Leo en la revistilla de EasyJet, hablando de música rap en Marruecos:
Como en Marruecos el nivel de piratería es alto, los grupos no tienen más remedio que dar conciertos muy frecuentemente para poder ganarse la vida.
¡Ah, la leche! Si yo tengo que ir a trabajar todos los días para ganarme el pan, ¿por qué diablos los que ejercen la noble profesión de músicos no van a hacer lo mismo? Lo contrario no sería más que chupar del bote.