empresa, la francesa CEGEDIM, ha comprado a Stacks (nota de prensa). CEGEDIM opera en 63 países, tiene a 4.800 personas trabajando para ellos, y su facturación del año pasado fueron 501 millones de euros: una empresa con peso específico importante.

El detalle que genera el titular de este post, es que CEGEDIM se dedica, entre otras cosas, a proporcionar datos sobre medicamentos recetados a empresas farmacéuticas, por lo que el historial médico contenido en el sistema de Stacks de repente parece muy apetecible para la empresa que la engulló.

Microsoft: un PC que lee el pensamiento

En el número de otoño del 2006 de la revista de Microsoft Perspectivas han conseguido indignarme pero de verdad. En un artículo titulado Un PC más humano, nos hablan de una de las líneas de investigación más candentes de Microsoft. En sus propias palabras:

«Un ordenador que comprende los estados de ánimo de su usuario y sabe cómo reaccionar ante la frustración o el cansancio. Microsoft Research diseña un nuevo concepto de PC en el que la empatía está incluida en el listado de aplicaciones».

Leemos:

«Los mails se acumulan en la bandeja de entrada, mientras que la lista de tareas pendientes no hace más que aumentar. El cerebro del usuario, centrado en una tarea complicada y absorbente, empieza a acusar el cansancio y necesita un entorno cada vez más silencioso y sereno para llegar a los niveles de concentración idóneos. No hay problema: su PC, como si de un amigo atento y solícito se tratara, comienza a dosificar sus correos electrónicos y sus llamadas hasta que detecta, mediante una interfaz conectada al cerebro de su usuario, que las exigencias de concentración y exclusividad han vuelto a la normalidad

What The Fuck con todas las letras!!!!!!!!!!! ¿En qué estarán pensando? Vamos, ni de coña debemos aceptar que nos conecten el PC al cerebro. ¿Qué va a pasar cuando gracias a lo seguro que son los sistemas de Microsoft, lo hackeen? ¿el troyano de curso va a lograr que el usuario se ponga a bailar la Macarena en contra de su voluntad? Y si el PC es del trabajo, ¿qué? ¿¿¿va a tener Recursos Humanos un análisis detallado de a qué se dedica mi actividad cerebral en horas laborables??? Cuando «ficho» controlan dónde está mi cuerpo en horas de trabajo. Monitorizando mi correo electrónico y tráfico de internet y gracias a los constantes escaneos del disco duro y hasta quién sabe qué extraño keylogger, saben a qué dedico el tiempo mientras uso el ordenador del trabajo. ¿¿NO LES ES SUFICIENTE, QUE AHORA SE QUIEREN METER EN MI CABEZA??

UK: Cámaras hasta en la sopa


Hace un rato estaba esperando el cambio de semáforo en una de esas islitas para peatones que los ingleses llaman «pelican crossing» y de repente sentí una sensación rara. Como si no estuviera sola. Miré a mi alrededor: campiña y coches, una gasolinera lejana con el logotipo verde de BP – nada. La sensación persistía. Miré hacia arriba: ahí estaba mi amigo, mirándome a través de una cámara de videovigilancia.

Felicidades! Hoy es el Día Europeo de la Protección de Datos


No, no es coña.

El Consejo Europeo y la Comisión Europea han impulsado la celebración del Día Europeo de la Protección de Datos, con el loable objetivo de difundir entre los ciudadanos el conocimiento de sus derechos con respecto a su vida privada, y sus responsabilidades en la materia.

La Agencia Española de Protección de Datos ha decidido dedicar la celebración de este año a intentar concienciar a los adolescentes de la importancia de su privacidad. El lema de esta acción ha sido «No des tus datos en internet ni en un papel sin saber para qué se van a utilizar».

Hoy es el día: 28 de enero. Para más información, esta es la sosa, sosísima página que la AEPD ha dedicado a la efeméride.

Prüm existe, pero ¿qué diablos es una base de datos de ADN?

En el post anterior descubrimos que Prüm existe y anteriormente habíamos dado nuestra opinión sobre la base de datos de ADN con motivo de la presentación de la vicepresidenta del gobierno, Fernández de la Vega, del proyecto de ley de creación de esta base de datos de ADN en España. También nos han dicho que no hay de qué preocuparse, que lo que se guarda en esta base de datos no es «todo el ADN» de una persona con la información que eso conlleva (defectos genéticos, predisposición a enfermedades, etc) sino un cachito de ADN «basura» que no se sabe para qué vale pero que tiene la característica de ser único para cada individuo, y prueba de ello es que ni siquiera se le va a dar la consideración de datos médicos y por lo tanto al aplicarle la LOPD a la base de datos esta ni se le va a dar el máximo rango de sensibilidad contemplado. Esas palabras no me han tranquilizado y el sentido arácnido sigue dibujando rayas negras en torno a mi cabeza (como le sucede al mejor Spiderman, el bidimensional de cómic) y me he puesto a buscar cosas sobre el tema.

De momento me he reencontrado con la especialista en privacidad de la universidad estadounidense Carnegie Mellon, Latanya Sweeney, que está trabajando activamente en un proyecto justamente llamado «Genomic Privacy Project«.

Están desarrollando su investigación con el objetivo concreto de dar respuesta a estas preguntas:

1. Imagina que se ha logrado conseguir el ADN para todos las personas de una población. ¿Cómo se podría re-identificar cada muestra de ADN con el individuo a quien pertenece?

Pues sorpresa, sorpresa, sí se puede: mediante ataques de inferencia usando datos médicos para cada uno de los miembros de la población (si mides 1.97 y tienes el colesterol altísimo, es posible que tengas los genes X23 y X44 -me lo invento- chungos. Hala, mira, y además ¡esquizofrénico!), por ejemplo (dan otras posibilidades).

2. ¿Cuáles serían prácticas buenas y malas para la compartición de secuencias de ADN?

Para esto analizan las tecnología existente de protección de datos del genoma, y proporcionan contraejemplos al respecto.

3. ¿De qué manera se puede compartir información sobre el ADN con garantías sólidas de protección de la privacidad?

¡De momento no hay manera! Están investigándolo.

Bueno, pues ya tenemos lectura y aprendizaje para un buen rato.

España ratifica el convenio de Prüm

Por el blog de Javier Prenafeta me entero de que en el BOE se publicó recientemente el instrumento de ratificación en España del Convenio de Prüm, llamado así porque se acordó en esa ciudad el 27 de mayo del 2005. Ni idea de qué estoy hablando, ¿verdad? Parece ser que es un acuerdo de cooperación transfronteriza para la lucha contra los malos habituales: terrorismo, etc, y que contempla la creación y compartición de bases de datos de huellas dactilares, matrículas de coche… y claro, ADN. De ahí sale el tema del proyecto de ley sobre la creación de la base de datos de ADN de la que hablamos todos hace unos días.

Me estoy aficionando a los blogs de buenos abogados, estoy redescubriendo el placer de leer textos bien articulados, bien redactados y bien documentados. Y así de paso me entero de cosas. Es una pena que estando tan interesados en temas de privacidad y libertades, hasta ahora haya trascendido lo que es Prüm.

Robot rastreador de olores


En esta nota de El País leemos que se ha desarrollado un algoritmo de búsqueda de olores que incluso hace plausible el sustituir a los perros entrenados en controles anti-droga por robots que desarrollen la misma función.

Este párrafo sintetiza muy bien qué es exactamente el avance realizado:

«El problema no es de detección, sino de inteligencia, porque las pistas olfativas del mundo real no forman trayectorias continuas: el viento las fragmenta, las esparce y las desordena. Científicos franceses y norteamericanos acaban de resolver el problema imitando la estrategia de los insectos: la infotaxis, un algoritmo que no busca la máxima concentración de la sustancia, sino la máxima información sobre su fuente.»

Y estamos en lo de siempre. Aun a riesgo de sonar reaccionaria, carca y apolillada, tengo que decirlo. Ojito con según qué cosas se inventen, si estos avances tecnológicos no van de la mano de avances similares tanto en la legislación, como en la definición de mejores prácticas del sector privado, así como en la psique colectiva de la sociedad, esa cosa que algunos le dicen «ética».

A mí el avance este me parece estupendo para la lucha contra el narcotráfico en ambas vertientes: la de atajar el tráfico y la de atajar la demanda de drogas ilegales (y que se adapte la legislación para que esta condición de legalidad o ilegalidad se ciña a lo dañino que sea el producto en sí). También me parece muy bien la detección de enfermedades a través del olor (han habido avances de detección temprana de cáncer mediante perros entrenados para detectar el olor de ciertas sustancias). Pero hay que asegurar que esos mismos mecanismos no son usados para subirme la tarifa del seguro médico privado, denegarme el empleo o no concederme un ascenso «porque según mi olor tengo más probabilidades de enfermar», y un largo etcétera de posibilidades que podrían destrozar mi vida… sencillamente por mi olor.

Lo que venimos diciendo: la privacidad es un derecho que hay que reclamar no «por llevar la contraria», sino porque por desgracia no todo el mundo tiene siempre buenas intenciones, los gobiernos, los criminales y las empresas los primeros, y hay tipos de información personal que, sin ser delictiva ni denotar que somos unos «joputas», puede ser usada en nuestra contra.

Con RFID, la privacidad y la tranquilidad a freir espárragos


Llevamos mucho tiempo explicando lo que es el RFID y por qué a los responsables de marketing les resulta una excelente idea que todo el mundo lo utilice: ahora no solamente van a conocer tus gustos en sus bases de datos de CRM, sino que van a poder utilizar ese conocimiento en vivo y en directo y en el mejor lugar posible, en las tiendas, para bombardearte con publicidad personalizada a tus gustos exactos y precisos y al lugar en que te encuentras.

Las bases de datos de CRM y otra información sobre la vida y milagros de los consumidores están más que consolidadas. Sobre todo la de los que usamos internet muy frecuentemente, pero realmente se tiene que ser monje franciscano para escapar a esta recopilación de datos sobre nuestros hábitos (y en el caso de los franciscanos, ya se sabe, los hábitos son pardos, ¡¡así que para ellos no hace falta la explotación de bases de datos!!). No en vano empresas como Alexa, que se dedicaba (desde que la compró Amazon dicen que ya no) a meter cookies espías en los ordenadores de todo el mundo y a trazar de esa manera nuestros hábitos interneteros (que reflejan muy fidelignamente nuestros intereses), valen miles de millones de dólares. Y no es por los bonitos edificios que ocupan. Es por lo valioso de esos datos de marketing, es por los suculentos contratos que tienen con las principales empresas comercializadoras de productos para el gran público. Esta es la primera base del sistema.

Hace poco hablamos del proyecto, ya en fase piloto, de tapizar con infraestructura RFID al barrio comercial por excelencia de Tokio, Ginza. Es la segunda base del sistema.

Bueno, pues esta semana han presentado en el International Consumer Electronics Show de Las Vegas este producto, el POD, que resulta ser el tercer elemento del sistema… es un marco para poder emitir anuncios variados que funciona con RFID. Allá va la Vigi por delante de la panadería con su pasaporte RFID, el POD la detecta, rastrea en su base de datos cortesía de Alexa, de VISA, de FNAC, de… busca, busca, busca… AHA, le gustan los donuts. Vamos a ponerle un anuncio bien jugosito a ver si se anima y entra…

¿Me explico? Sabéis perfectamente de lo que hablo… lo vimos en Minority Report cuando a Tom Cruise, tras el transplante de ojos (por eso de no pasar por los sensores con los suyos propios…) se mete en un centro comercial y le empiezan a hablar los anuncios, dirigiéndose al «propietario original» de los iris que se están escaneando…

Si ya me fastidian las estaciones de metro publicitarias (esas tapizadas con la publicidad del patrocinador del mes) por lo intrusivas (En Barcelona, Universitat y Maria Cristina, supongo que en todas partes habrá alguna igual), esto de que el anuncio te hable a ti, a ti, A TI, debe de ser la muerte.