Archivo de la categoría: Tecnología

Guante recogido: ¡Adiós Feedburner by Google!

Foto de un guante
Jose sigue con su buen criterio dándonos consejos prácticos para seguir desenchufándonos de servicios centralizados y controladores en pos de una red verdaderamente libre y que haga honor a su nombre. Hoy nos recomienda dejar de usar Feedburner, un servicio Google, para gestionar las suscripciones por correo al blog. ¿La alternativa? Si tu blog, como éste, funciona con WordPress, la alternativa natural es MailPress.

Versvs nos dice cómo hacer una instalación en un entorno multiblog. Yo me limito a explicar cómo hacer el caso sencillo, cuando en la base de datos solamente tengamos un blog. Ahí va: váyanse a plugins, añadir nuevo, en la caja de búsqueda escriban MailPress (sin mayúsculas también funciona), escojan lo primero de la lista (MailPress) y denle a instalar automáticamente.

Una vez instalado, para configurar (a nivel básico, ¿eh?): le tienen que decir…

En General: la cuenta de correo y el nombre bajo el cual se enviarán los mensajes a los suscriptores.
En SMTP: la información del servidor saliente (o sea, el que envía) de la dirección de correo especificada en el paso anterior. Váyanse a la ayuda de su servicio de correo electrónico para obtener estos datos (o sáquenlos de la configuración de cualquier cliente de correo electrónico que estén usando actualmente y que funcione: Thunderbird, Outlook, el cliente de correo en su SmartPhone…)
En Logs: Si quieren guardar traza de la actividad (los mensajes enviados), pongan en Logging Level: mailing log.
En Test: Vale la pena probar que todo esto funcione. Prueben a mandarse una notificación a alguna cuenta de correo a la que tengan acceso.

Finalmente… Tienen que añadir la funcionalidad para que los lectores puedan suscribirse. Esto se hace con un Widget. En la configuración de WordPress, solo hay que ir a la sección de Widgets; escoger la parte de la pantalla donde se quiere colocar esto (en este blog, en la barra lateral derecha) y arrastrar hasta ahí el Widget MailPress que aparece entre las posibles opciones.

¡Ya está!

Les invito a suscribirse a ¿Quién vigila al vigilante? por correo electrónico, con un servicio totalmente distribuido y administrado por la casa. Especialmente invito a los que estaban suscritos a mi FeedBurner; lo desenchufaré antes de que concluya la semana.

¡Un pasito más en mi batalla para liberarme de la adicción a Google!

No prueben esto en casa… cómo sobrevivir sin antivirus con un ordenador Windows

Virus de la gripe
Artículo interesante en Blogsolute en el que nos proporcionan una lista de consejos para abandonar los antivirus en entornos Windows y no morir en el intento.

La super-regla es: nada sustituye al sentido común, ni siquiera un antivirus, que en términos prácticos se traduce en (los puntos son del autor, los hiperlinks son míos):

  1. Usa un navegador seguro. El autor recomienda Google Chrome; a mí me gusta más Opera (ojo: es gratis pero no es libre). Escojas el que escojas, de lo que se trata es que esté actualizado.
  2. Usa entornos sandbox (confinados en una sección de memoria para que no se pueda extender «la porquería» a todo el sistema) para hacer cosas que te hagan vibrar el sentido arácnido. El autor recomienda dos productos: Sandboxie y BufferZone
  3. Usa máquinas virtuales. Esto es como el sandbox pero a lo bestia: instalas un programa que emula un ordenador entero. Si lo infectas, borras el emulador y volvemos a empezar. Yo uso máquinas virtuales para otra cosa: emular entornos windows desde mi ordenador principal en casa, que está configurado con Ubuntu. Como gestor de máquinas virtuales me gusta VirtualBox, de Oracle (no es libre pero es muy fácil de utilizar).
  4. Usa antivirus de modo puntual para analizar («escanear») ficheros que te resulten sospechosos. Esto con un antivirus que no esté todo el rato trabajando, sino que lo arrancas tú, de la misma manera que arrancas otros programas cuando quieres usarlos, y luego los cierras. El autor recomienda ClamWin. Yo también; en primer lugar, porque es software libre, pero también por su versatilidad y ligereza. De hecho está en mi kit de salvamento de emergencia, puesto que se puede ejecutar desde llave USB.
  5. Usa el cortafuegos del Windows. Hay otros en el mercado, pero son pesados y en esto sí que el de Microsoft es suficiente. Asegúrate de configurarlo bien.
  6. Aprende a usar herramientas de administrador, como por ejemplo el administrador de tareas. De esa manera sabrás ver qué cosas se están ejecutando en tu PC, y podrás identificar si algo «sospechoso» está ocurriendo.
  7. CD con antivirus, utilizarlo una vez al mes para una exploración («escaneo») completa del disco duro. Aunque yo opino que usando ClamWin, eso sí, una vez al mes como mínimo para todo el disco, ya está bien.
  8. Gestor de contraseñas.

¿Os atrevéis a probarlo? Los beneficios serán un ordenador que funciona más rápido que nunca, pero los riesgos están ahí, y cambiar el modo de trabajar para ser más precavido y ordenado (el experto se olvida de recordar la importancia de hacer copias de seguridad de modo regular) suele dar pereza.

A la Apple: Windows Phone 7 envía tus datos de geolocalización a Microsoft

las mascotas de los chocolates M and M
Leo de pasadita en Alt1040 que Windows Phone 7 tiene un «bug» muy interesante. A pesar de que lo puedes configurar para que no guarde y procese tus datos de geolocalización, tanto si dices que sí como si no, esa información se envía a algún servidor en la sede de Microsoft.

Si lo dice bien Jose: guardamos demasiada información personal en nuestros smartphones. Pero hace gracia que estos cacareasen tanto cuando pillaron a Apple haciendo exactamente lo mismo con los usuarios del iPhone, y ahora mira.

Mismos perros con diferentes collares. O, para que ni de casualidad resulte ofensivo el comentario: mismos M&M’s de colores diferentes.

Fluid Nexus, aplicación para mensajería móvil en modo P2P

Logotipo de Fluid Nexus
Hoy me he topado con Fluid Nexus, una aplicación para PCs (Linux, Windows) y dispositivos móviles (Android) que, según dice en la etiqueta, implementa sistemas de mensajería e intercambio de información totalmente de igual a igual (P2P), utilizando tanto dispositivos y redes PAN (léase: Bluetooth y otras comunicaciones entre dispositivos sin que medie red de por medio) como el desplazamiento de personas como habilitador de esos intercambios (algo conocido con un nombre muy «cool»: sneakernet, o red implementada a base de zapatillas deportivas, vamos, que implica desplazamiento de humanos portando equipos informáticos -un smartphone por ejemplo- para que se realice la comunicación).

Una buena manera (o al menos intento) de liberar la comunicación del yugo de las redes móviles centralizadas. Especialmente en estos días en que las operadoras gustosamente ceden la información privada de sus clientes a las autoridades sin rechistar. Y desde luego una solución resiliente que puede significar la alternativa al apagón digital ante cualquier tipo de problema grave y sistémico en un mundo tentado por el canto de sirena del «ponlo en la nube y desentiéndete», en que los sistemas están cada vez más centralizados. Un mundo donde un simple rayo en Dublín puede poner de rodillas a gigantes como Amazon y Microsoft.

La importancia de (no) salir al mercado rápidamente: HP descontinúa el desarrollo de WebOS

Fotos de Palm IIIe y Palm Pré
Mi historia de amor con los temas de movilidad se inició en 1998, cuando en un arrebato consumista me compré una Palm IIIe en el aeropuerto de Heathrow. Ah, qué dispositivo. Era una agenda viva, que te recordaba a base de pitidos dónde tenías que estar en cada momento, a la que se le podían cargar aplicaciones y jueguecitos, y que tenía el mejor método de introducción de texto (el reconocimiento de trazos Graffiti) que haya conocido hasta la fecha (solo compite con él mi viejo teléfono Nokia usando el reconocimiento de textos T9 – los tecladitos de las pantallas táctiles tanto resistivas como capacitivas me desesperan y de hecho me han sacado más de una cana). Por eso Palm para mí siempre será especial.

El canto de cisne de Palm fue el SmartPhone Palm Pré, para mí el más bonito que se haya hecho hasta la fecha, y que fue presentado sin demasiado bombo ni platillo (pese a ser el producto más esperado) en la edición del 2009 del World Mobile Congress. Bonito y ultranovedoso, tanto en términos de hardware como de software: la carga de batería se hacía de modo inalámbrico (Apple ha tardado dos años más siquiera en patentar una cosa similar, y no estará listo para usarse al menos hasta su iPhone 5, previsto para septiembre de este año). Tenía un teclado físico muy delgado que no afectaba casi el tamaño total y el peso del teléfono, y disponía del entonces sistema operativo para móviles más avanzado: el WebOS, basado en Linux, ultraligero, pensado por y para la Web, y que se basaba en cosas en aquellos momentos tan novedosas como HTML5.

La cosa no funcionó. Las ventas del Pré fueron decepcionantes en Estados Unidos y en Europa, prácticamente inexistentes. Encontrar un desarrollador de aplicaciones para WebOS, especialmente en ese tiempo de «boom» en los app markets de Apple y Android, una rareza. En abril de 2010, ocurre lo inevitable: la situación es insostenible y alguien se la come. HP anuncia que compra Palm por 1.200 millones de dólares.

Desde entonces, ¿han visto que HP, que hace una década construyó un dinámico negocio de agendas de mano (o PDAs) basadas en Windows Mobile, la conocida línea iPAQ, haga algo con WebOS o con la Palm Pré? No, yo tampoco. De hecho no se oía nada del asunto hasta hoy.

¿Y qué es lo que ha pasado hoy? Pues que HP tira la toalla. Quizás como reacción a lo acontecido esta semana en torno a la compra de Motorola Mobility por parte de Google y el posible gran empuje que esto le dé a Android, pero seguro que por una miriada de otras cosas que jamás conoceremos, HP acaba de anunciar que abandona el desarrollo de WebOS. Se ponen a buscar comprador para ese producto, y de hecho «inician una vía de exploración para la venta de su división de sistemas personales (ordenadores para gran consumo)».

No nos cansamos de decir que estar sentado encima de un producto genial es un harakiri en toda la regla. Desafortunadamente, muchas corporaciones están tan obesas que son incapaces de actuar de modo ágil, especialmente en las altas esferas, allá donde se toman las decisiones importantes. Si ya da intranquilidad dormir al lado de un elefante, ¡no me puedo imaginar lo que debe ser tenerlo dentro de la tienda de campaña!

RIP otra vez, Palm. Gracias por los buenos momentos, y que descanses en paz, esperemos temporalmente, ¡y que esta vez te compre alguien que te quiera usar!

FOSS Patents: blog sobre litigios en materia de patentes entre empresas de movilidad

Hoy me he encontrado con este blog: FOSS Patents, donde se pueden leer unos interesantísimos análisis sobre el estado de los litigios en materia de patentes entre empresas de tecnologías móviles. Es de esas cosas que cuanto más lees sobre el tema, más dañino te parece. Al final el sentido común prevalecerá y las patentes de software (en los lugares donde existe el concepto, más notoriamente Estados Unidos) caerán, pero mientras tanto, observen cómo se malgasta dinero y esfuerzo en este tema.

Actualización: ¡Vaya! El autor de este blog debe de ser de los que «hacen amigos por el mundo», porque me acabo de topar con su versión satírica (que no tiene tanta enjundia pero resulta mucho más divertida).

¿Culebrón veraniego? Mozilla anuncia proyecto de creación de sistema operativo para móviles

Es solo un artículo y un link, pero parece que la gente de la fundación Mozilla tiene ganas de hacer un sistema operativo para dispositivos móviles (smartphones) «más libre» que Android. La propuesta de proyecto, apenas anunciada por Mozilla hace 2 días, ya tiene nombre: Boot to Gecko.

Ojalá se pongan en contacto con la gente de Replicant (que tienen un OS móvil basado en Android pero sin las partes propietarias, y que FUNCIONA) y se beneficien de su experiencia «pegándose» con las APIs que tocan el hardware.

Plan de dominación mundial de Google, capítulo N: Page Speed Service

Doctor Evil
Hoy Google ha hecho algo que definitivamente le hace parecer malo (evil): ha anunciado el Page Speed Service, un servicio (gratuito) que te ayuda, pobre Webmaster, a que tu página Web, que va más lenta que el caballo de los malos, se muestre en el navegador de tus visitantes en un santiamén.

¿Cómo funciona? Fácil. Les das tu información (dominio, DNS, CName y esas cosas «tecchies», básicamente les das toda la información sobre dónde están tus ficheros html y cómo está configurado el nombre de dominio) y cada vez que alguien quiera visitar tu sitio Web, ellos se encargan de: 1. Optimizar tu código HTML patatero para que cumpla estándares (¿los suyos?) y esté optimizado. 2. Envía la página modificada a tu visitante desde la infraestructura de Google. Resultado: la página que se ve no es la tuya – es la de Google.

Quizás este sea el giro de tuerca que, tiempo al tiempo, convierta la Web en GoogleNet al ceder la gente gustosamente sus sitios a Google a cambio de un poquito más de velocidad. Cosa que por otro lado no sería baladí si se acabase eliminando totalmente la neutralidad de la red, cuando el que «tu contenido» vaya a lomos del proveedor «cuyos bits van más rápidos por el cable» marque la diferencia, y no lo que te gastes en hardware y líneas o lo cuidadoso que seas creando código limpio y que funcione bien.

Qué triste será ver una involución a los tiempos de America On Line (AOL), pero a lo bestia: con una única empresa controlando efectivamente el almacenamiento y provisión de los contenidos Web y por lo tanto teniendo capacidad de decidir qué se publica, qué puedes ver en tu navegador, y qué no, independientemente de que seas cliente suyo o no.