No es la lista que uno esperaría, poblada íntegramente de islamistas enfadados. Hay líderes del Ku Kux Klan, evangelistas estadounidenses con actitud agresiva ante el colectivo gay, racistas del mismo país como Michael Savage/Weiner (el que está atemorizando al país estadounidense con la alerta del amero y las revueltas que van a ocasionar «ya sabéis quienes», en referencia indirecta a todo no-blanco), extremistas judíos, colectivos neo-nazis… y claro está, un par de clérigos musulmanes radicales.
En palabras de Jacqui… «Venir a este país (el Reino Unido) es un privilegio. Si no puedes seguir las reglas que seguimos y los valores según los cuales vivimos, te deberíamos excluir de este país y, a partir de ahora, haremos públicos los nombres de las personas a las que excluyamos».
¿Es un caso de forzar el «donde fueres haz lo que vieres» o es un escandaloso patadón a la libertad de expresión? Yo creo que se trata de «justicia preventiva»… porque los personajes públicos mencionados iban a romper la legislación vigente en cuanto pusiesen los pies en Heathrow y abriesen la boca. ¿Pero entonces dónde está la presunción de inocencia? Esto abre todo tipo de preguntas que toca empezar a plantearse de modo calmado pero constante.