Esto es lo que pienso cada vez que me siento a recoger especificaciones en el trabajo.
Ya hasta se ha hecho famoso mi grito de guerra (pero siguen sin hacerme caso):
¡Una PDA no es un PC!
Lo leemos en El Mundo, supongo que ya estará por toda la red.
Los chicos del Chaos Computer Club han hecho públicas las huellas dactilares del ministro de interior alemán, Herr Schauble, como protesta por la inclusión de datos biométricos, entre ellos la huella dactilar, en el fácilmente crackeable pasaporte electrónico (en mi casa: con RFID).
La respuesta del ministro, digna de un terminator cualquiera:
No me importa, total, el registro con las huellas dactilares es de acceso público.
¡Los hay obcecados!