A David se le cayó la moleskine al mar. Un desastre en toda la regla lo miremos por donde lo miremos. Extrañamente, algo bueno está surgiendo de ese acontecimiento. Los posts rescatados y republicados en su nueva moleskine me están dando la oportunidad de absorber, en muy poco tiempo, un destilado de ideas que no se obtiene todos los días. Ni todos los años. Es el mejor tequila añejo (o whisky doble malta) que uno pueda aplicarle a su cerebro – en dosis no intoxicantes.
Jo… gracias… es lo más bonito que me han dicho en mucho tiempo…
Es cierto, me lo estoy pasando pipa desde que el domingo me empezaron a aparecer un montón de elementos nuevos en el RSS… aunque la verdad me acongojé cuando comprendí «la magnitud de la tragedia».