Lo leemos desde este blog Washingtoniano: las estaciones de voto electrónico de la empresa Diebold, superdonante del partido republicano, fallan más que una escopeta de feria. Estas máquinas se usaron en sendos tongos electorales en Florida que dieron las elecciones a Bush en el 2000 y el 2004.
Walden O’Dell, el CEO de esta empresa, acaba de renunciar (es la nota de abajo del todo). Qué vergüenza.
Hoy me he encontrado este blog «gemelo». Aunque en días post-aprobación-directiva-retención-datos ni siquiera me resulta reconfortante ver que ya somos unos cuantos hispanoescribientes que dedicamos blogs casi exclusivamente al tema.
El link: Hacia 1984.
Tecnologías de la información y la comunicación, libertad individual, derecho a la privacidad. ¿Cómo lograr que los avances en lo primero no afecten negativamente ni a lo segundo ni a lo tercero?