Microsoft: un PC que lee el pensamiento

En el número de otoño del 2006 de la revista de Microsoft Perspectivas han conseguido indignarme pero de verdad. En un artículo titulado Un PC más humano, nos hablan de una de las líneas de investigación más candentes de Microsoft. En sus propias palabras:

«Un ordenador que comprende los estados de ánimo de su usuario y sabe cómo reaccionar ante la frustración o el cansancio. Microsoft Research diseña un nuevo concepto de PC en el que la empatía está incluida en el listado de aplicaciones».

Leemos:

«Los mails se acumulan en la bandeja de entrada, mientras que la lista de tareas pendientes no hace más que aumentar. El cerebro del usuario, centrado en una tarea complicada y absorbente, empieza a acusar el cansancio y necesita un entorno cada vez más silencioso y sereno para llegar a los niveles de concentración idóneos. No hay problema: su PC, como si de un amigo atento y solícito se tratara, comienza a dosificar sus correos electrónicos y sus llamadas hasta que detecta, mediante una interfaz conectada al cerebro de su usuario, que las exigencias de concentración y exclusividad han vuelto a la normalidad

What The Fuck con todas las letras!!!!!!!!!!! ¿En qué estarán pensando? Vamos, ni de coña debemos aceptar que nos conecten el PC al cerebro. ¿Qué va a pasar cuando gracias a lo seguro que son los sistemas de Microsoft, lo hackeen? ¿el troyano de curso va a lograr que el usuario se ponga a bailar la Macarena en contra de su voluntad? Y si el PC es del trabajo, ¿qué? ¿¿¿va a tener Recursos Humanos un análisis detallado de a qué se dedica mi actividad cerebral en horas laborables??? Cuando «ficho» controlan dónde está mi cuerpo en horas de trabajo. Monitorizando mi correo electrónico y tráfico de internet y gracias a los constantes escaneos del disco duro y hasta quién sabe qué extraño keylogger, saben a qué dedico el tiempo mientras uso el ordenador del trabajo. ¿¿NO LES ES SUFICIENTE, QUE AHORA SE QUIEREN METER EN MI CABEZA??

Bienvenidos al aeropuerto del futuro

En el aeropuerto del futuro, aparte de los pasillos iluminados con neón y de atmósfera chill-out, el teatrillo de la seguridad es una cosa muy seria, y las reglas, aunque sean mal interpretadas por el personal de seguridad, no se pueden cuestionar.

En el aeropuerto del futuro solo se puede pasar al avión con una pieza de equipaje. Una pieza significa U-N-A (espacio) P-I-E-Z-A, así que a olvidarse de llevar una mochilita con la muda y un maletín con el portátil. De asegurarse que así sea se encargarán unas mozalbetas post-adolescentes mal entrenadas para la labor y francamente estresadas ante la dificultad de controlar un río de gente que se mueve con prisa – la única manera que tiene la gente de moverse en un aeropuerto.

En el aeropuerto del futuro, el control de tarjeta de embarque no es mostrar dicho documento de viaje a un guardia jurado. Después de que Chris Soghoian, estudiante de la universidad de Idaho, ideara un pequeño applet Java que permitía imprimir una tarjeta de embarque como las que las líneas aéreas permiten imprimir a sus clientes antes de partir hacia el aeropuerto, ya no se puede evitar el trámite en el mostrador de facturación y se debe llevar una tarjeta con banda magnética. Antes de pasar por el arco detector de metales, un agente hace la lectura de la banda magnética de tu tarjeta de embarque y te hace una foto. Pasajero a pasajero y montando una cola de órdago.

Todavía quedan más trámites. La bolsa de mano única pasa por un scanner de 3 dimensiones que parece confundir más que ayudar a los encargados de ver la radiografía de tu maleta. Dan ganas de ofrecer abrir la maleta (ya sin peligrosísimas colonias o pastas de dientes, que van en bolsa de plástico aparte) y decirles que esa plaquita tan extraña es una tarjeta PCMIA WiFi, que ese manojo de cables es la fuente de alimentación del portátil, encender el MP3 para que vean que no es un detonador, etcétera: da la impresión de que quizás así irán un poquito más rápidos…

Si somos verdaderamente afortunados, de manera aleatoria nos tocará pasar por la máquina de rayos X que nos desnuda. Si nos negamos a semejante «chute» de radiación, un amable caballero (o dama) nos hará pasar a un cuartito donde nos revisarán de manera exhaustiva.

Agotados, agobiados, enfadados y estresados, estaremos «del otro lado» en el aeropuerto del futuro. Solamente para toparnos con un monitor con información de los vuelos y averiguar que nuestra puerta de embarque ya ha cerrado. Suena de fondo la melodía de «Carros de fuego». Y a correr… Con todo lo que hemos tardado, futuro se ha hecho presente.

Menudo morro: el American Enterprise Institute ofrece pasta a los científicos que aporten estudios "en contra" del cambio climático

Pues resulta que el lobby de las petroleras en Estados Unidos, el American Enterprise Institute, ofrece un «botín» a los científicos que deseen dedicarse a negar la evidencia del cambio climático (Vía La Vanguardia).

Los científicos tienen que comer, eso está claro. Pero que el pan de sus hijos sea patrocinado por organizaciones con un sesgo evidente en el objeto de sus investigaciones, es una aberración (y lo mismo también es cierto cambiando científicos por políticos, e investigaciones por legislación).

Otro motivo más para incitar a los gobiernos a cuidar a los investigadores (o al menos darles de alta en la seguridad social y pagarles un sueldo decente). Dejarlos en manos «del mercado» o de las empresas privadas con intereses (hacer dinero) muchas veces incompatibles con el bien común (no mandar a tomar por saco al planeta) es jugar a la ruleta rusa.

Verdad de la buena.