y lo hacen en un artículo de La Vanguardia: Inventan una tienda inteligente con probador interactivo.
Me consta que tiendas con stock etiquetado con RFID las hay en Barcelona desde hace ya algunos años. Solo que ahora empiezan a destaparse aludiendo «sus bondades». Propongo votar con la cartera: en cuanto se desvele el nombre de estas tiendas, dejemos de comprar en ellas. Es la única manera…