En el fotógrafo: ¡¡¡NO SONRÍAAAAAA!!!

Nos encontramos esto en el periódico británico The Guardian. A partir de hoy, la foto en el pasaporte tiene que tener estas dos características:

1. Que no se te vean los dientes (es decir, boca cerrada)
2. Que se te vea todo el blanco de los ojos (es decir, de hoyitos, nada).

Es el fin de las sonrisas en los documentos identificativos en Gran Bretaña. Hasta a los poseedores de un pasaporte vigente se les va a hacer volver a pasar por el fotógrafo para que la cambien.

La razón: el software de reconocimiento de rasgos faciales puede cotejar mejor imágenes si las fotos cumplen estas características.

Lo irónico del caso es que estas fotos «con cara de palo» hacen que nos parezcamos MENOS a como somos en realidad. Bueno, esto hasta que a algún «iluminado» se le ocurra que también tenemos que ir sin sonreír por la calle para que las cámaras de circuito cerrado de TV (CCTV) nos registren en fotogramas fácilmente utilizables con el mencionado software de reconocimiento.

No pienso mencionar a George Orwell, pero que conste que estoy pensando en él.