Privacidad en Internet en América Latina y el Caribe


Buscando información sobre el rumor de que el gobierno de Venezuela ha aprobado la retención de datos por 2 años (no he encontrado nada), me he topado de narices con esta maravillosa sorpresa: el Monitor Políticas TIC y Derechos en Internet en América latina y el Caribe (www.apc.org).

En este boletín, el tema estrella es la PRIVACIDAD EN INTERNET. Es un muy buen resumen de la situación en Latinoamérica y naciones caribeñas.

(imagen cortesía de apc, espero no les moleste el uso – es para darles publicidad)

Google Analytics (2)

Bueno, pues ya está en marcha y ya he podido hacer los primeros reports.

La pantalla principal tiene esta pinta: (clica en la imagen para verla más grande).

De momento es muy tonto lo que se ve porque casi no hay datos (se activó en algún momento de la noche y hoy apenas es mediodía). Pero esta pantalla nos muestra un report más específico (idioma del navegador) y he expandido la lista de reports disponibles: (clica en la imagen para verla más grande).

Es más «bonito» que el contador que uso ahora, SiteMeter (puedes verlo en la barra de la izquierda, si tienes curiosidad). Merece un análisis comparativo en detalle.

Continuará…

Probando Google Analytics

Estoy probando una de las cosas nuevas de Google. La otra es la Base de la que hablé en Un mundo en que quepan otros mundos. Lo de ahora es el Google Analytics, se supone que el web stats más majo del mundo, y que también integra bien con AdWords.

Vamos, que le voy a regalar a Google la información sobre el tráfico de este blog. A cambio… aquí están las condiciones de uso del servicio.

La cláusula de privacidad, por ejemplo, dice:

«8. PRIVACIDAD.

8.1. Usted no asociará (ni permitirá que ningún tercero asocie) ninguna información recogida de Su(s) Website(s) (o de la(s) website(s) de dichos terceros) con ninguna información personal identificativa de cualquier fuente como parte de Su uso del Servicio (o del uso de esos terceros). Usted deberá cumplir con las leyes de protección de datos y de privacidad aplicables relacionadas con Su uso del Servicio y la recogida de información de los visitantes de Sus páginas web. Usted deberá ubicar en una posición privilegiada en Su página web (y cumplir con) una política de privacidad adecuada. También deberá llamar la atención de los usuarios de la página web sobre un comunicado que en todos los aspectos materiales sea como sigue:

“Esta página web utiliza Google Analytics, un servicio analítico de web prestado por Google, Inc., una compañía de Delaware cuya oficina principal está en 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View (California), CA 94043, Estados Unidos (“Google”). Google Analytics utiliza “cookies”, que son archivos de texto ubicados en su ordenador, para ayudar al website a analizar el uso que hacen los usuarios del sitio web. La información que genera la cookie acerca de su uso del website (incluyendo su dirección IP) será directamente transmitida y archivada por Google en los servidores de Estados Unidos. Google usará esta información por cuenta nuestra con el propósito de seguir la pista de su uso del website, recopilando informes de la actividad del website y prestando otros servicios relacionados con la actividad del website y el uso de Internet. Google podrá transmitir dicha información a terceros cuando así se lo requiera la legislación, o cuando dichos terceros procesen la información por cuenta de Google. Google no asociará su dirección IP con ningún otro dato del que disponga Google. Puede Usted rechazar el tratamiento de los datos o la información rechazando el uso de cookies mediante la selección de la configuración apropiada de su navegador, sin embargo, debe Usted saber que si lo hace puede ser que no pueda usar la plena funcionabilidad de este website. Al utilizar este website Usted consiente el tratamiento de información acerca de Usted por Google en la forma y para los fines arriba indicados.”

8.2. Usted acepta que Google puede revisar Su website en cualquier momento para verificar que ha incluido el comunicado apropiado descrito con anterioridad. Además, acepta realizar los cambios en el contenido o situación de la comunicación que Google (actuando de manera razonable) considere necesarios para asegurar el cumplimiento de la presente Cláusula 8.

8.3. Usted acepta que Google y cualquiera de sus filiales totalmente propiedad de Google usarán, sujeto a los términos de su Política de Privacidad (que podrá encontrar en http://www.google.com/privacypolicy.html u otra URL que Google designe en su momento), la información recogida por Su uso del Servicio (incluyendo sin límite los Datos de Uso del Sitio Web) con el propósito de proporcionarle análisis de web y los servicios de seguimiento. Google no compartirá dicha información con terceros a no ser que Google (i) tenga Su consentimiento; (ii) concluya que así se lo requiere la legislación; o (iii) facilite dicha información con Su consentimiento a terceros en ciertas circunstancias concretas y limitadas para que lleven a cabo trabajos por cuenta de Google (por ejemplo, facturación o almacenamiento de información) necesarios para prestar el Servicio con restricciones estrictas que previenen que la información sea usada o compartida excepto como lo indique Google. Cuando esto se haga, estará sujeto a contratos que obligan a dichas partes a procesar dicha información solo siguiendo las instrucciones de Google y de acuerdo con el presente Contrato, y con las medidas de confidencialidad y de seguridad apropiadas. «

Sigo experimentando…

Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información

La cumbre en realidad comenzó en el 2003 en Ginebra. Hoy la reanudan en Túnez, en medio de protestas sobre la idoneidad (¿cómo se escribe?) de la ubicación. Dicen desde Periodistas Sin Fronteras que Túnez no tiene un registro maravilloso precisamente en la garantización de la libertad de expresión.

Luego comentamos más: ¿Qué conclusiones se alcanzaron en el 2003? ¿De qué van a hablar ahora? ¿Serán acuerdos vinulantes? Esto nos interesa a todos.

El acceso directo al sitio web de la Cumbre Mundial S.I.

Complicaciones cotidianas de la protección de datos

Muy, muy chungo. Hay legislación especial a todos los niveles y en todos los ámbitos. Directrices de la Unión Europea, recomendaciones de la OCDE, legislación específica para cada país, si es España pues a nivel de Comunidad Autónoma, y ya para «matal-la» tenemos todas las escalas de grises cuando se trata de asuntos trasfronterizos. Si la LOPD parecía retorcida… ¡pues no es nada a comparación de esto!

En mi curro tratamos con registros médicos de pacientes. Y no veas qué zipitoste tenemos un día sí, un día también.

Martes hora de almorzar. Te viene un gringo y te dice: «Mhhh. We could centralize this system and move all its data to the Mighty US of A» (acento tejano a tope). Pos va a ser que no, porque según cierta directiva europea, este tipo de datos solo se podría exportar a países que tengan una legislación coherente en materia de protección de datos, y EEUU no tiene un corpus legal al respecto: tiene un auténtico «guirigay».

Jueves antes de comer. Te viene un inglés y te dice: «Mhhhh, in order to save money I’ll have my on-call operators have the patients’ database loaded onto their laptops so that they no longer need a DSL connection from home in order to access these data» (acceso pijo británico, que parece que mastican cristales). Pos va a ser que no, porque eso de salir de la empresa con registros médicos debajo del brazo es un super riesgo, ¿qué si te roban el laptop?

Pero hasta que los convences tienes que «chutarte» quince reuniones y siete viajes intercontinentales. ¡Qué dura es la vida de la vigilanta cuando se quita el antifaz! 🙁

Por la puerta principal o por la puerta trasera… retención de datos

Según el Financial Times del 2 de noviembre, el gobierno británico ha llegado a un acuerdo con la operadora de telefonía O2 para que ésta retenga datos de las comunicaciones de sus clientes durante un año y dé acceso a estos datos a las autoridades pertinentes. A cambio, Downing Street suelta un cheque de 875.000 libras esterlinas.

Está claro. Lo que no se puede hacer por la vía legal, se hace a base de chequera. Y los contribuyentes, a pagar para que los espíen.

Vía Financial Times (requiere registro para ciertas secciones).

Tengo el recorte del periódico, pero por cosas de propiedad intelectual no lo puedo republicar. Si alguien quiere ver el texto completo, le haré una «copia privada sin ánimo de lucro» legal, ya que pago el canon a través de la fotocopiadora…

Programa iris

Anoche en el Terminal 2 del aeropuerto de Londres-Heathrow me encontré con un cartel interesante que animaba a los pasajeros a apuntarse al programa iris.

Ya había oido hablar del tema: acceso exprés por inmigración para extranjeros que estén dispuestos a dejarse fotografiar el iris de los ojos, pero pensaba que estaba todavía en desarrollo. Así que me estoy informando más sobre el tema, y la conclusión está clara: la Home Office británica mataría dos pájaros de un tiro si este programa tuviese aceptación:

1. Extranjeros fichados biométricamente.
2. Menos empleados atendiendo a los viajeros en este trámite de inmigración.

Yo no me apuntaría. Mis razones: si tiene éxito, de voluntario pasaría a obligatorio (por el punto 2 descrito anteriormente). Y es una clara violación a mi privacidad. Podemos caer en la falacia de siempre: «yo no hago nada malo, no tengo nada que temer», pero seguro que lo mismo pensaban los judíos alemanes en los años 20…

Una presentación bien bucólica de parte de los mercadólogos de la Home Office.

Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?